Estreno en España: 21 Agosto 2009

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Sinopsis

Una pareja sumida en el dolor se retira a una cabaña perdida en medio del bosque con la esperanza de que el contacto con la naturaleza cure sus corazones rotos y su tambaleante matrimonio. Pero la naturaleza sigue su curso y las cosas empiezan a ir de mal en peor.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

Las películas que precisan ser vistas con un manual de instrucciones al lado de la butaca no son particularmente de mi agrado. Me molesta especialmente comenzar la crítica de un realizador notable como Lars Von Trier con esta frase, pero esta reflexión es la primera en aparecer luego de ver Antichrist. Tras un prólogo excesivamente abrumador, del cual se destaca el tono elegíaco con el que narra la muerte del bebé de los personajes de Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg mientras ellos se encuentran en plena sesión de sexo apasionado, no sin una aguda obsesión de Von Trier por el detalle de la peripecia que lleva al bebé a un suicidio no premeditado, nos queda demasiado claro que estamos ante otro film del mayor cineasta contemporáneo del sufrimiento humano.

Sin embargo, este nuevo opus de Von Trier no se centra especialmente en el sufrimiento de una mujer, no al menos luego de asistir al modo en el que la historia se bifurca tras encabalgarse en la progresiva locura del personaje de Charlotte Gainsbourg. Desde el comienzo sabemos que estamos ante una película de terror. Independientemente de la historia del duelo que define dos caracteres en contraste permanente, y los apuntes sobrenaturales que derivan del desgraciado acontecimiento narrado en el prólogo, el terror se define en Antichrist gracias al permanente clima ensordecedor, que parte del inteligente empleo que hace Lars Von Trier de la imagen de Alta Definición para generar una oscuridad tan bella como siniestra, particularmente cuando la pareja se interna en el bosque. En ese sentido, podemos apegarnos al giro que hace la película respecto a la desestabilización mental de la mujer, únicamente desde lo climático, tomando la cruza entre sexo y violencia que hace el realizador danés, como la matriz principal de ese giro.

Pese a esto, si hacemos un breve pantallazo por lo que ha escrito la prensa gráfica, a favor y en contra de esta película, notamos que en general, desde los meros comentaristas hasta los analistas del cine de Von Trier, no logran prescindir de explicitar el aluvión simbólico que despliega Antichrist para referirse precisamente a eso, al demonio, al paraíso perdido. Ahora bien, podríamos afirmar a priori que estamos ante una película cuyas referencias de neto corte intelectual son la piedra basal del terror. Quizás no esté del todo mal que uno, en tanto espectador, pueda desprenderse de estas referencias (o ignorarlas por completo), y dejarse llevar por el desconcierto de una película cuyo espíritu, en realidad, proviene exclusivamente de lo sensorial. A fin de cuentas, es el propio clima de la película el que posibilita que en determinado momento, impulsada por el vínculo sexual, la dinámica de pareja se subvierta completamente, y el marido/doctor deje de intentar inferir con su extrema racionalidad psicologista en la mente de su mujer, perturbada emocionalmente por la muerte de su hijo, para pasar a ser víctima de ella.

Las películas de Von Trier nunca dejaron de tener un anclaje intelectual muy relevante. Sin embargo, sólo basta con comparar esta película con sus últimos films dedicados temáticamente a Estados Unidos, para entender que aquí este despliegue simbólico se vuelve excesivamente molesto. Por ello, propongo ver esta película despojándonos por completo de estas referencias, aún a costa de no entender en absoluto el devenir de la historia. Lo que no quiere decir acercarse a Antichrist con los ojos cerrados (Antichrist probablemente sea el film más bello en la carrera del danés), sino dejarse llevar por el terror manifestado en el ominoso clima y la violencia creciente de los personajes, la mejor receta para un film tan sugestivo como retorcido (es Von Trier, no hay nada que hacerle), y sumamente desconcertante, con dos actores brillantes, que consiguen llenar la pantalla en todo momento, sin necesidad de nada ni nadie más.

 

Lo mejor de la película: Su enorme belleza, la enorme capacidad de Von Trier para generar un clima de terror, y el pleno lucimiento de los dos grandes actores que sostienen solos la película

Lo peor de la película: Su molesto despliegue simbólico, que la vuelve desconcertante.

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Dirección y guión: Lars Von Trier.
Países:
 Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, Suecia y Polonia.
Año: 2008.
Duración: 105 min.
Género: Drama.
Elenco: Willem Dafoe, Charlotte Gainsbourg.
Producción: Meta Louise Foldager.
Fotografía: Anthony Dod Mantle.
Montaje: Anders Refn.
Diseño de producción: Karl Júlíusson.
Vestuario: Frauke Firl.
Estreno en Dinamarca: 20 Mayo 2009.

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Biofilmografía de Lars Von Trier

Lars von Trier, (nacido Lars Trier, Copenhague, 30 de abril de 1956), es un director de cine danés. Fue uno de los creadores del movimiento Dogma 95.

Nace en Copenhague (Dinamarca) el 30 de abril de 1956. El director danés Lars von Trier es reconocido mundialmente por su visión crítica del mundo expresada a través de sus películas dramáticas las cuales han generado tanto el clamor por parte de los expertos como también críticas por los métodos de filmación.

Lars von Trier fue uno de los creadores del Dogma 95, un movimiento cinematográfico con el cual se llama al regreso de historias más creíbles en la industria fílmica apartándose de los efectos especiales y dirigiéndose principalmente hacia un uso técnico mínimo.

Su primera película como graduado de la escuela de cine fue Forbrydelsens Element (El elemento del crimen). A pesar de alcanzar un mayor reconocimiento con películas como Europa (Zentropa) von Trier se consagró como uno de los directores de cine más importantes de Europa en 1996 con Rompiendo las olas.

Esta última producción, junto con «Dancer In The Dark» (que cuenta con las participaciones de la cantante islandesa Björk, la actriz francesa Catherine Deneuve, y la del sueco Peter Stormare) y «Los Idiotas» o «Dogma #2», forma la trilogía de «Los Corazones de Oro». Actualmente Von Trier prepara una nueva trilogía en torno a Estados Unidos, cuya primera entrega corresponde con «Dogville» (2003), donde actúa la actriz australiana Nicole Kidman. La segunda parte, titulada «Manderlay», fue estrenada el Febrero del 2006 en España.

Lars von Trier también pinta cuadros, uno de los cuales está expuesto en la última planta del castillo de Hillerod (Dinamarca). Refleja un universo casi monocromático y angustioso, como en sus películas.

De padres comunistas y nudistas, von Trier fue criado en un ambiente de pensamiento de izquierda y de amantes de películas. A la edad de 11 tuvo su primera cámara, una Super 8 con la que filmaba a sus amigos en producciones caseras y entró en la escuela de cine de Copenhague en la década de 1980. En 1981 y 1982 ganó varios premios en el Festival de Cine de Munich por sus películas de estudiante.

En 1983, después de haberse graduado tuvo su película debut: The Element of Crime (1984), con esta película logró llamar la atención en el Festival de Cine de Cannes donde recibió un premio por Logro Técnico.

Von Trier agregó “Von” a su nombre cuando el profesor Gert Fredholm lo sorprendió junto con otros colegas de curso, en la sala de montaje, por la noche, y les recordó que era hora de cerrar; los alumnos respondieron increpándole hasta dejarlo fuera de si. A los insultos, el profesor respondió diciendo; «sois peores que los niñatos de Sealand», refiriéndose a los hijos de los burgueses de Copenhague. Y justo después les incitó a poner un von delante de sus apellidos, para que así todo el mundo los reconociera. A esto, sus compañeros no le hicieron caso, pero para Lars, el tener algo en común con Erich von Stroheim o Josef von Sternberg le atraía, lo que le llevó a añadirlo de veras a su nombre.

Lars von Trier continuó con su trilogía europea siguiéndole con la película Epidemic en 1987. Epidemic se trataba de un director –interpretado por él mismo- que trataba de juntar dinero para hacer una película dentro de una película acerca de un virus que diezmaba a Alemania.

Después de Medea para la televisión danesa en 1988, von Trier culminó su trilogía europea con Europa en 1991. una comedia negra ubicada en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial en Alemania. Europa consiguió llamar la atención de sus espectadores con el uso de superposiciones, proyección trasera, y cambios dramáticos entre escenas en blanco y negro y color. Retitulada Zentropa para la versión estadounidense, con Europa von Trier logró el reconocimiento cinematográfico. Desilusionado por su tercer puesto en el Festival de Cannes, von Trier aceptó el premio agradeciéndoselo al “enano” presidente del jurado Roman Polański.

Lars von Trier continuó experimentando con su visión fílmica a través de un proyecto de filmación llamado Dimensión, que será filmado en segmentos de tres minutos durante treinta años. Los resultados de esta película todavía están por verse.

Rebelado contra su pasado al enterarse, a través de su padre biológico, sobre la muerte de su madre y el hecho de que a su padre no le importara nada sobre von Trier, además de convertirse al catolicismo, von Trier terminó con su perfeccionismo caracterizado en la trilogía europea. Queriendo lograr una honestidad admiraba al trabajo iconoclasta de Carl Theodor Dreyer con su castidad artística autoimpuesta. Fue así como se convirtió en el coautor de Dogma 95 con Dane Thomas Vinterberg lanzando un llamado colectivo que exhorta el regreso de historias más creíbles en la industria fílmica apartándose de los efectos especiales y dirigiéndose principalmente hacia un uso técnico mínimo.

Por este motivo sus películas son rodadas con cámara al hombro -sólo en contadas ocasiones con una cámara fija. Una de las características fundamentales de este tipo de películas es que se utiliza la iluminación natural y el tipo de edición es imprevisto con algunas escenas y tomas cortadas en el medio del diálogo de los personajes que no encajan con los tiempos dándoles un aspecto documental o informal para crear un mayor realismo (sobre todo en momentos críticos de las películas), aspecto que para la crítica, puede considerarlo como desprolijo o como un método de abreviación.

En junio de 1989 Lars von Trier se describió a sí mismo en una entrevista como Un melancólico danés masturbándose en la oscuridad ante las imágenes de la industria del cine. A pesar de que von Trier buscaba una audiencia más amplia con películas de habla inglesa consiguió gracias a su éxito la resurrección del cine escandinavo.

Lars von Trier también ha dirigido series para la televisión danesa: The Kingdom (Riget) y The Kingdom II (un par de miniseries acerca de un hospital embrujado filmadas en 16 milímetros). La muerte de Ernst-Hugo Jaregard 1998 evitó que von Trier realizara la tercera versión de The Kingdom. Un relanzamiento llevado a cabo por el escritor Stephen King basado en la serie de von Trier titulado Stephen King’s Kingdom Hospital y podría ser llevado a pantalla por la cadena norteamericana ABC.

Por su película Breaking the Waves, que trataba sobre el sacrificio de una mujer y su martirio sexual, se destacó con la intervención del cinematógrafo Robby Müller y el surgimiento de la nueva actriz Emily Watson quien interpretó un papel intenso y de carácter simple, recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Cannes . Breaking the Waves estaba segmentada en capítulos coloreados realizados por el pintor Pers Kirkeby. Emily Watson, por otra parte recibió una nominación al Oscar por Mejor Actriz.

Después del éxito de alcanzado por The Celebration de Vinterberg, von Trier presentó su propio trabajo del Dogma con la película The Idiots en 1998, película rodada en video digital por la que von Trier logró llamar la atención al negarse a cortar una secuencia de desnudos para una escena de orgía limitándose solamente a cubrir los genitales con barras negras. En 1999 von Trier se sintió ofendido cuando los productores realzaron los colores artificialmente para el lanzamiento en video, algo que iba en contra del movimiento del Dogma 95.

En 1999, después de haber sido el productor ejecutivo de una novela para la televisión de Dinamarca llamada Morten Korch von Trier se embarcó para la realización de un drama-musical; fue así como en 2000 realizó Dancer In The Dark, película por la que recibió la Palma de Oro en Cannes por Mejor Película y Mejor Actriz para la cantante islandesa Björk quien hizo el papel de Selma, una inmigrante checa que se estaba quedando ciega.

Con Dancer in the Dark (Bailarina en la Oscuridad) von Trier tuvo otra vez la posibilidad de sorprender al público a través del uso de 100 cámaras digitales fijas que fueron empleadas para las escenas de la canción de Björk “I’ve Seen It All” las cuales transcurren en un tren en movimiento.

Por otra parte, “I’ve Seen It All” fue nominada a un Oscar por Mejor Canción en 2001.

Con Dancer in the Dark, von Trier inició su fijación por América, dando esta paso a su nuevo proyecto: Una trilogía completa sobre la sociedad de Estados Unidos. La primera de las películas que conformaría esta trilogía fue Dogville, presentada en 2003, y que contó con la particularidad de haber sido rodada íntegramente en el interior de un hangar cerrado, con apenas decorado, y con meras marcas en el suelo para indicar muros y otros elementos de atrezzo. En ella la actriz australiana Nicole Kidman encarna el papel de Grace, una mujer que está escapando de un pasado misterioso.

En Manderlay, segunda parte de la trilogía, von Trier lleva a Grace, en esta ocasión interpretada por al actriz Bryce Dallas Howard, hasta una plantación explotada por esclavos, volviendo a hacer hincapié en la vida de unos personajes que sufren y son continuamente humillados por una sociedad individualista impulsada por el egoísmo, el poder, y los intereses personales.

En el Festival de Cannes de 2009 presenta Antichrist, polémica película protagonizada por Willem Dafoe que recibe duras críticas por sus escenas de sexo y automutilación.

La última de las películas de la trilogía Estados Unidos: tierra de oportunidades es Washington, y su estreno está previsto para inicios del 2009.

Una peculiaridad acerca de von Trier es que tiene aviofobia (pánico a volar) y por este motivo, jamás ha salido más allá de lo que se lo permiten las carreteras, dificultándole de esta manera las ocasiones en las que sus películas se basan en territorios extranjeros como los Estados Unidos, para ello siempre ha recurrido a localizaciones en Dinamarca y alrededores.

 

Filmografía

Ochidégartneren (The Orchid Gardener) (1977)

Menthe – la bienheureuse (1979)

Nocturne (1980 – 1981)

Den Sidste Detalje (The Last Detail) (1981)

Befrielsesbilleder (Image of relief) (1982)

Forbrydelsens Element (El elemento del crimen) (1984, primera parte de la trilogía Europa)

Epidemic (1988, segunda parte de la trilogía Europa)

Medea (1988) (TV)

Europa (Zentropa) (1991, tercera parte de la trilogía Europa)

Riget (The Kingdom) (1994) (miniserie de televisión)

Breaking the Waves  (1996, primera parte de la trilogía Golden Heart)

Riget II (The Kingdom II) (1997) (miniserie de televisión)

Idioterne (The Idiots) (1998, segunda parte de la trilogía Golden Heart)

D-dag [Dirección] (2000) (Televisión)

D-dag – Lise [Dirección] (2000) (Televisión)

Dancer In The Dark (2000, tercera parte de la trilogía Golden Heart)

D-dag – Den færdige film (D-dag – Editors Cut) (2001)

Dogville (2003), primera parte de la trilogía EE.UU.)

De Fem Benspænd (segmento The Perfect Human: Avedøre, Denmark) (Las cinco condiciones) (2003)

Manderlay (2005), segunda parte de la trilogía EE.UU.)

The Boss of It All (Direktøren for det hele) (2007)

Antichrist (2009)

Wasington (en producción, tercera parte de la trilogía EE.UU.)