Estreno en España: 26 Marzo 2010

Título: El escritor (The Ghost Writer)

Estreno en Argentina: 13 Mayo 2010

Título: El escritor oculto

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Sinopsis

La película, adaptación de la novela “El poder en la sombra” de Robert Harris, relata cómo un ex Primer Ministro británico, Adam Lang (Pierce Brosnan), contrata a un escritor (Ewan McGregor) para que escriba sus memorias por él, si bien éste descubre ciertos secretos que pondrán en peligro su vida: Lang podría estar involucrado en detenciones ilegales a sospechosos de terrorismo y su posterior entrega a la CIA.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

A Roman Polanski, de quien, fácilmente, podríamos decir que es uno de los pocos grandes autores que quedan en el cine actual, le quedaban dos opciones para continuar con su espaciada carrera como director. Con sus más de 75 años, con los casi cincuenta años que transcurrieron desde su primera película, y con el eterno juicio por la acusación de abuso ocurrido en la década del setenta (recordemos que esta película la montó desde su prisión domiciliaria, de la que fue liberado hace pocas semanas), Polanski ha demostrado que su convulsionada vida tuvo como compañera inseparable una fructífera carrera cinematográfica, con verdaderas obras maestras y algún que otro film para el olvido. Lejos del brillo y la provocación de décadas pasadas, el realizador de origen polaco vivió estos últimos años entre el acoso de la justicia internacional, la imposibilidad de pisar suelo americano y la realización de films mucho más convencionales que aquellos que lo encumbraron. ¿Cuáles son los caminos que le quedaban por seguir? La actitud pomposa y celebratoria de quien se sabe maestro, o la humildad del realizador que busca en lo convencional la semilla de un resurgimiento. Polanski, que ya venía inclinándose por esta última vía, confirma su trayecto con este thriller tan sólido como leal a los principios fundamentales del cine clásico.

El escritor no sólo es un film cerrado en su género, es la prueba fehaciente de que hoy dependemos exclusivamente de la voluntad de cineastas tan divorciados del modelo americano para que nos recuerden la vitalidad de las fórmulas clásicas. Polanski, en este caso, juega a hacerse el Hitchcock mejor que cualquier realizador de suspenso en el Hollywood actual, retomando y magnificando el poder de los principios hitchcockianos, y hasta permitiéndose jugar con el consabido absurdo que se desprende de este modelo, principalmente de su vertiente conspirativa.

Pero a su vez, le agrega una lectura que viene a subrayar el interés de Polanski en expresarse a través de relatos alejados de elementos característicos de su filmografía. La idea misma de un thriller protagonizado por un escritor que se debate entre hacerse invisible detrás de un texto favorable al personaje que presenta, o adquirir protagonismo y, con ello, arriesgar su vida, deja como conclusión una idea que bien puede adjudicársele al propio Polanski: Por más que quien articula el texto (literario, cinematográfico, etcétera) intente hacerse invisible, el texto mismo lo presionará para que se haga presente, para que se exprese, aún bajo la condición de tener que enfrentar las consecuencias de semejante decisión. Para hacerlo más sencillo, con El escritor, Roman Polanki parece decirnos que es imposible hacerse invisible, que el realizador siempre está presente, porque el objeto mismo demanda el protagonismo de su voz. Por ende, Polanski no se ha invisibilizado, tal como uno podría creer al ver sus últimas obras, sino que ha decidido mirar y dirigir sus obras desde otro lado, sin colocar su voz en primer lugar, pero sin enmudecerse.

Polanski se pone la máscara de Hitchcock con una trama que va descubriendo sus cartas paulatinamente. El escritor (cuyo nombre se mantiene en el anonimato, pequeño guiño que no opaca la inteligente interpretación de Ewan McGregor) que es contratado para terminar en tiempo récord las memorias de un ex Primer Ministro, comienza a sospechar que hay una verdad que oculta tanto el personaje central, y la supuesta voz del libro, como todo su entorno, y por la que habría muerto en misteriosas condiciones el biógrafo anterior. A las acusaciones de represión ilegal a supuestos terroristas, se suma una trama conspirativa tan imaginativa como absurda y, fundamentalmente, tan juguetona como vacua. El giro final expone el meollo de un Macguffin gigante, elemento que motorizó el perfecto mecanismo de suspenso que Polanski desarrolla en el mejor acercamiento a Hitchcock en años.

Pero limitarnos a observar el apego del último film de Polanski a las fórmulas hitchockianas (con la ironía británica, y con las teorías conspirativas tan elaboradas como absurdas, típicas del maestro del suspenso) sería limitarnos a un solo aspecto de esta realización. El escritor es un elaborado guión que juega a ocultar la voz del cineasta polaco, pero deja ver su forma de entender el cine, como hacía mucho no se veía en sus películas (hasta en El pianista, su film más biográfico, su voz quedaba más fuera de plano que en este thriller), y este movimiento lúdico de una voz que pretende invisibilizarse para terminar mostrándose viva y presente, se extiende a un relato que se viste de suspenso conspirativo para luego evidenciar de qué manera esa conspiración no es más que juego divertido que podemos compartir como espectadores con el director y con sus actores. Que en última instancia, la verdad que esconde la biografía de Adam Lang no podrá ser revelada, o bien porque es demasiado intrincada para que el lector pueda decodificarla, o bien porque no hay verdad para revelar, y es todo parte de la misma espiral lúdica en la que, felizmente, nos sumerge Roman Polanski, en su película más ingeniosa y audaz en muchísimo tiempo.

Lo mejor de la película: El redescubrimiento de la vitalidad cinematográfica de Polanski, con un pulso narrativo supremo.

Lo peor de la película: Caer en la trampa de creer que esta es una obra menor del realizador.

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Título original: The ghost writer. 

Dirección: Roman Polanski. 

Países: Francia, Alemania y Reino Unido. 

Año: 2010. 

Duración: 128 min. 

Género: Thriller.

Elenco: Ewan McGregor (escritor), Pierce Brosnan (Adam Lang), Kim Cattrall (Amelia Bly), Olivia Williams (Ruth Lang), James Belushi (John Maddox), Timothy Hutton (Sidney Kroll), Eli Wallach (anciano), Tom Wilkinson (Paul Emmett), Robert Pugh (Richard Rycart). 

Guión: Robert Harris y Roman Polanski; basado en la novela “El poder en la sombra”, de Robert Harris. 

Producción: Roman Polanski, Robert Benmussa y Alain Sarde. 

Música: Alexandre Desplat.

Fotografía: Pawel Edelman. 

Montaje: Hervé de Luze. 

Diseño de producción: Albrecht Konrad. 

Vestuario: Dinah Collin. 

Distribuidora: Aurum. 

Estreno en Francia: 3 Marzo 2010.