Publicado originalmente en «¿Crítico, yo?»

Ustedes saben que se acerca el nuevo BAFICI, y también saben a esta altura que mi presente laboral me impide una cobertura extensa, como la lograda el año anterior. Sin embargo, mi labor en Cine.com nuevamente consigue sacarme de cualquier apuro, paso a contarles por qué.

Leyendo el catálogo del festival, identifico entre la lista de películas que se exhibirán, por un lado películas que ya vi y ya critiqué, es decir, que ya se han estrenado comercialmente en España (si, no se sorprendan, hay películas que en España se estrenan comercialmente mientras que acá solo las podemos ver en un festival, así es el primer mundo), por otro lado, películas cuyo estreno comercial en España coincide medianamente con el BAFICI. De ahí que de las seis películas que en principio voy a ir a ver, tres son películas que se estrenan ahora en España, y podré compatibilizar el tiempo de la visión de las películas para Cine.com, con la asistencia al BAFICI. Esas tres son: la española El brau blau, la alemana Nunca es tarde para amar (Wolke 9), y la estadounidense Afterschool. Las otras tres que voy a ver son los documentales Un hombre aparte, Defamation y Apology of an economic hitman.Read More

Como verán, de toda la programación me incliné más por documentales que por películas de ficción. Las que si me da el tiempo voy a ir a ver son Arroz con leche, la nueva de Polaco, que aunque supongo cómo será, me da cierta curiosidad, Achilles and the tortoise, la última de Kitano y la única que me interesaba ver antes de conocer la programación entera, y algunas más que no recuerdo.

Creo que, por entrecruzamiento de funciones, me voy a quedar con ganas de ver Excursiones, de Ezequiel Acuña, con el reencuentro de los actores de su corto Rocío, que al amigo y lector de este blog Mariano Juarez y a mí nos inspiró para el corto paródico Los nadadores. Hay algunas más que me voy a quedar con ganas de ver, un par de ellas que quizás consiga por otros medios, y lamentablemente no voy a poder ir a ver la selección de cortos, de los cuales el único que me interesa es La arena, de Cinthia Varela, aunque no va a faltar oportunidad para verlo.

Sí, también me interesaría ver Todos mienten, de Matías Piñeiro (su ópera prima, El hombre robado, me sorprendió gratamente hace un par de años en el mismo festival) y alguna que otra más, pero uno lamentablemente debe elegir, y los tiempos se vuelven tiranos en la decisión.

En fin, no hay mucho para contar hasta que no empecemos a recorrer el trayecto por las amplísimas rutas del BAFICI, y como suele suceder con los festivales de este tipo, siempre depende de uno trazar el camino indicado.