Publicado originalmente en «¿Crítico, yo?»

Este es un post definitivamente melanco. Resulta que hace tiempo vengo con ganas de repasar un período histórico en mi carrera bloggerística, en el difunto pero aún accesible «Yo soy George Clooney«, así que aquí preparo mi pluma electrónica y un whiskicito (ja, seguro) para atenuar el amargo sabor de la melancolía que el recuerdo de este blog me suscita.

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El blog «Yo soy George Clooney» nació como una necesidad de expresión de quien esto escribe, si mal no recuerdo a partir de la lectura de uno de los primeros blogs de compañeros de la FUC que leí en mi vida, el blog «La caverna del Toro«, blog legendario en el que el compañero Guido Segal (bajo el seudónimo Cadmo Von Marble) aún hoy intenta saciar su verborragia intelectual. Como en su momento me parecía excesivamente pedante abrir un blog en solitario (perdón, Cadmo, estaba equivocado), y sentía que se me haría muy difícil llenar sólo un espacio tan abierto (en eso tenía razón), decidimos conformar con dos amigos de la FUC y de la vida, Sebastián Mega Díaz y Mariano Juarez, un espacio que nos represente a los tres por igual, y que nos sirva para canalizar una insaciable necesidad de escribir. Así nació «Yo soy George Clooney» (nombre que no recuerdo si fue el amigo Mega o el amigo Maro quien lo propuso, pero que surgió a partir de una admiración compartida por el otrora médico galancete y actual estrella de cine y audaz director).

«Yo soy George Clooney» contó con 125 posts, desde el 24/07/05 (ahora que lo pienso, abrimos el blog el día en que mi novia Giselle cumplía veinte años, aunque aún faltaban tres meses y medio para concerla) hasta el 6/06/07. Su inició coincidió con la preproducción de mi corto «Lejana, distante», y durante el período de vida del blog, sirvió de diario de rodaje (o de proyecto) de este y varios otros proyectos. Casi dos años en el que el blog sirvió para muchas tareas vinculadas con la expresión, personal, literaria y, fundamentalmente, cinematográfica, a saber:

– Descripción de proyectos, fundamentalmente cortos, diarios de rodaje de los mismos, invitaciones a exhibiciones de nuestros trabajos, etc.

– Descripción de proyectos que, lamentablemente o afortunadamente (depende del caso), quedaron encajonados hasta nuevo aviso, o definitivamente.

– Acercamiento a la mentalidad cinematográfica de cada uno de los miembros, desde reflexiones sobre el cine que miramos, hasta reflexiones desde nuestra experiencia como directores.

– Retazos de proyectos literarios, algunos suspendidos, otros escritos especialmente para el blog, otros que, tarde o temprano, terminarán convirtiéndose en otro objeto, literario, cinematográfico o como sea.

– Escritos personales, obituarios dolorosos (desde el fallecimiento de Bielinksy hasta un post escrito pocos días después de la muerte de mi mamá, a mi gusto excesivamente valiente y que hasta el día de hoy no me atrevo a releer del todo) y demás cosas por el estilo.

– Posts dedicados a no sepultar el blog luego de meses de silencio (hubo varios y en distintas épocas, y se profundizaron a medida que el blog agonizaba).

Las tareas se fueron repartiendo de manera inconsciente: Maro y yo principalmente fuimos explorando nuestra faceta crítica (Mega a su vez publicó alguna que otra crítica de su autoría) , aunque Mega adoptó el blog básicamente como espacio donde poder volcar sus pensamientos vinculados con su rol de director y con sus propios proyectos, y él, y un poco yo, lo utilizamos para publicar fragmentos literarios de nuestra autoría. Asimismo, los posts personales y confesionales fueron por lo general de mi autoría, lo cual en su momento generó algún que otro debate con los cobloggers, relacionado con el contenido de lo que allí se publicaba. Aunque lo que primó siempre fue la difusión de nuestros proyectos, el análisis de los mismos, y los primeros pilotes en la crítica de cine, que en mi caso fueron los disparadores de mi tarea como crítico en Cine.com (el blog dejó de funcionar en junio de 2007, un mes después de mi incorporación a Cine.com). Curiosamente, releyendo alguna que otra crítica de aquella época, descubro que algunas de ellas me gustan mucho más que muchas de las que escribo para Cine.com, quizás porque las hacía más por puro gusto, y quizás porque la frecuencia errática de ellas me permitía volar más con cada crítica.

Demás está decir que «¿Crítico, yo?» aún no ha superado la cantidad promedio de comentarios por post que ha tenido el blog de George Clooney, compuesta por lectores que iban desde amigos, novias y ex, hasta alguna que otra reconocida personalidad del medio cinematográfico.

La despedida del blog, fue con un post de Mega del 6 de junio de 2007, anunciando el preestreno en la Universidad del cine de Deus Ex Machina (junto con una crónica exhaustiva de la génesis y desarrollo del proyecto), un largometraje compuesto por ocho cortos, tres de ellos dirigidos por cada uno de nosotros, un proyecto colectivo producido por Mega Díaz y que contó con la colaboración de los tres en todos o casi todos los cortos que conformaban el largo. Más allá de que aún somos como hermanos y seguimos compartiendo proyectos en conjunto, tal vez la presentación de Deus Ex haya representado el final de una etapa de trabajos compartidos, que se corresponde con el desenlace del blog. Lo que vino después fue nuestra graduación y la incorporación de cada uno de nosotros al mundo laboral que, espero, jamás nos quite o nos haga renunciar a la necesidad de generar proyectos en conjunto.

Si tuviese que hacer una lista de los mejores posts, no solo los míos, sino de los tres, no podría tener el rigor ni el tiempo para confeccionarla. Por ende, los invito a visitar www.yosoygeorgeclooney.blogspot.com, y tomarse el tiempo de recorrer el amplio abanico de escritos que allí se encuentran, que representan un período en el que convivían en nuestras mentes iguales dosis de creatividad, ingenuidad, autorreferencialidad y cinefilia pura. Los invito a leer y luego a que me cuenten aquí sus impresiones al respecto. También este post melancólico es a su vez una invitación a mis otrora cobloggers, a que vuelvan a pisar el barro del universo blog, a que confeccionen sus propios blogs y comiencen nuevamente a postear. Quien esto escribe necesita volver a leer las dispersas reflexiones y los retazos de genialidad que siempre caracterizaron el paso de Mega y Maro por el mundo del blog.

Así me despido, larga vida a «Yo soy George Clooney«, y hasta las críticas de la semana.