Estreno en España: 3 Abril 2009

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Sinopsis

Santiago de Chile, 2008. Teresa, Edmundo, Mario y Patricia son cuatro habitantes de la ciudad, cuyas vidas se entrecruzan en medio de bocinazos, frenazos y alarmas de vehículos, pero que difícilmente llegan a tocarse. Sumidos en la vorágine urbana, cada uno de ellos persigue su sueño: Teresa (Aline Kuppenheim) trata de salvar vidas, Edmundo (Roberto Farías) anhela tener un coche, Mario (Eduardo Paxeco) quiere entrar en la Filarmónica, y Patricia (Paula Sotelo) sobrevivir. Cada uno de ellos anhela algo que parece inalcanzable. Ninguno lo logra, pero sí que obtendrán un resultado inesperado.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

El nuevo film del chileno Andrés Wood, quien cobró cierta fama internacional con su film anterior, Machuca, nos sitúa ante cuatro vidas aparentemente disímiles. Estas vidas se encuentran a la espera de que algo concreto cambie en sus vidas. Se podría discutir acerca del aspecto coral de este film. En realidad no se trata de cuatro historias, sino de tres, ya que una de ellas, la de Patricia, actúa como una suerte de fantasma viviente que aparece en determinado momento y por casualidad en las vidas de los demás. Patricia es una mujer que vive en la calle en condiciones desesperantes, y que luego se sabrá, está gravemente enferma y tiene un hijo. Pero alejado del entramado común que sostiene la película, su personaje solo aparece en escena, no sabemos más que eso de ella, no se emerge sobre ella una historia concreta de sueños y frustraciones, y prácticamente no se oye su voz. Curiosamente, si Wood se hubiese animado a darle más peso en escena, el personaje de Patricia podría haber arrasado con la coralidad del film y emergerse como protagonista única, al tener una realidad dramática mucho más rica que la del resto de los personajes. Pero no, Wood la coloca en escena para mostrar el límite más claro de la desesperanza que habita en todos los personajes. Como todo film coral, sucede algo similar a los films episódicos, es decir, hay un concepto de base que apenas sirve para unir a los personajes, y hay historias que tienen mucho más para dar que otras. En las tres hay una suerte de conflicto entre dos aspectos que se oponen, en Edmundo hay una lucha entre comprar un auto o lograr que los restos de su padre no sean removidos de su parcela en el cementerio. En Mario, el deseo, luego frustrado, de entrar en la Filarmónica lo obligó a abandonar un amor en Alemania, y en Teresa, su aleccionamiento a prostitutas acerca del uso de preservativos no logra evitar que su hija quede embarazada. Las tres vidas se ven cruzadas por pequeñas miserias, pero lejos, quien cobra mayor protagonismo por su tendencia a lo miserable, es Edmundo. A Edmundo no le importa seducir y engañar a quien se le cruce, con tal de conseguir lo que quiere. Su accionar resulta evidente desde la primera escena, y esta es una de las mayores virtudes de la actuación de Roberto Farías. Pero por más que logre cierto éxito en sus conquistas, nada lo aleja de su mediocre vida cotidiana, y de su triste reacción ante el futuro de los restos de su padre (ya el hecho de que pida un crédito por un auto que no puede pagar, mientras le importa poco si los restos de su padre serán removidos y cremados en una fosa común, habla a las claras de su falta total de escrúpulos). Las dimensiones que cobra este personaje hacen que tranquilamente pudiera valerle un film aparte, y que las historias de los otros dos protagonistas, Mario y Teresa, no alcancen el nivel de dramatismo de la de Edmundo. Tal vez sea porque con la inocencia (o al menos cierta ingenuidad) de Mario y Teresa no se pueda erigir un drama como el que se puede erigir sobre alguien con un perfil más complejo. De cualquier manera, esto habla a las claras de un drama correcto desde lo formal, pero desparejo en su desarrollo y sus intenciones dramáticas. Un desnivel que no logra corregir el título/hilo conductor de la película, título que inexplicable y caprichosamente, es el que la hija adolescente de Teresa le da a la novela que está escribiendo, y de la que, lamentablemente, no sabremos más que su título.         

 

Lo mejor de la película: El personaje de Edmundo, cuya ambigüedad y miserabilismo logra suavizar escenas contundentes como la recuperación de los restos de su padre.

Lo peor de la película: El desparejo nivel de las historias que se entrecruzan.

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Dirección: Andrés Wood.
Países:
Chile, Argentina, España y Francia.
Año: 2007.
Duración: 96 min.
Género: Drama.
Elenco: Aline Küppenheim (Teresa), Manuela Martelli (Paula), Eduardo Paxeco (Mario), Roberto Farías (Edmundo), Manuela Oyarzún (Esmeralda), Paula Sotelo (Patricia), Néstor Corona (Gabriel), Daniel Antivilo (Ramón), Alfredo Castro (Jorge), Bélgica Castro (Leonor), Francisco Acuña (Lucas), Jorge Alis (Raúl), Luis Roque.
Guión: Mamoun Hassan y Andrés Wood; basado en un argumento de Rodrigo Bazaes.
Producción: Andrés Wood, Mamoun Hassan, Gerardo Herrero y Diego Dubcovsky.
Música: José Miguel Miranda y José Miguel Tobar.
Fotografía:
Miguel Littin.
Montaje: Andrea Chignoli.
Dirección artística: Estefanía Larraín y Rodrigo Bazaes.
Estreno en Chile: 14 Agosto 2008.

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Biofilmografía de Andrés Wood

Andrés Wood Montt (Concepción 1965) es un director de cine chileno. Su trabajo más conocido es la película Machuca, ambientada en los momentos del golpe militar chileno de 1973. Aunque estudió Ingeniería Comercial en la Universidad Católica de Chile, siempre le llamó la atención el séptimo arte. Así es como luego de egresar de Economía viajó a Nueva York para estudiar dirección de fotografía, y realizó allí su primer cortometraje “Idilio”.

Está casado con Paz Puga con la cual tiene dos hijos: Mariano y Ana. De vuelta en Chile, a fines de 1992, comenzó a elaborar una serie de proyectos audiovisuales. En 1994 dirige dos cortometrajes, uno de ellos, “Reunión de Familia” se convierte en la primera producción chilena en participar de la selección oficial Clermont – Ferrand, Francia, y también recibió el premio al mejor director en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar. En forma paralela a sus proyectos audiovisuales, Wood trabajaba en la realización de comerciales para la televisión.

En 1997 comienza a gestarse lo que sería su primer gran éxito masivo. Durante ese año dirige y coescribe “Historias de Fútbol”, su primer largometraje, que fue financiado con un aporte del Fondart, inversiones del mismo director y algunos socios, además de aportes del “Fondo del Sur” de Francia.

La película se divide en tres cuentos de media hora cada uno, todos relacionados con el balompié, contando las distintas realidades que se viven en ese deporte en todas las regiones del país.

En Chile, unas 55 mil personas vieron el filme y además se mostró en países de Iberoamérica, Estados Unidos, Canadá, Australia, Francia y España, con gran éxito en todos ellos. Wood recibe varias menciones en distintos festivales de cine, entre ellas las menciones de los jurados en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y del XXIII Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, España, en el cual competía con otras trece cintas del resto del mundo.

Luego de la fama adquirida con Historias de Fútbol, Wood se embarca en un nuevo proyecto cinematográfico. “El Desquite”, historia adaptada de las décimas de Roberto Parra, y que narra la historia de un patrón de fundo del sur, que muestra la realidad vivida en latifundios de Chile. La producción que originalmente se presentó como mini serie en Televisión Nacional de Chile, tuvo una reedición de dos horas para ser presentada en cine.

En 1987, mientras trabajaba en una empresa de Aysén como evaluador de proyectos, se percató de la conmoción que causaba el loco, las mafias que giraban alrededor de su extracción y la locura de las prostitutas al ver a tantos hombres con dinero, en una zona que no se caracteriza por tener grandes riquezas. Ahí nace la idea de realizar un filme acerca de ese fenómeno, que comienza a rodar en 1999, en isla Toto, un pueblo sin calles de la Undécima región.

Escrita y dirigida por Wood la película, se estrenó el 4 de octubre del 2001 y de inmediato se transformó en éxito de taquilla en Chile y recibió varios premios internacionales en distintos Festivales de cine: Mejor guión inédito en el XXI festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, Cuba; y Mejor Director en la VIII Muestra de Cine Latinoamericano en Lérida, España.

Su cuarto largometraje, Machuca, llegó precedido de excelentes comentarios luego de su presentación en el Festival de Cannes. Relata la relación de dos niños en 1973, uno proveniente de una familia pudiente, y el otro marginal, cuyas vidas se cruzan luego que un colegio religioso pone en funcionamiento un programa de integración social.

Su estreno oficial se efectuó en el marco de la Quincena de Realizadores del Festival de Cine de Cannes, en mayo de 2004, donde obtuvo una mención especial del premio François Chalais 2004, que entrega el Ministerio francés de la Cultura y el Centro Nacional de la Cinematografía de la misma nación. Desde esa fecha se ha paseado por diversos festivales internacionales.

Además al menos 12 países han adquirido los derechos de exhibición del filme, entre ellos Reino Unido, España, Suiza y Japón.

El 3 de septiembre del 2004 Wood recibe el primer galardón Benjamín Vicuña Mackenna de manos del intendente metropolitano, que busca distinguir a personalidades que desde sus ámbitos de acción han contribuido al progreso y el desarrollo de la capital.

En 2008 estrena largometraje La buena vida, cinta la cual ha sido galardonada en España al ganar el Colón de Oro en Noviembre, y la Mejor Película Extranjera Hispanoamericana en los Premios Goya en febrero de 2009.

 

Filmografía

    * Romance (1992), cortometraje

    * Reunión de Familia (1994), cortometraje

    * Historias de Fútbol (1997)

    * El Desquite (1998)

    * La Fiebre del Loco (2000)

    * Machuca (2004)

    * La buena vida (2008)