Estreno en España: 7 Agosto 2009

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Sinopsis

Isla de Elba, 1814. Martino (Elio Germano) es un joven profesor idealista, enamorado de la hermosa baronesa Emilia (Monica Bellucci). Cuando el exiliado Napoleón (Daniel Auteuil) llega a la isla y le ofrece el puesto de bibliotecario, Martino acepta para concretar su plan: matar a Napoleón y así vengar la muerte de miles de jóvenes soldados. Cuando su relación se va haciendo más estrecha, Martino se sorprende al descubrir al auténtico y excéntrico Napoleón.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

N (Napoleón y yo) podría haber sido una película muy interesante. No por el hecho de Napoleón en sí, ya que ha habido muchísimas películas dedicadas a esta figura clave en la Historia mundial, sino por contar sus años de decadencia. Narrar el declive de una figura de tal trascendencia histórica, es dejar de lado los acontecimientos para el bronce, y bucear en la persona que se esconde allí, el hombre que ha sabido, para bien o para mal, inscribir su nombre en la Historia, y lo que queda cuando el nombre ya no presenta el brillo de su época de esplendor, y sólo queda la persona, con sus seguidores y sus detractores, pero sin el triunfo de antaño.

Este postulado es inútil frente a la visión de N (Napoleón y yo), ya que todo lo que esta película podría haber sido, finalmente no lo es. El problema inicial es que el foco está puesto en un joven profesor, marginado por sus ideas opuestas al imperio napoleónico, y con ansias de ver la caída final de Napoleón. La película, de producción netamente italiana, pese a contar con aportes de España y Francia, se centra en los años del exilio de Napoleón en la Isla de Elba, en Italia, y al estar contada a través de los ojos del joven opositor, el eje de la historia no es la decadencia de Napoleón, sino la contradicción que sufre el joven Martino al desear ser el verdugo del emperador, mientras su trabajo como colaborador lo lleva a dejarse seducir, o dejar que lo invada la lástima por un Napoleón exiliado y de capa caída.

Seguramente, poner el foco en el mismo emperador le hubiese dado otro espesor a la historia, pero de ninguna manera este es el mayor problema con el que se encuentra la película. Lo peor es que, haciéndole honor a las raíces de esta producción, la película se inclina por una comedieta italiana meramente anecdótica, con un tono por momentos dramático, pero atravesado por un grueso humor que no le aporta absolutamente nada a lo que se cuenta. Si la habitual pintura de Napoleón suele ser la de un loco desaforado, curiosamente, aquí vemos lo contrario, Napoleón es el personaje más medido de todo el elenco. Y esto no se debe únicamente a que este Napoleón ya debió abandonar sus días de gloria, ni que la acertada interpretación de Daniel Auteuil (¿hace falta repetir que es el mejor actor francés de los últimos tiempos?) le brinda un tono ajustadamente crepuscular y contemplativo a semejante ícono histórico. Lo que sucede primordialmente es que las pretensiones de comedia decantan en una histérica actuación del resto del elenco, quienes, exceptuando a Monica Bellucci (aunque su función en la trama es más importante de lo que debería ser, teniendo en cuenta la presencia generalmente decorativa de la baronesa que interpreta) no dejan de entregar en ningún momento actuaciones plagadas de gritos y de un tono innecesariamente exacerbado (los gritos no despiertan gracia por sí solos, esto habría que decírselo a Virzì).

Lo que queda es una anécdota ubicada en un complejo momento de la historia, que en otras manos podría haber sido una reconstrucción inteligente de la decadencia de la era napoleónica, o el final del poder de un hombre, indagando en la propia mirada de quien supo tener el poder, y que termina siendo una mezcla forzada entre la comedia más boba y el drama histórico menos aprovechado, con un personaje irrelevante como protagonista, y un cúmulo de actuaciones desaforadas, de la que sólo se salva Auteuil, en un Napoleón sencillo pero certero, navegando contra la corriente en una producción para el olvido.

 

Lo mejor de la película: Daniel Auteuil

Lo peor de la película: La mezcla extraña entre la innecesaria comedieta barata y el drama histórico, esto último con un potencial mucho mayor de lo que finalmente puede verse aquí.

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Dirección: Paolo Virzì.
Países:
 Italia, España y Francia.
Año: 2006.
Duración: 110 min.
Género: Comedia.
Elenco: Daniel Auteuil (Napoleón Bonaparte), Elio Germano (Martino Papucci), Monica Bellucci (baronesa Emilia), Francesca Inaudi (Mirella), Sabrina Impacciatore (Diamantina Papucci), Valerio Mastandrea (Ferrante Papucci), Massimo Ceccherini (Cosimo Bartolini), Omero Antonutti (maestro Fontanelli), Margarita Lozano (Pascalina), José Ángel Egido (Marchand).
Guión: Furio Scarpelli, Giacomo Scarpelli, Francesco Bruni y Paolo Virzì; inspirado en la novela «N» de Ernesto Ferrero.
Producción: Marco Chimenz, Gianni Nunnari, Giovanni Stabilini y Riccardo Tozzi.
Música: Paolo Buonvino y Juan Bardem.
Fotografía:
 Alessandro Pesci.
Montaje: Cecilia Zanuso.
Diseño de producción: Francesco Frigeri.
Vestuario: Maurizio Millenotti.
Estreno en Italia: 13 Octubre 2006.

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Biofilmografía de Paolo Virzì

Paolo Virzì (Livorno, 4 de marzo 1964) es un guionista y director italiano. Ganó premios como el Ciak d’Oro, el Nastro d’Argento y el David di Donatello al mejor director revelación con su primera película La bella vita.

 

Filmografía

La bella vita (1994)

Ferie d’agosto (1995)

Ovosodo (1997)

Baci e abbracci (1999)

My name is Tanino (2001)

Caterina en Roma (2003)

N (Io e Napoleone) (2006)

Tutta la vita davanti (2008)