Estreno en España: 11 Septiembre 2009

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Sinopsis

Hace casi treinta años, los alienígenas contactaron por primera vez con el planeta Tierra. La raza humana esperó un ataque hostil o un gran avance en la tecnología. No ocurrió ninguna de las dos cosas. Los alienígenas eran refugiados, los últimos sobrevivientes de su planeta de origen. Al tiempo que las naciones del mundo intentaban ponerse de acuerdo en lo que tenían que hacer con ellos, las criaturas fueron instaladas de forma temporal en el Distrito 9 de Sudáfrica. Ahora, la paciencia en cuanto a la situación de los alienígenas se ha agotado. El control sobre los extraterrestres ha sido delegado en la Multi-National United (MNU), una compañía privada que lo que le interesa no es el bienestar de los alienígenas sino las formidables ganancias que les podría reportar su impresionante armamento, en el caso de que pudieran hacerlo funcionar. Hasta el momento no lo han logrado; la activación de las armas requiere ADN alienígena. La tensión entre los extraterrestres y los humanos llega a un punto crítico cuando un operario de campo, Wikus (Sharlto Copley), contrae un misterioso virus.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

Aquellos que conozcan al Peter Jackson previo al Señor de los anillos, no se sorprenderán al ver su nombre como productor/presentador de esta película. Es que la impronta del Jackson inicial, el realizador de películas de terror bizarro, no hace falta rastrearla demasiado en esta película. Podemos tomar esta película desde su hábil lectura política, al tomar a un operario de la MNU, la compañía responsable de reducir a los alienígenas prisioneros en el Distrito 9, viendo, a partir de su extraña mutación, convertirse de empleado en ascenso a víctima del tortuoso afán de experimentación de la empresa. Así, lejos del discurso patriota de las películas americanas que muestran a los soldados enfrentando valerosamente una invasión alienígena, District 9 es conscientemente subversiva, toma a los extraterrestres como víctimas de las instituciones, como refugiados en la Tierra, condenados a vivir en un gueto creado por el gobierno.

El aspecto político es bastante interesante, tal vez lo más jugoso de esta producción. Pero lo que salta a la vista de District 9 es cierto tono bizarro velado, cierto dejo del Jackson inicial, aunque condensado en una producción mucho más prolija, cuidada, con una producción que, pese a situarse en Sudáfrica y tener producción neozelandesa, no puede ocultar su nivel de producción. No le pedimos a Jackson que renuncie a unos cuantos millones de dólares para apadrinar el proyecto de Neill Blomkamp, si este tiene en su naturaleza una clara unión con el cine “clase b”. Sí podríamos enojarnos con Blomkamp porque al inicio de producción parece encaminarse hacia determinado lugar, y termina resintiéndose a la mitad del trayecto, decantándose por una puesta en escena que por momentos parece ser desprolija pero no tanto como debería ser, que inserta fragmentos de falsas entrevistas que no logran darle forma de documental a la totalidad del filme, y, en suma, que comienza arriesgando con un relato bastante original, pero se queda a mitad de camino, no sostiene el riesgo durante toda la película, y se acerca al humor de la historia con enorme timidez.

Afortunadamente, la excesiva actuación de Sharlto Copley, quien se ha asegurado el inicio de una carrera en Hollywood a partir del éxito de esta película, se acopla perfectamente a los geniales (pero cortos) excesos de la película. Lástima que District 9 no tiene el humor de las primeras películas de Jackson, el mejor salvavidas para una película que naufraga en una propuesta que convierte el riesgo inicial en una innecesaria previsibilidad narrativa. A esa altura, lo mejor que queda es la lectura política y su condición de relato a contracorriente de la ciencia ficción americana, pero dado el auspicioso comienzo, esperábamos algo más.

 

Lo mejor de la película: El retrato de los alienígenas como víctimas del sistema, y Sharlto Copley.

Lo peor de la película: Que el riesgo inicial no se traduce en una enérgica desprolijidad estética “clase b”, y un humor constante y sólido.

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Dirección: Neill Blomkamp.
Países:
 USA y Nueva Zelanda.
Año: 2009.
Duración: 114 min.
Género: Drama, ciencia-ficción, acción.
Elenco: Sharlto Copley (Wikus van der Merwe), David James (Koobus), Jason Cope (Christopher Johnson), Mandla Gaduka (Fundiswa Mhlanga), Vanessa Haywood (Tania), Kenneth Nkosi (Thomas), William Allen Young (Dirk Michaels).
Guión: Neill Blomkamp y Terri Tatchell.
Producción: Carolynne Cunningham y Peter Jackson.
Música: Clinton Shorter.
Fotografía:
 Trent Opaloch.
Montaje: Julian Clarke.
Diseño de producción: Philip Ivey.
Vestuario: Dianna Cilliers.
Estreno en USA: 14 Agosto 2009.

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Filmografía de Neil Blomkamp

District 9 (2009)

Tempbot (2006)

Alive in Joburg (2005)

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CÓMO SE HIZO «DISTRICT 9»

  “Neill Blomkamp es un joven director realmente apasionante”, afirma el productor Peter Jackson, quien apadrina el filme debut de Blomkamp, DISTRICT 9. “En un momento consideramos hacer un largometraje basado en el vídeo juego de Halo. La película nunca se hizo, pero nos encantó trabajar con Neill por lo que cuando nos presentó DISTRICT 9, decidimos que sería muy divertido transformar su idea en una película”. En DISTRICT 9, Blomkamp crea con habilidad un filme con una visión original y un método único a la hora de contar la historia. Después de adquirir experiencia como director artístico de efectos visuales y director de vídeos musicales y publicidad, Blomkamp realiza su debut en la dirección inspirado por las películas clásicas de ciencia ficción así como por la Johannesburgo de su juventud (Blomkamp nació y se crió allí antes de trasladarse a Canadá). El resultado es un filme que rompe esquemas y posee una nueva y emocionante voz. Desde el primer momento, Blomkamp tuvo la intención de que DISTRICT 9 saliera fuera del marco convencional y diluyera las líneas divisorias entre estilos cinematográficos. “Esencialmente, la película se mueve entre nuestra historia, que obviamente es ficticia, y una suerte de estilo ultra realista”, explica Blomkamp. Escenas dramáticas, falso documental, vídeos originales obtenidos de la South African Broadcasting Corporation; todo es parte de la misma historia”, explica Blomkamp. “El filme fluctúa entre algo que parece una película y algo que se percibe como extrañamente real”. “DISTRICT 9 está ambientada en una historia alternativa”, cuenta Jackson. “Imaginaos que hace unos veinte años, más de un millón de refugiados alienígenas llegaron a la tierra en una nave espacial destartalada. Son benignos, más que eso, están completamente indefensos. Ni siquiera son capaces de alimentarse a sí mismos y no tienen deseo de hacer nada. Entre todos los lugares a los que hubieran podido llegar, aterrizan en Johannesburgo, y el gobierno no tiene idea de qué hacer con ellos, así que los alienígenas terminan viviendo en una ciudad provisional muy similar a Soweto. Y durante veinte años los humanos han tratado de resolver, sin lograrlo, el problema de los alienígenas”.

  Blomkamp explica que el filme reproduce las 24 horas de información a tiempo real que alimentan a las cadenas de cable, Internet y demás fuentes que nos llegan día a día. “En otros tiempos podía haber sido una historia que se elegía leer en un periódico. Ahora, las imágenes están siempre presentes y nos hemos acostumbrado a ello”, afirma Blomkamp. También destaca que el advenimiento de los realities lleva los límites del entretenimiento aún más lejos.

  La génesis de DISTRICT 9 se remonta a un cortometraje, un falso documental de bajo presupuesto llamado Alive in Jo’burg que Blomkamp rodó en un barrio de chabolas de Johannesburgo hace un par de años. En el cortometraje, Blomkamp introduce alienígenas intergalácticos dentro de la mezcla cultural de Johannesburgo, una de las ciudades más dinámicas de África.

  Para ese filme, Blomkamp se metió en las calles con un equipo de cámara para buscar las reacciones de la gente real. Blomkamp pronto descubrió que la idea de refugiados intergalácticos que llegan a las puertas de su ciudad encajaba con el conflicto real y la xenofobia que prevalece entre los habitantes de Johannesburgo frente a los inmigrantes ilegales de los países vecinos. Las honestas reacciones capturadas por la cámara le dieron una gran vitalidad al cortometraje y diluyeron la línea divisoria entre la realidad y la ficción. En referencia al cortometraje Blomkamp cuenta, “no tenía ninguna intención de engañar a la gente que entrevistaba. Solo trataba de obtener las respuestas más genuinas y reales. Esencialmente no existe diferencia, a excepción de que en mi película teníamos a un grupo de alienígenas intergalácticos en lugar de inmigrantes ilegales”.

  Tal vez porque DISTRICT 9 está ambientada en Sudáfrica, algunos pueden sugerir que la película es una metáfora directa de los muchos problemas a los que se ha venido enfrentando el país a lo largo de los años. Sin embargo los realizadores afirman que si bien es imposible separar el filme del sitio donde este transcurre, no tenían la intención de hacer una metáfora directa. “En Sudáfrica tenemos que lidiar con temas que la gente de todo el mundo trata de esconder bajo la alfombra”, afirma Sharlto Copley, quien interpreta al personaje protagonista, Wikus.

  Blomkamp y su compañera de guión, Terri Tatchel, utilizaron como trampolín la temática y los componentes visuales del cortometraje y dieron vida al personaje de Wikus y a dos personajes alienígenas centrales, Christopher Johnson y su hijo Little C.J. (Los guionistas pusieron nombres humanos a los alienígenas, imaginando que esa sería la manera en la que los humanos renombrarían a los extraterrestres al ser admitidos en nuestro planeta). Para los guionistas era muy importante que todos los personajes, incluso y especialmente los alienígenas, fueran creíbles, reconocibles, en resumen: humanos. Apoyándose en gente que conocían o que les era familiar, los guionistas crearon un reparto de personajes que fueron una amalgama de muchas personas diferentes.

  El amigo de infancia y colaborador de Blomkamp, Sharlto Copley, interpreta el papel de Wikus van der Merwe, el oficial de la MNU a cargo de la recolocación de los no-humanos del Distrito 9 en el campo de concentración del Distrito 10. Copley también trabajó en el cortometraje Alive in Jo’Burg, como productor.

  “Neill ha encontrado una manera muy conmovedora de acercarse a la ciencia ficción”, opina Copley, que conoce a Blomkamp desde hace más de doce años. “El género puede ser clínico, incluso frío e indiferente. Pero en manos de Neill llega muy profundamente. No hay un mensaje particular o una gran moraleja en la historia, es solamente un hervidero de emociones que se revelan”.

  Copley cuenta que estuvo encantado de seguir trabajando con Blomkamp. “La industria cinematográfica en Sudáfrica es muy pequeña”, explica. “Aunque llegues a conocer a otra persona que quiera trabajar en el cine, esa persona no necesariamente es alguien con la que te identifiques o que entienda tu punto de vista creativo. Así que me sentí muy afortunado de que Neill fuera una de esas personas a las que entiendo y siempre sé lo que quieren lograr y él también vio esos componentes en mí”.

  “La pequeña porción de poder de Wikus le es de mucha ayuda, él es un tipo corriente que ejerce el poder de una forma muy burocrática”, explica Copley. “Es por eso que la MNU lo promociona, ellos quieren a un tío que haga las cosas de manera ordenada y apropiada”.

  “Wikus tiene un día muy malo”, cuenta Peter Jackson. “No solo se contagia de una enfermedad misteriosa que empieza a cambiar su ADN, sino algo aún peor, se convierte en la clave para acceder al armamento alienígena. En un instante, Wikus se convierte en la persona más importante del planeta”.

  David James interpreta a Koobus, jefe en funciones de la MNU, que se convierte en una especie de caza recompensas cuando los jefes de la MNU ordenan que Wikus sea llevado frente a ellos, vivo o muerto. “Koobus es el lado oscuro de la MNU”, explica James. “Si necesitas que algo se haga legalmente, entonces cuentas con Wikus, y si necesitas que se haga algo aunque no sea legal, tienes a Koobus. Todos en la MNU saben que Koobus es alguien con quien no te puedes meter”.

  “Creo que a Neill le gustó el punto psicopático que le aporté a Koobus en mi audición”, cuenta James. “Él es capaz de mentir de forma muy convincente a todos los que le rodean y siempre opera en función de sus propios intereses. En las ocasiones en que tuve alguna duda de lo que mi personaje hubiera hecho en determinada situación, volvía a esa idea principal”.

  Otra clave sutil del personaje puede escapar al entendimiento de la mayoría de los norteamericanos, pero entra dentro de un tipo de intolerancia que los sudafricanos conocen bien. “Wikus es afrikánder, que son percibidos por muchos en Sudáfrica como una especie de paletos”, explica James. “Decidí que interpretaría a Koobus como inglés, un hombre que hizo su servicio militar fuera del país. Incluso desde el principio y en todos los aspectos, él se considera superior a Wikus”.

  Jason Cope, quien ha hecho las labores de director de producción en Alive in Jo’burg, interpreta al no-humano Christopher Johnson. “En realidad interpreto cerca de diez personajes diferentes”, se explaya Cope. “Era algo interesante despertarme cada mañana y decir, ‘¿qué criatura seré hoy?’ Mi madre se entusiasmó cuando obtuve el papel. Me preguntó, ¿qué haces?, y le respondí, ‘interpreto a una comunidad de seres intergalácticos en un asentamiento’. Por más que lo intentó no pudo hacerse a la idea”.

  “Neill tenía una idea muy clara de lo que quería de los no-humanos”, continúa Cope. “Durante el proceso de ensayos, pudimos ver qué era lo que le gustaba, pero también me dio mucha libertad, dentro de ciertos límites. No actúo como un animal o un insecto, pero de ninguna manera actúo de forma humana”. “Jason es un actor increíble con el que enfrentarse”, afirma Copley. “Esas fueron, para mí, algunas de las mejores escenas de la película”.

  Desde el principio, Blomkamp tuvo la intención de que DISTRICT 9 tuviera su propio sello, influenciada por los grandes filmes de ciencia ficción que le han precedido, pero con una visión única y un formato de vanguardia.

  DISTRICT 9 rompe de la manera más efectiva con su estilo de rodaje, que, al final de la película, deja al público preguntándose si la experiencia ha sido real o enteramente imaginada. El director de fotografía y amigo de toda la vida de Blomkamp, Trent Opaloch, comparte el entendimiento instintivo del director acerca del viaje que propone a los espectadores. “Trent es perfecto para este tipo de situación de acción y ultra realista”, afirma Blomkamp. “No dedicamos mucho tiempo a plasmar una bella imagen, sencillamente nos metimos y capturamos la crudeza y el sentimiento auténtico”.

  Blomkamp utiliza tres componentes diferentes para contar su historia. Primero, por supuesto, las escenas dramáticas que envuelven la historia de Wikus. Con cámara en mano y otras técnicas, Blomkamp y Opaloch persiguieron la crudeza, la brutalidad y las imágenes realistas. Por ejemplo, Opaloch montó docenas de mini cámaras en cada decorado, que capturaban tanto la acción como el proceso de rodaje. Los realizadores también rodaron un “vídeo corporativo” para MNU, con Copley en el papel de Wikus hablando directamente a la cámara. “Este fue el primer test que hicimos”, cuenta Copley. “Le agrega profundidad de lectura al filme, mostrando cómo es el personaje frente a la cámara y fuera de la cámara. Cuando está en cámara Wikus trata de impresionar y alardea un poco. Cuando realmente se ve un poco al personaje es cuando él cree que nadie está mirando, es cautivador para el público y encaja a la perfección con el estilo que Neill ha creado para el filme; sencillamente te lo crees”.

  El segundo componente es el montaje del documental falso. Los realizadores trabajaron independientemente de la primera unidad, entrevistando a docenas de personas, algunos actores y otros no, para obtener las respuestas improvisadas deseadas a la situación que se presenta en la película.

  El tercer componente es real, es un montaje existente de la South African Broadcasting Corporation, Reuters y otras agencias de noticias. Este montaje casi completamente de archivo se utilizó para ayudar a dar carne al mundo que Blomkamp había creado. “Muchas películas poseen material de archivo donde se ve a presentadores famosos o algún corte de la CNN, así que lo que he hecho no está fuera de lo habitual”, explica Blomkamp. “La única diferencia es que en esta película la cantidad de material de archivo es mucho mayor”.

  “Dado que Neill Blomkamp es sudafricano, aporta una perspectiva única a esta historia”, afirma Peter Jackson. Los realizadores siempre tuvieron la intención de rodar DISTRICT 9 en Johannesburgo, Sudáfrica. A pesar de que la historia podría haber sido ambientada con facilidad en cualquier ciudad metropolitana de muchos países en desarrollo, solo Johannesburgo tiene el sabor africano que es a la vez familiar e inspirador para Blomkamp. “Creo que sería muy difícil hacer una réplica de lo que tenemos en Johannesburgo en otro sitio”, explica Blomkamp. “Hay una gran cantidad de detalles visuales; el polvo, los alambres de púas o las malezas, es increíblemente rico visualmente. Para que la película funcione, creo que se necesita ese nivel de realidad y el nivel concreto de polución”.

  En realidad, según Sharlto Copley, el director dudó en algún que otro momento si en realidad era necesario rodar en el asentamiento. Copley, quien estaría en muchas de las escenas y produjo el cortometraje no vaciló. “Sí, dije. Sin lugar a dudas. Sabía que iba a ser extenuante, pero teníamos que hacerlo. No podíamos reproducir eso en un decorado. Cuando estás ahí fuera, todas las emociones pasan a primer plano”.

  El aumento del nivel de crímenes ha cambiado enormemente la ciudad desde que Blomkamp se trasladara a Vancouver, sin embargo ha encontrado estos cambios interesantes y los ha incorporado a la historia. “Se ha convertido en un lugar de comunidades amuralladas, alambres de púas, alambrados eléctricos, circuitos cerrados de cámaras de televisión y servicios de seguridad privados”, explica Blomkamp. “Los cambios podrían haber convertido a Johannesburgo en una ciudad horrible, sin embargo los he encontrado visualmente estimulantes y me han fascinado”.

  Para DISTRICT 9, Blomkamp ha imaginado una visión violenta y apocalíptica de la ciudad. A la vez que conservó algunos elementos auténticos de Sudáfrica, les dio una vuelta más, para crear una Johannesburgo de ficción lóbrega e implacablemente gris.

  Para lograr esto, los realizadores rodaron durante los meses de seco invierno. En verano, el área es exuberante, verde y hermosa, no así en DISTRICT 9. “Rodamos en invierno porque queríamos que la ciudad de la película pareciera tierra abrasada, un erial urbano”, agrega Blomkamp. “Rodar a finales del invierno hizo que cualquier sitio hacia donde se mirase hubiera incendios, ceniza y polución desdibujando el horizonte, exactamente lo que quería”.

  Los realizadores fueron afortunados al encontrar la localización perfecta en Tshiawelo, en las márgenes de Soweto. Los habitantes del lugar han vivido en chabolas o vertederos por años; cuando el rodaje estaba por comenzar, las autoridades locales los desplazaron hacia hogares subsidiados a unos 20km del lugar y tiraron abajo las chabolas. La producción compró las casuchas que quedaban, cercó el área y estableció un lugar controlado para rodar. “Realmente estuvimos de suerte con Tshiawelo”, recuerda Blomkamp. “La localización tenía el aspecto exacto que tenía en mente”.

  Para el diseñador artístico, Philip Ivey, Tshiawelo y las chabolas le dieron una base sólida desde la que trabajar. “Lo teníamos todo, incluida la basura y el hierro viejo al alcance de nuestros manos”, explica Ivey. “Lo que hicimos fue comprar todo el material de las chabolas demolidas y reconstruimos las chabolas con esos materiales. Esto nos ahorró el tener que envejecer los materiales, le dio un aspecto mucho más auténtico y nos ahorró mucho tiempo”. Ivey también contó como parte del equipo artístico con la directora de arte Emelia Weavind, quien ya había trabajado en la misma zona un par de años antes en el diseño artístico de la ganadora del Oscar® Tsotsi. “Ella es increíble, respeta y quiere a la gente y ellos se entregan a ella sin reparos”.

  “Como sudafricano, cuando iba a trabajar al poblado era una gran emoción”, cuenta Sharlto Copley. “No puedes olvidar que para ti es un decorado, pero que hay gente real viviendo en esas chabolas. Cuando trabajas en Soweto, la gente que vive allí está encantada de verte, porque mientras se ruede en el lugar, la economía mejora ligeramente”.

  El diseño de Ivey para el filme es esencialmente un contraste entre el mundo real, pero también el mundano entorno de los humanos y el inmenso mundo de diseño de ciencia ficción que es el de los no-humanos. “Estos dos elementos colisionan constantemente en la película y de eso es de lo que trata el filme”, explica Blomkamp. “Todo aquello que construimos estaba originado en la misma idea”.

  En algún lugar entre el mundo ordinario de los humanos y el extraño mundo de los no-humanos se encuentra el refugio de Obesandjo. El personaje es un líder del submundo del contrabando de origen nigeriano y que es el único enlace con los no-humanos, aunque de ninguna manera es benevolente con ellos. Su casa tiene un estilo único que representa una gran influencia de diversos estilos africanos. Para este elemento, Ivey y Weavind crearon una gran cantidad de capas que son encantadoras y premonitorias a la vez. “El espacio tiene muchos usos”, explica Weavind. “Es un bar de citas, un desguace de coches, también se trafican armas, se venden medicamentos tradicionales además de todo tipo de cosas y también donde un sangoma conduce sus rituales. Lo hemos diseñado y decorado de tal manera que no importa hacia dónde se mire, siempre hay algo interesante que llama la atención, desde huesos de animales, frascos con criaturas muertas a cajas de municiones”. Lejos del polvoriento ambiente de Soweto, Ivey construyó una gran cantidad de decorados. Uno de los preferidos de Ivey es el laboratorio de MNU, una instalación médica secreta dentro del núcleo del cuartel general de la MNU. Cuando la localización prevista en un hospital no salió adelante, se decidió construir el laboratorio desde cero. “Optamos por una arquitectura pesada que diera la impresión de ser un sótano”, cuenta Ivey. “Queríamos que fuera claustrofóbico, como si se estuviera cerrando sobre Wikus. Sin lugar a dudas era necesario que fuera un entorno amenazador. Instalamos luces fluorescentes lo que le aportó una sensación de fría esterilización y pintamos las pareces de color verde, lo que no favorece a ningún color de piel”.

  El supervisor de efectos especiales en rodaje de WETA , Joe Dunckley, apunta que los no-humanos llegaron a la tierra 20 años antes del comienzo del filme, lo que implica que toda la tecnología alienígena ha estado en convivencia con el entorno al menos durante todo ese tiempo. “Uno de los desafíos fue envejecer todo para que el efecto fuera convincente”, cuenta Dunckley. “Utilizamos una combinación de barniz opaco y agua, que reacciona abriéndose y le da un estupendo efecto resquebrajado, oxidado y viejo”.

  Uno de los aspectos más atractivos para Blomkamp de DISTRICT 9 fue la oportunidad de llevar su propia visión de la vida extraterrestre a la pantalla. “En cuanto al diseño de los alienígenas, Neill no se decantó por la vía fácil”, cuenta Terri Tatchell, la coguionista. “No son atractivos, no son cucos, no nos desgarran el corazón. Él optó por una apariencia aterradora del tipo guerrero, lo que es un gran desafío”.

  “No estoy muy seguro de cómo se me ocurrió está imagen en particular, pero para este entorno lo que quería era una apariencia estilo insecto”, explica Blomkamp. El desarrollo de estas criaturas fue un proceso orgánico en la que se contó con las ideas de Blomkamp y de los diseñadores de WETA Workshop. “La idea básica era que tenían que tener un exoesqueleto que fuera una mezcla de insecto y crustáceo”, cuenta el supervisor de efectos visuales en rodaje, Joe Dunckley. “Tienen articulaciones nervudas y delicadas entre las áreas de caparazón duras, similares a un cangrejo. La idea es que fueran completamente repugnantes. Segregan una especie de resina, así que utilizamos varias sustancias babosas para darle una apariencia brillante y verosímil”.

  Los alienígenas desde siempre han sido un matrimonio entre efectos visuales y efectos prácticos como su diseño físico (cinturas delgadas y extremidades inferiores curvadas) que de otra manera serían muy difícil de animar. “El pequeño C.J. en el filme fue materializado por completo con efectos visuales, pero construimos un muñeco de silicona bastante realista como referencia para los efectos”, explica Dunckley. Blomkamp eligió utilizar una mezcla de efectos visuales y prótesis en la creación de los aliens, simplemente porque a la vez que las prótesis aportan un buen punto de referencia a la hora de rodar, muchos de los elementos del diseño tales como el movimiento son más logrados con los efectos visuales. “Estas criaturas tienen una cintura extremadamente delgada y son muy difíciles de crear en la práctica”.

  En el arsenal alienígena la armadura más avanzada es el exo-traje, una combinación de tecnología y biología que da como resultado un traje viviente que se amolda a los aliens como si fuera una segunda piel y que pueden ser controlados desde el interior. “El traje reconoce a Wikus como alienígena y penetra en su cerebro”, relata Blomkamp. “De esta manera, a pesar de que el exterior es metálico, le envía una señal dolorosa cuando las balas rebotan sobre él. Este dolor va directamente a su cerebro”.

  Para el coordinador de especialistas, Grant Hulley, el exo-traje representa un cambio en su enfoque de las escenas. Para la mayor parte del filme, Hulley y su equipo trataron de mantener un caos moderado, “por ejemplo, si alguien fue alcanzado por una ametralladora, no lo hacíamos atravesar la pared”, explica Hulley. “Cuando el exo-traje ataca, todo se vuelve un infierno. Construimos un tubo en rampa donde se supone que está el exo-traje, porque el traje sería creado por el equipo de efectos visuales en posproducción. Lo hicimos elevar unos 300 metros y golpear en la rampa a unos 80km/h, lo que hizo que el vehículo diera una vuelta en el aire de 270º. Para ser honesto, jamás había hecho nada parecido con un vehículo tan grande, así que no estaba muy seguro de cómo iba a resultar”. Estuvo encantado cuando vio que la escena excedió por completo sus expectativas.