Estreno en España: 25 Diciembre 2008

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Sinopsis

«The Spirit» es la historia de Denny Colt (Gabriel Macht), un policía que fue asesinado y que misteriosamente vuelve a la vida como el enmascarado luchador contra el crimen llamado Spirit. Determinado a mantener a su amada Central City a salvo, Spirit persigue a los villanos de Central City desde las sombras y busca terminar con el peor de todos ellos: el psicótico megalómano conocido como Octopus (Samuel L. Jackson). A pesar de lo ocupado que lo mantiene esta misión, el deslumbrante guerrero siempre se las arregla para tener tiempo para las bellas mujeres, aunque nunca está seguro de si ellas quieren seducirlo, amarlo o matarlo. Pero hay una dama que nunca lo traicionará y a la que siempre será fiel: Central City, la vieja y orgullosa metrópoli donde nació… dos veces.

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Crítica de Cine.com
por Leo Aquiba Senderovsky

Siempre es grato ver algún nuevo trabajo de Fran Miller, todo un prócer en el mundo del cómic. Miller recién está dando sus primeros pasos como director (esta es su segunda película, su primera en solitario, y su primera adaptación de otro autor), y en este caso lo vemos adaptar la obra maestra del genial Will Eisner, «The Spirit». Cuando uno observa el acercamiento de Miller hacia obras ajenas a la suya dentro del mundo del cómic, se puede apreciar cómo Miller relee algunos de los personajes que le ha tocado adaptar. Su visión le imprime a los personajes clásicos del cómic un tono crepuscular, lejos del brillo pop y cerca de lo pesadillesco (en este sentido, su obra más aclamada es «El regreso del caballero nocturno», donde mostró a un Batman alejado de su energía y vitalidad tradicional. Si así fuese el caso de The Spirit, probablemente estaríamos ante otra de sus magistrales adaptaciones. El problema surge que aún parece tener que rendir cuentas de su paso por el cine, y al estar la marca de Frank Miller tan asociada a Sin City, Miller no consigue construir un universo «milleriano» para el personaje de Eisner, y por el contrario, convierte a Central City (la ciudad donde se desarrollan las aventuras de The Spirit) en otra Sin City, sumerge a los personajes en el universo estético de su obra principal. Su adaptación de «The Spirit» está dotada de un enorme despliegue visual, pero este no hace más que borrar lo luminoso del cómic original, e insertarlo dentro de un mundo ya construido previamente por Miller para su cómic más prestigioso. No hay nada nuevo, especialmente para aquellos que hayan transitado por los caminos que propone el cómic «Sin City», o hayan visto su adaptación cinematográfica. Su versión de «The spirit» puede tener momentos de lucidez en los aspectos más paródicos de la historia, y algunos personajes, como el de Octopus a cargo de Samuel L. Jackson, están fabulosamente virados hacia la caricatura plena, acercándolos a la construcción grotesca que proponía la vieja adaptación cinematográfica de otro clásico de los cuarenta, «Dick Tracy». Pero más allá de ser una película muy disfrutable, su adaptación de «The Spirit» como si fuese una más de las historias que propone Sin City, y no una construcción nueva dentro de los cánones estéticos de Miller, suena más a traición estética que a otra cosa. Algo que difícilmente podía esperarse de un genio del cómic, adaptando la obra de otro genio mayor. En el caso de un artista original como Miller, esperábamos que con el material original construyera algo acorde a su mirada oscura y compleja del cómic, pero definitivamente algo nuevo, y no un episodio más de Sin City. Lo que resulta es una versión que tal vez guste a los adoradores de Miller, pero seguramente no convencerá a los amantes de la obra del maestro Will Eisner.

Lo mejor de la película: El poder ver en pantalla por primera vez la obra más trascendente de un ineludible maestro del cómic como Will Eisner, y el despliegue visual que aporta Frank Miller.

Lo peor de la película: Que ese despliegue visual está demasiado asociado a una obra concreta de Miller, y no construye nada con esta adaptación, sino que la inserta dentro de un universo particular que nada tiene que ver con el cómic original, ni con su habitual relectura consciente del cómic clásico.

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Dirección y guión: Frank Miller.
País:
USA.
Año: 2008.
Duración: 103 min.
Género: Acción, thriller.
Elenco: Gabriel Macht (Spirit/Denny Colt), Samuel L. Jackson (Octopus), Sarah Paulson (Ellen), Eva Mendes (Sand Saref), Dan Lauria (Dolan), Paz Vega (Plaster de París), Jaime King (Lorelei), Scarlett Johansson (Silken Floss), Louis Lombardi (Phobos), Stana Katic (Morgenstern), Eric Balfour (Mahmoud), Richard Portnow (Donenfeld), Johnny Simmons (Spirit joven).
Guión: Frank Miller; basado en la serie de cómics de Will Eisner.
Producción: Deborah Del Prete, Gigi Pritzker y Michael Uslan.
Música: David Newman.
Fotografía:
Bill Pope.
Montaje: Gregory Nussbaum.
Dirección artística: Rosario Provenza.
Vestuario: Michael Dennison.
Estreno en USA: 25 Diciembre 2008.

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Biofilmografía de Frank Miller

Frank Miller (27 de enero de 1957; Olney, Maryland). Dibujante de novelas gráficas y guionista de cine estadounidense. Casado hasta el año 2005 con la colorista e ilustradora de historieta Lynn Varley.

Realizó su primer trabajo para la editorial Marvel Comics en 1979 en Spectacular Spiderman, en un crossover con Daredevil. Pero se dio a conocer como joven promesa en la serie Daredevil, también para Marvel Comics, entre finales de los setenta y principios de los ochenta. Poco después, realizaba para la editorial DC Comics Ronin, la historia de un samurái sin amo en un futuro postapocalíptico, obra donde mostró una evolución gráfica influenciada tanto por algunos artistas europeos como algunos clásicos de la historieta japonesa.

En 1986 retornó a la serie Daredevil, guionizando la saga Born Again, y contando en esta ocasión con el excelente David Mazzucchelli en la parte gráfica. En esta saga, Miller usa la iconografía católica como metáfora para contar la caída y posterior ‘resurrección’ del personaje. A nivel formal, condensa toda la experiencia acumulada hasta la fecha demostrando su pericia narrativa con un preciso control del ritmo y los tiempos de la historia, y apoyándose en unos diálogos y una prosa secos, austeros y certeros.

Su obra más afamada es Batman: The Dark Knight Returns (El Regreso del Caballero Nocturno, El Regreso del Señor de la Noche o El Regreso del Caballero Oscuro dependiendo de la traducción), de nuevo en DC Comics, en la que presentaría a un Batman envejecido y retirado (que acabaría enfrentándose con Superman, el otro gran icono de la editorial), mostrándonos de paso su visión de un cercano futuro ultraviolento y dominado por los Mass Media. Posteriormente, y junto a Mazzucchelli de nuevo, recrearía el primer año de Batman en la saga de cuatro números Batman: Año Uno, acercándose aquí más que nunca a los registros propios de la literatura de serie negra.

Hay que mencionar también sus dos colaboraciones con el dibujante Bill Sienkiewicz: Daredevil: Love and War y, especialmente, Elektra:Assassin, donde definiría de una forma más detallada a la asesina ninja que creara para las páginas de Daredevil, y su trágico pasado, inspirado en su homónimo mitológico (mito de Elektra).

En los 90, Miller abandona DC comics y realiza para Epic Comics una última obra sobre su creación Elektra, titulada Elektra Lives Again, y en la que Miller, acompañado de uno de los mejores colores de Linn Varley, quiso dar su particular adiós al mundo de Daredevil. Volvió, sin embargo, en 1993, a escribir una miniserie del personaje (acompañado por el dibujo de Jonh Romita Jr) que se tituló Media:Daredevil: Man Without Fear, basada a priori en un fallido guión cinematográfico.

Su obra más importante durante los noventa es aquélla que concibió en la editorial independiente Dark Horse, donde Miller se encontró con total libertad creativa para hacerlo que quisiese. Así, en 1990 colabora con el dibujante Geoff Darrow en Hard Boiled, una ultraviolenta historia que mezclaba satira, género negro y ciencia ficción. Esta fue una obra con problemas, debido a que en Dark Horse recibieron protestas por el contenido de la obra. En el mismo año colabora con el dibujante Dave Gibbons (famoso por sus dibujos en Watchmen, a los guiones de Alan Moore) y ambos crean la serie limitada «Martha Washington: Give Me Liberty», donde la sátira política que tan bien supo llevar siempre Miller (sobre todo en «Dark Knight Returns» y en «Elektra:Assasin») alcanzaba nuevas cotas en esta historia apocalítica, violenta y futurista. Miller y Gibbons volvieron a trabajar en el personaje después, en «Marta Washington Goes to War» (1994), «Happy Birthday, Marha Washington» (1995), «Martha Washington Stranded in Space» (1995) «Martha Washington Saves the World»(1997) y «Martha Washington Dies» (2007).

Entre esos trabajos y otros realiza otros menores, como guiones de películas, la miniserie «RoboCop Vs The Terminator» o un trabajo con el famoso personaje de Image, Spawn en el crossover «Spawn/Batman». Pero si algo destaca de esta época es su famosa obra de genero negro y pulp Sin City, cuyo primer número fue realizado en 1991 con el nombre de «Sin City», puesto que Miller no tenía pensado al principio seguir escribiendo historias ambientadas en esta ciudad. A partir de Sin City Miller ahonda gráficamente en una síntesis estética más deudora del expresionismo, con fuertes influencias del argentino José Muñoz, que de la temática de serie negra en la que se enmarcan las historias y a las que se pretende homenajear.

En 1995, Miller trabajó de nuevo con Darrow en Big Guy and Rusty the Boy Robot, que continúa inédita en España pero que ha conocido una serie animada traducida como «Grandullón y Robotín». Big Guy conoció cierta popularidad en Dark Horse y de ésta resultaron algunos crossovers con otros personajes del universo ficticio (pero nunca confirmado como tal) de la editorial, llegando a juntarse con el Madman de Mike Allred o con Martha Washington en la aventura titulada «Martha Washington Stranded in Space».

En 1998 realiza «300», una pequeña novela gráfica que relata la batalla de las Termópilas desde el punto de vista espartano. Es un cómic que llamó la atención sobre todo por el excelente color y por la decisión de Miller de editarlo en formato apaisado.

Recientemente Miller volvió a DC para realizar una segunda parte de la exitosa «Dark Knight Returns». Así, entre Noviembre de 2001 y Julio de 2002, DC editó una miniserie en tres números titulada «The Dark Knight Strikes Again» (El Caballero Oscuro Contraataca, o El Señor de la Noche Ataca de Nuevo), también conocida por las siglas «DK2». Esta es una historia controvertida dado que ha dividido fuertemente las opiniones de lo fans. Si en los últimos años, y principalmente en su obra Sin City, ciertos sectores de público empezaron a dudar de que la calidad creativa de Miller siguiese siendo tal, con este «DK2» el sentimiento se acrecentó puesto que muchos fans se sintieron estafados. En oposición total a estos fans, la otra mitad suele defender que es un muy buen cómic.

Actualmente Frank Miller sigue tabajando con Batman en la serie «All Star: Batman & Robin The Boy Wonder», guionizando al dibujante Jim Lee.

Últimamente Miller ha conocido especial relevancia mediática por las adaptaciones cinematográficas de dos de sus obras, su popular serie Sin City, dirigida en 2005 por Robert Rodríguez (con el mismo Miller como codirector, y Quentin Tarantino haciéndose cargo de algunas escenas) y posteriormente la novela gráfica 300, llevada a la pantalla grande en 2007 por Zack Snyder. Pero Miller, antes de las adaptaciones de «300» y «Sin City» ya había hecho sus pinitos en el cine. Su trabajo más destacado en este aspecto fue, en los 90, el de guionista de la segunda y tercera parte de Robocop. Sin embargo, quedó muy insatisfecho de estos trabajos, debido sobre todo que se sintió coartado creativamente. De todas formas, su guión original para Robocop 2 fue adaptado por Steve Grant para Avatar Press.

También realizó cameos en las películas «RoboCop 2″(1990), «Jugular Wine: A Vampire Odissey»(1994) «Daredevil»(2003) y «Sin City»(2005).

Filmografía como director

# Sin City 3 (2011) (en producción)

# Sin City 2 (2010) (pre-producción)

# The Spirit (2008)

# Sin City (2005)

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CÓMO SE HIZO «THE SPIRIT»

1. El proyecto

  THE SPIRIT reúne a dos visionarios del oficio de contar historias en el arte gráfico: Frank Miller, el creador de clásicos contemporáneos de vanguardia como «Sin City», «300» y «El regreso del caballero oscuro» (The Dark Knight Returns); y Will Eisner, un pionero del cómic actual estadounidense. Eisner rompió todos los moldes del cómic cuando introdujo «The Spirit» en 1940; ahora Miller logra una proeza similar con THE SPIRIT, una película basada en un cómic que no se parece a ninguna de las que se han hecho con anterioridad. Miller cita a Eisner como uno de sus primeros grandes inspiradores. «La primera vez que me encontré con un cómic de Will Eisner tenía 13 años, y pensé que él era un nuevo talento», cuenta Miller. «Su trabajo tenía 40 años pero parecía más fresco y nuevo que nada de lo que hubiera visto antes». Eisner estaba apenas en sus 20 años cuando se puso a la vanguardia del movimiento del nuevo cómic al crear «The Spirit» como un inserto semanal de tres o cuatro viñetas dentro de un periódico. La serie no sólo aceleró la evolución artística del cómic de viñetas en las páginas de entretenimiento, se convirtió en el incubador de innovaciones formales y narrativas. En el momento que invencibles luchadores con capas como Batman y Superman hacían olas, Eisner creó a un héroe enmascarado en traje, guantes y sombrero, y sin poderes sobrehumanos en su haber. Tampoco era millonario o alienígena, sólo un policía que una vez se llamó Denny Colt y que todos creen está muerto. Spirit fue un personaje mucho más adulto, con un sentido del humor irónico, debilidad por las mujeres y una inquebrantable devoción por Central City, el conflictivo conglomerado urbano que él llama hogar. Y Eisner hizo una crónica de sus aventuras con un alto sentido del movimiento, con ilustraciones que evocaban las inusuales composiciones descarnadas y las perspectivas espaciales de trabajos como Ciudadano Kane (Citizen Kane). Miller comenzó a trabajar en libros de cómic cuando conoció a Eisner en una fiesta en la ciudad de Nueva York. «Estaba escribiendo y dibujando uno de mis primeros números de ‘Daredevil’ para Marvel Comics», recuerda. «Eisner le echó un vistazo a la primera página e inmediatamente me dijo que era lo que no funcionaba. Comenzamos a discutir acerca de la utilización del texto, y eso se convirtió en un debate que lleva más de 25 años, acerca de cómo hacer que un cómic funcione y de qué manera funciona. Tenemos una fiera, saludable y entrañable amistad. He aprendido mucho de él».

  Los productores Deborah Del Prete y Michael E. Uslan son unos entusiastas del cómic de toda la vida. En 1992, Uslan, que ayudó al comienzo de una era moderna en las películas de cómic para adultos cuando produjo Batman de Tim Burton (1989), compró los derechos de THE SPIRIT a Eisner. Al hacer el trato con Eisner, Uslan recuerda que le hizo una promesa simple y sincera: «Le juré a Will que nadie podría tocar THE SPIRIT, ni productora, ni persona, a menos que estuvieran dispuestos a respetar el original y a hacerlo de la manera correcta».

  Casi una década después, el actor Dan Lauria presentó a Uslan a Del Prete y a su socia la productora Gigi Pritzker. Del Prete se quedó intrigada cuando supo que Uslan poseía derechos de libros de cómics. «Le dije a Michael, ‘siempre quise hacer una película de un cómic'», recuerda Del Prete. «‘Somos realizadores independientes, podemos desarrollar las cosas a nuestra manera. He estado buscando este tipo de películas'».

  Uslan no vio a la gente de Odd Lot hasta mucho tiempo después. Seguía frustrado en su cruzada por «Spirit» y tuvo una reunión con Del Prete en 2004, determinado a hacer su «Spirit» ataque. «Tuvimos una agradable conversación y entonces ella me dijo, ‘¡finalmente me has traído algo! ¿Qué me has traído?'», recuerda Uslan. «Y dije, ‘Deb, te traigo el mejor trabajo creativo que ha dado la industria del cómic en los últimos 70 años’. Me miró y me dijo, ‘no me digas que tienes los derechos de ‘The Spirit». Miré al cielo y dije, ‘¡Mama, estoy en casa!’ ¡Ella era la primera persona que conocía a ‘The Spirit’! Fue un momento mágico».

  Del Prete agrega, «los cómics nos enseñaron a contar historias en imágenes. Siempre quise hacer una película sobre un cómic, pero no cualquiera. Siempre pensé que ‘The Spirit’ era una magnífica creación, y estaba entusiasmada con producir esta película».
Frank Miller estaba primero en la lista de Odd Lot como potencial escritor de la película THE SPIRIT. En muchas formas era el heredero de Eisner, y Del Prete y Pritzker estaban determinados a conseguirlo. Cuando Eisner murió en enero de 2005 a los 87 años, le preguntaron a Uslan quiénes asistirían a la ceremonia que se celebraba en la ciudad de Nueva York, y cuando se encontraron con Miller le hablaron de escribir y dirigir THE SPIRIT. En un principio Miller puso objeciones, ¿cómo podía él tocar el trabajo de su maestro y mentor? Miller se retiró, pero poco tiempo después llamó y dijo las palabras que la producción de THE SPIRIT quería escuchar: «No puedo dejar que ningún otro lo toque».

  El compromiso de Miller agregó un gran sentido de que era el momento para THE SPIRIT. Como lo explica Del Prete, «tienes a Will Eisner, literalmente uno de los creadores del cómic. Luego tienes al hombre que es el icono absoluto del cómic de hoy, Frank Miller, que fue el protegido, el par, el amigo y compañero de batalla de Will. Es un golpe maestro».

  Miller se rodeó de paneles con material gráfico de Eisner cuando se preparó para comenzar a escribir el guión. «En un principio pensé en términos de un novelista como Raymond Chandler, e iba a trabajar con ese tipo de narrativa», cuenta el guionista y director. «Pero descubrí que Chandler era una referencia totalmente equivocada, que Eisner era mucho más un O. Henry. Él contó una serie de historias cortas, algunas de las cuales son muy bellas. Decidí elegir mi preferida, una de dos partes acerca de Sand Saref y comenzar a desarrollar a partir de ella».

  Sand Saref, la sexy ladrona de joyas internacional es una de las muchas encantadoras damas que Eisner creó en «The Spirit». Entre las otras seductoras y amadas que se hicieron un lugar dentro de la narrativa de Miller están Ellen Dolan, hija del comisario de policía de Central City, la exótica cantante Plaster de París, el genio glacial de Silken Floss y el ángel de la muerte de las profundidades, Lorelei. «Lo que quería capturar en THE SPIRIT es lo que estaba implícito en el trabajo de Eisner», explica Miller. «Spirit era un poco sinvergüenza. Al mismo tiempo que tenía a Ellen Dolan como novia, tenía una gran debilidad por las mujeres. Pero el verdadero amor de su vida es Central City, y ella siempre está allí y es su alma gemela».

  Spirit se arriesga por su ciudad y Eisner con frecuencia sometía a su héroe a todo tipo de maltrato físico a manos de sus enemigos. La habilidad de Spirit de recibir un golpe, y luego más, se convirtió en el tema central del argumento de Miller. «Spirit sabe que es un policía que murió de un disparo y que misteriosamente volvió a la vida pero no tiene idea de por qué», cuenta Miller. «No es un superhéroe. No puede volar, no puede arrojar coches en el aire. Pero tiene una extraordinaria cualidad: puede recibir un increíble cantidad de golpes y sanar más rápido que ningún otro. Así que en el medio de su aventura romántica, se encuentra en un viaje existencial para descubrir lo que en realidad es».

  La respuesta a esta pregunta, decidió Miller, la tiene Octopus, uno de los icónicos villanos de Eisner. En la serie original, Octopus estaba representado solamente con un par de guantes blancos. Miller optó por mostrar el personaje en su totalidad, reinventándolo como un resentido juez de Central City que financia sus retorcidos experimentos genéticos a través de un lucrativo tráfico de drogas. En el estilo de los grandes libros de cómics, Octopus es el polo opuesto de Spirit. «Así como Spirit lleva el orden al mundo, Octopus lleva el caos. Así como Spirit busca ayudar a la gente, Octopus busca esclavizarlos», afirma Miller, «además, está categóricamente chiflado».

  Eisner siempre escribió para que su héroe fuera contemporáneo, y Miller siguió ese ejemplo al escribir THE SPIRIT. Aunque Miller agregó su propia vuelta de tuerca en lo que a noción de «contemporáneo» se refiere, dándole un estilo a la historia que mezcla elementos de muy diferentes tiempos. Así, THE SPIRIT se desenvuelve sobre un paisaje donde las mujeres van vestidas de punta en blanco, los hombres llevan trajes y sombreros y los taxis son elegantes sedan de los años 50. También es un mundo con teléfonos móviles, chalecos antibalas y clones. Las aventuras de la película tienen un nivel de agitación y violencia que hablan más del Siglo XXI que de los años 40. Al mismo tiempo el irreverente humor que es intrínseco al universo de Eisner, y por lo que es conocido, está sazonado con la característica mordacidad de Miller.

  La productora Del Prete fue una colaboradora clave durante los meses que Miller estuvo dando forma y puliendo el guión. «El tono del guión es lo que creo que el tono del cómic era. Es aventura, es romance pero también mucho sentido del humor», dice Del Prete. «Hemos sido siempre muy cautelosos a la hora de respetar los elementos de ‘The Spirit’ que son la tradición de Eisner. Dicho esto, el es Frank Miller y él aporta su propio y específico punto de vista».

  Pritzker, una recién llegada al mundo de los cómics, sirvió como representante del espectador de cine general sin conocimiento previo de «The Spirit», Will Eisner o Frank Miller. «Era importante que THE SPIRIT fuera accesible a la gente que no necesariamente fueran del mundo del cómic», dice Pritzker. «Y creo que lo es. Tiene estupendas bromas para aquellos que son de este mundo, pero para aquellos que no lo somos, es una historia fantástica y muy graciosa».

  Mientras que en las películas sobre cómics el papel del héroe lo tiene una gran estrella, los realizadores de THE SPIRIT quisieron algo diferente y prefirieron decantarse por un actor un poco menos conocido. Como dice Del Prete, «queríamos que Spirit fuera simplemente Spirit para el público».

  La voz profunda, resonante e irónica de Gabriel Macht y la expresión al mínimo, captó la inmediata atención de los realizadores cuando llegó a hacer la primera lectura. «Hollywood tiene toneladas de brillantes actores masculinos, pero Gabriel trajo ese humor a lo Chandler y una presencia física masculina que desde hace tiempo está ausente en las pantallas actuales», comenta Miller. «El crea un gran Spirit en la tradición del cine negro».

  En cuanto aceptó el desafío de Spirit, Macht se sumergió en los dibujos de Eisner. El actor explica, «al estudiar los cómics de Eisner fui capaz de absorber su características físicas, la forma en que mueve la cabeza, la forma en que mira a alguien, el modo en que lleva el sombrero o mueve los hombros, algunas de las cosas que realmente definen para mí a Spirit». Macht aprecia las imperfecciones humanas de Spirit, «Spirit puede hacer cosas que otros policías no pueden y su fuerza física es bastante asombrosa. Pero por otro lado es un tipo torpe, en la manera en que Eisner lo dibujó, se está tropezando todo el tiempo con las cosas. Eso es parte de lo que lo hace encantador».

  La perspectiva de trabajar con Miller atrajo a una gran cantidad de actores, incluyendo a Samuel L. Jackson, quien da vida al archienemigo de Spirit, Octopus. Tan pronto como Miller decidió cambiar los guantes blancos que representaban a Octopus por un antagonista de carne y hueso, pensó en la famosa estrella. «Tenía que buscar al mejor villano posible, y ahí estaba Sam. Él fue mi primera y única opción para el papel».

  Jackson, un ardiente fan de los cómics no necesitó que lo convencieran. «He sido un admirador de Frank Miller por mucho tiempo, desde ‘The Dark Knight’, ‘Sin City’, ‘300’ y todo lo demás», dice Jackson. «El hecho de que Frank quisiera que fuera Octopus es un motivo de orgullo para mí».

  Con Jackson a bordo, Octopus asumió dimensiones casi operísticas como villano, y el actor se transformó con entusiasmo para su papel. Es un personaje que inspira la risa y también el miedo, haciendo que sea perfecto para el universo de THE SPIRIT. Como Jackson menciona, «Will Eisner tenía un gran sentido del humor, y esta película tenía que mantener el elemento de comedia. Así que Octopus es un poco teatral, se pone disfraces y cambia de apariencia a su capricho. Es un individuo muy inteligente, o tal y cómo él se refiere a sí mismo, una criminal mente maestra».

  Y junto a Octopus, cambiando vestuario a la par está su protegida de corazón frío Silken Floss, interpretada por Scarlett Johansson. Miller reescribió el personaje original de Eisner, en una versión más joven, después de reunirse con Johansson para hablar de un personaje totalmente diferente. «Me fui de la reunión pensando, ‘no sirve para este papel, es demasiado joven. Pero tengo que escribir algo para ella’. Me quedé impresionado con la mujer, lo inteligente, graciosa y austera que era. El personaje de Eisner era una astrofísica reprimida sexualmente de muy buenas formas y completamente enamorada de Spirit. Decidí hacer un contrapunto y darle a Silken su juventud perdida».

  Johansson estuvo encantada con su imperturbable personaje, que ella describe como «muy, muy inteligente y fácil de aburrir. Silken se encuentra allí por la aventura, ayudando a este tipo enloquecido con su tráfico de drogas y vistiendo prendas locas. Nada de todo eso es real para ella. Probablemente en parte porque ella continuamente está sumergida en la provisión de droga. Es una extraña fase en su vida y quién sabe lo que ocurrirá luego».
Eva Mendes fue elegida para el personaje crucial, Sand Saref, la única mujer capaz de romper el corazón de Spirit. Miller encontró en Mendes una actriz «hechizante y bella como la de las ilustraciones originales».

  Sand se ha casado bien y varias veces; es sexy hasta quitar el aliento y aparentemente fría como el hielo. Pero debajo de todo eso hay un alma herida perseguida por la pérdida de su padre en la niñez. «Sand Saref es en realidad una niña pequeña destrozada», comenta Mendes. «Ha decidido que lo único con lo que en realidad puede contar son con las joyas caras. Ella adora las cosas brillantes, como ella misma las llama».

  Spirit tiene también una compleja relación con Ellen Dolan, la hija del comisario de policía de Central City y una vez la prometida de Denny Colt. «Ellen es muy cortante», dice Miller. «En una pequeña digresión por mi parte al cómic, la hice cirujana, la mujer que literalmente junta los pedazos de Spirit en el plano físico».

  Ellen está interpretada por Sarah Paulson, la talentosa actriz que se ganó el aplauso por su papel en la serie Studio 60 on the Sunset Strip de Aaron Sorkin. La actriz encontró una vena de melancolía en ese personaje tan dueño de sí mismo. «Creo que Ellen trata de distraerse de la tristeza de haber perdido al amor de su vida y como su padre, se oculta en el trabajo», comenta la actriz. «Se obsesiona tratando de llegar a Spirit y se ocupa de cuidarlo, asegurándose de que está bien y curado».

  Miller hizo el papel de Lorelei a la medida de Jaime King, que interpretó a Goldie en Sin City, Ciudad del pecado. La actriz se emocionó al reunirse otra vez con el escritor/director, que se ha convertido en un amigo cercano. «Frank es muy creativo y su guión no se parecía a nada de lo que había leído antes», comenta King. «Era una película de cine negro, sexy, pero también todas esas otras cosas, romántica, siniestra, divertida y filosa. Y yo estaba encantada de interpretar a esa misteriosa mujer, que en realidad es el ángel de la muerte que llama a Spirit a lo largo de toda la película».

  El personaje de Plaster de París fue para la premiada actriz española Paz Vega, que hizo su debut en Estados Unidos en Spanglish y es conocida por su sensualidad en películas como Lucía y el sexo. «Plaster de París es una de las creaciones más extrañas de Eisner», concede Miller. «Y como lo interpreta Paz Vega, ellas es el sueño hecho mujer. Pero un sueño definitivamente peligroso».

  Vega estuvo más que feliz de cruzar el Atlántico para interpretar su relativamente corto papel. «Me encantan los cómics y trabajar con Frank Miller fue un sueño hecho realidad» dice entusiasmada la actriz. Vega reconoce que Spirit tiene mucho que temer de París, particularmente a la luz de su historia anterior. «Creo que han tenido una tórrida relación y ella continúa enamorada de él. París es una mujer muy extraña, y nunca se sabe qué se puede esperar de ella».

  Miller inventó el personaje de Morgenstern, la policía novata encandilada con Spirit pero dispuesta a ponerse a prueba. Stana Katic, una estrella en ascenso que trabajó en Quantum Of Solace, fue elegida para interpretar a la joven oficial de policía juguetona que contrasta abiertamente con las otras mujeres de la película que son más seductoras. «Ella es la única mujer en el filme que no es consciente de sí misma como mujer», opina Katic. «Como oficial de la ley que es, Morgenstern admira a Spirit. Una vez que lo conoce, bueno, él es el maullido del gato, y ella comienza a enamorarse perdidamente».

  Dan Lauria agrega la vigorizante y áspera dosis de cine negro como el comisario de policía Dolan, un policía anticuado que es la única persona que sabe que Spirit es Denny Colt. La primera lectura con Lauria fue todo lo que Miller necesitó para convencerse de que era justo la persona para ese papel. «Dolan es el padre que Denny Colt jamás ha tenido y mantiene una continua relación beligerante con Spirit. En el papel de Dolan, Dan exuda autoridad, cansancio y preocupación. De alguna manera, es mi personaje preferido porque es mi cápsula del mismo Will Eisner de mal humor».

  Un fanático del cine con una colección de más de 4.000 películas, Lauria estaba entusiasmado con la oportunidad de emular el tipo de expresión en `staccato´ de las películas de los 40 que adora. «Los actores de esas películas, en el cine negro en particular, hablan muy rápido, y los diálogos de Frank realmente se prestan para eso. Así que lo único que hice es volar a lo largo de mis diálogos, lo que ha dado el filo que me encanta».

  Y por último, hay una hermandad de clones de alegres secuaces creados por Octopus, quien no duda en deshacerse de ellos libremente cuando no cumplen con las expectativas, que, debido a su falta de inteligencia, ocurre con frecuencia. Miller en un principio imaginó a los matones como tres hermanos idénticos llamados Logos, Pathos, y Ethos. «La idea comenzó a gestarse en mí», recuerda el guionista/director. «Pensé, ‘¿por qué detenerme en unos trillizos cuando tengo a este tío que es un genio de la genética? ¿Por qué no haces que haga muchos de ellos?'»

  Para interpretar a los múltiples maníacos, conocidos colectivamente como Phobos, Miller y Del Prete buscaron a Louis Lombardi, mejor conocido como el irritable Edgar en 24. El actor recuerda, «Frank y Deborah me dijeron que tenían un gran papel para mí: ‘es un tipo al que matan 50 veces’. Y yo pensé, ‘vale’. Frank entonces me dijo todas las maneras en que iba a morir y entonces pensé, ‘Guau, ¡esto va ser genial!’ Y cuando Frank me explicó la manera en que iba a rodar la película, no pude esperar a que empezara el rodaje y comenzar a trabajar».