juventud-sin-barreras-gran-afiche-cine-susana-traverso-darin_MLA-F-144801554_1905Juventud sin barreras es una película con pocos actores conocidos (Ricardo Darín, Elizabeth Killian, Graciela Dufau) y que pasó muy rápidamente al olvido. Está escrita y dirigida por Ricardo Montes, seudónimo de Juan Bautista Maggipinto, que tuvo una insignificante carrera en cine (un guión previo de una película con Libertad Leblanc, esta película y un film inédito de 1984).

La intrascendencia de este drama no la vuelve menos interesante a la hora de analizar el discurso ideológico de la dictadura. El argumento es el siguiente: Un grupo de jóvenes lleva una vida de boliche. A sus padres y docentes no les gusta nada esta “juventud perdida” y buscan corregirlos. A esta línea argumental se la intenta justificar con situaciones “tiradas de los pelos”. Por ejemplo, una chica se le insinúa sexualmente a su profesora y ésta corre a llamar al padre de su alumna para que la ayude a corregir su conducta inapropiada.

¿Qué implica para la película las salidas permanentes a boliches? En ningún momento, se hace alusión al consumo de drogas o cuestiones similares. De todas maneras, el director se encarga de demonizar el esparcimiento nocturno y el despertar sexual de los jóvenes. Uno de ellos se ve envuelto en una pelea callejera en la puerta del boliche y termina en silla de ruedas. El padre de una de las chicas termina internado por un accidente que sufre al estar preocupado por el “descarrilamiento” de su hija. Todo lo malo que pasa en la película parece provenir de la simple búsqueda de diversión de los chicos.

Una de las chicas del grupo intenta mantenerse al margen de este “ambiente de perdición”, pero cuando, finalmente, accede a salir con ellos, termina en la cama con un joven que apenas conoció y que intenta tener sexo con ella, mientras ella se resiste. Luego de este episodio traumático vuelve a los brazos de su  noviecito (interpretado por Darín) y le dice que se quiere casar y tener hijos que estudien y trabajen. Luego agrega: “Me di cuenta que esta juventud sin barreras debe detenerse a tiempo. Hay que buscar la forma de que no haga más daño. Es muy grave, es por el bien de ellos y de toda una generación futura”.  Sí, este es un diálogo real de la película. Como la mayoría de los diálogos que se suceden, suenan forzados, inverosímiles en la boca de los personajes y parecen más bajadas de línea que frases de un diálogo común y corriente.

El resto del grupo empieza a transformarse. El que le dio una paliza al que terminó en silla de ruedas, lo ayuda a rehabilitarse. Los chicos y las chicas dejan de ir a los boliches, comienzan a vestirse prolijamente y afirman “estamos con el cambio”. La chica que se le insinuó a la maestra, acepta gustosa que ella empiece a salir con su padre viudo y hasta le pide llamarla “mamá”. Y finalmente, el padre que termina internado, ve a su hija redimirse y decirle que, a partir de ese momento, lo volvería a pasar a buscar por su trabajo como cuando era una niña. El diálogo que se da entre ellos en ese momento es colosal:

Hija: Estoy orgullosa de tener un padre así. Porque trabajaste y luchaste por el país para darme los mejores ejemplos. Ese es el premio, papá, que me dio esta tierra.

Padre: Te olvidás de una cosa.

Hija: ¿De qué?

Padre: Que este país me dio una hija. Y que ahora es mía nuevamente.

¿Qué tiene que ver el país con un discurso de reconciliación entre un padre y una hija? Ahí es donde se cuela explícitamente el discurso militar. La tríada “Dios-Patria-Familia” aparece habitualmente en los films afines al Proceso. Así como la simbología católica se fusiona con la bandera argentina en muchas de estas películas (especialmente las de Palito Ortega), de la misma forma, Juventud sin barreras, en su intención de comulgar con el discurso de la Junta, enlaza la bandera al concepto de familia unida.

No siempre es necesario mostrar a las fuerzas militares para mostrarse de acuerdo con su discurso y su accionar. Eso es lo que muestra un film malo y olvidado pero interesante para analizar, como Juventud sin barreras.