Título: El retrato de Dorian Gray

Estreno en España: 11 Junio 2010

Estreno en Argentina: 13 Enero 2o11

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Sinopsis

La película es la última adaptación llevada a la gran pantalla de la novela El Retrato de Dorian Gray, escrita por Oscar Wilde. Dorian Gray es un atractivo aristócrata que regresa a su Londres natal tras pasar la adolescencia aislado en el campo. Abrumado por la vida nocturna londinense, Dorian se sumerge en ella de la mano de Lord Henry Wottom, quien le muestra los lugares más recónditos y peculiares de la capital inglesa. Dorian pronto comienza a obsesionarse con alcanzar la eterna juventud. Un retrato suyo pintado por Basil Hallward se convertirá en un recordatorio palpable de sus graves faltas con el paso del tiempo. A diferencia del resto de los mortales, el apuesto Dorian permanece impasible al sucederse los años, mientras que es el retrato el que envejece y asume su degradación física y moral.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

El director Oliver Parker se tomó un descanso entre una entrega de la comedia adolescente St. Trinian’s y su secuela, para volver al mundo de Oscar Wilde, por el que ya había transitado años atrás, dejando como resultado An ideal husband y The importance of being Earnest. No tuve el placer de ver ninguna de estas dos adaptaciones, pero si nos atenemos a su trabajo con su último estreno exitoso, hay que decir que, de entrada, no son muchas las esperanzas que se depositan en este film.

Su adaptación de Dorian Gray cumple a rajatabla con este vaticinio inicial, no estamos ante un gran film, ni siquiera ante una buena adaptación de esta hermosa pieza literaria. Pese a la efectiva ambientación, y a algunos trabajos puntuales, Parker derriba casi sistemáticamente, todo resabio de entusiasmo que podíamos tener ante esta adaptación.

Para evitar cerrarnos en la traición al texto original, partamos de una base más amplia. Esta versión fílmica de Dorian Gray captura la esencia del libro, pero en la adaptación quiebra toda progresión de los personajes en pos de un efectismo vano, que no encuentra aprobación ni en los lectores de la obra de Wilde, ni en aquellos que la desconocen. Parker instala la seducción que Lord Henry Wotton ejerce sobre Dorian Gray desde un plano básico, sin preguntarse qué lleva a este muchacho diáfano a convertirse en un perverso. Por el contrario, deja esta pregunta en suspenso, para que los espectadores se la hagan, sin poder encontrar respuesta. Se entiende que esta conversión se basa en el vínculo extraño que Dorian Gray tiene con Wotton, pero la versión de Parker anula toda posibilidad de exploración sobre estos personajes tan ricos, y expone todos los elementos de una manera tan crudamente simple, habilitando el interrogante sobre elementos que merecían mayor tratamiento.

Lo curioso es que un seguidor de la obra de Wilde como Parker haya rebajado los aspectos más interesantes de la obra en pos de una inclinación hacia el cine de terror, que no agrega nada a la esencia de lo que se está contando. Parker pone todas sus fichas en el efectismo digno de las peores “horror movies” actuales, desatendiendo a los personajes, y traicionando la riqueza fantástica de la obra, su construcción metafórica.

Para colmo de males, esta apuesta por el terror no lo lleva a ninguna parte. Al material original le sobran armas para ser aprovechadas exclusivamente en el campo del terror, y una inclinación definitiva por ese género le hubiera dado otro aire a la adaptación. Lo cierto es que Parker tiende al efectismo, pero esto no lo acerca ni siquiera a una película de terror acabada, con su correspondiente dosis de sustos. Su puesta queda a medio camino, tiñendo a la obra original de elementos propios del terror, pero sin identificarse del todo con este género.

Por otro lado, todo elemento sugestivo en la obra original es llevado por Parker a la explicitud más básica y grotesca. El componente homoerótico sufre de una transposición excesivamente obvia y llana. La película de Parker no permite una lectura de este elemento entre líneas, sino que comete la imprudencia de presentar este aspecto despojado de todo matiz o sutileza.

En cuanto al elenco, la película tiene el privilegio de contar con un Colin Firth que entiende los dobleces de su personaje, y sabe ejecutarlos a la perfección, aún pese a la impericia de Parker. A tal punto llega la actuación de Firth, que la visión de esta película se justifica principalmente por su intervención. Distinto es el caso de Ben Barnes, actor cuyo mayor talento parece ser el hecho de ser carilindo. A los efectos del personaje que aquí encarna, este aspecto no es menor, pero un rol tan ambiguo y complejo como Dorian Gray merecía un actor mucho más expresivo (Barnes no parece saber mover demasiado los músculos de su rostro), que encarnara inteligentemente la transformación del personaje.

Oliver Parker dice entender el universo de Wilde, pero las mejores adaptaciones (de los mejores y también de los peores autores) buscan elevar el espíritu del texto original, no convertirlo en un mero producto básico y efectista, sólo comprensible desde su intención de entretener. Semejante texto merecía una ejecución atenta a todo lo que el autor consigue decirnos en su obra original, y esto aquí no se puede ver en absoluto.

Lo mejor de la película: Colin Firth y la ambientación de época.

Lo peor de la película: La llana y grotesca adaptación del texto original, acercándose a los peores vicios del cine de terror actual, que no aportan nada a la historia, y derrumbando toda sutileza y todo elemento sugestivo de la obra de Wilde.

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Título original: Dorian Gray. 

Dirección: Oliver Parker. 

País: Reino Unido.

Año: 2009. 

Duración: 112 min. 

Género: Drama, fantástico. 

Elenco: Ben Barnes (Dorian Gray), Colin Firth (lord Henry Wotton), Ben Chaplin (Basil Hallward), Rebecca Hall (Emily Wotton), Rachel Hurd-Wood (Sybil Vane), Emilia Fox (Victoria Wotton), Fiona Shaw (Agatha). 

Guión: Toby Finlay; basado en la novela “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde. 

Producción: Barnaby Thompson. 

Montaje: Guy Bensley. 

Música: Charlie Mole. 

Fotografía: Roger Pratt.

Diseño de producción: John Beard. 

Vestuario: Ruth Myers. 

Distribuidora: Aurum.

Estreno en Reino Unido: 9 Septiembre 2009.