Estreno en España: 28 Noviembre 2008

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Sinopsis

Vuelven Alex, Marty, Melman, Gloria, el rey Julien, Maurice y los pingüinos en «Madagascar 2». Abandonados en la lejana costa de Madagascar, nuestros neoyorquinos animales han concebido un plan tan alocado que posiblemente funcionará. Con precisión militar, los pingüinos han reparado, más o menos, un antiguo avión averiado. Una vez en el aire, esta inverosímil tripulación se mantiene volando el tiempo justo para llegar al lugar más salvaje de todos: las inmensas llanuras de África. Mientras indagan en sus raíces, pronto se dan cuenta de las diferencias entre la selva de asfalto y el corazón de África.

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Crítica de Cine.com
por Leo Aquiba Senderovsky

De la primera Madagascar, además del grupo de personajes principales y secundarios (en especial el papel que cumple el grupo de pingüinos), recuerdo especialmente alguna secuencia bastante psicodélica y poco convencional dentro del cine infantil. La segunda parte parece quizás un poco más convencional que aquella, con una trama más elaborada, que incluye la vuelta de Alex a la selva de su niñez y el reencuentro con sus padres, precedido por un flashback inicial que cuenta cómo Alex terminó a miles de kilómetros de su selva natal. Algunos pasajes de esta secuela, como ese flashback, remiten directamente a El rey león, y a la relación entre Simba y Musafa. Incluso el villano en cuestión se asemeja al malvado e inescrupuloso Scar, en este caso con un peinado a lo Elvis Presley. En Madagascar 2, hasta la subtrama más irrelevante tiene su interés y gracia particular, y todas ellas se encuentran delineadas al detalle. Se potencian algunos vínculos en el grupo principal de animales (la amistad de Alex y Marty, el amor que Melman siente por Gloria) y mención aparte merecen los afamados pingüinos, desde que usurpan el lugar del niño en el logo de Dreamworks, hasta su alianza estratégica con los monos «comunistas» (en palabras de los propios pingüinos). En esta secuela el delirio aflora en cada minuto, contenida por un argumento que toma de la factoría Disney hasta su tradicional fábula moral (representada en este caso por la reconciliación padre-hijo), aunque teñida por un humor absurdo, a años luz del tono naïf de los productos animados de la productora del ratón Mickey. La sentencia ha quedado clara desde el momento en que Disney debió comprar Pixar, la productora independiente líder en animación por ordenador, para volver a competir en el mercado. Los dibujos Disney han sido definitivamente enterrados por las productoras jóvenes, que inteligentemente han sabido nuclear en torno a sus películas a grandes y chicos. Dreamworks ha conseguido colocarse a la cabeza de este recambio, tanto con la saga Shrek (donde, argumentalmente, la convocatoria al público adulto se hace mucho más evidente), como con películas dirigidas especialmente al público infantil, que aceptan y entienden las abismales diferencias entre el niño cultivado por los dibujos de papá Walt y el niño actual. En este último apartado, las dos entregas de Madagascar ya guardan un lugar muy especial, y esperan ansiosas las próximas entregas de la misma franquicia por venir. Esperamos que ellas mantengan el humor y la dosis de locura de estas dos.

Lo mejor de la película: Su delirio e ironía. Y el genial grupo de pingüinos, otra vez haciendo de las suyas.

Lo peor de la película: Su coqueteo con el tono Disney, que por momentos la hace navegar por los terrenos de la fábula moral.

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Dirección y guión: Eric Darnell y Tom McGrath.
País:
USA.
Año: 2008.
Duración: 89 min.
Género: Animación, comedia.
Doblaje original/español: Ben Stiller/Paco León (Alex, el león), Chris Rock (Marty, la cebra), David Schwimmer (Melman, la jirafa), Jada Pinkett Smith/Belén Rueda (Gloria, la hipopótamo), Tom McGrath/Manel Fuentes (Skipper, el pingüino), Chris Miller/Arturo Valls (Kowalski, el pingüino), Sacha Baron Cohen (rey Julien), Cedric The Entertainer (Maurice, el lémur), Andy Richter (Mort), Bernie Mac (Zuba), Alec Baldwin (Makunga).
Guión: Eric Darnell, Tom McGrath y Etan Cohen.
Producción: Mireille Soria y Mark Swift.
Música: Hans Zimmer.
Montaje: H. Lee Peterson.
Diseño de producción: Kendal Cronkwhite.
Estreno en USA: 7 Noviembre 2008.

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Filmografía de Eric Darnell

# Madagascar: Escape 2 Africa (2008)

# Madagascar (2005)

# Antz (1998)

Filmografía de Tom McGrath

# Madagascar: Escape 2 Africa (2008)

# Madagascar (2005)

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CÓMO SE HIZO «MADAGASCAR 2»

  En el verano de 2005, «Madagascar» funcionó tremendamente bien tanto con el público norteamericano como con el internacional, ingresando más de 500 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo, lo que la convirtió en la comedia familiar del año. Una vez que el extravagante león, la cebra que habla muy deprisa, la jirafa ansiosa y la inteligente e insolente hembra de hipopótamo fueron estrenados en los cines de todo el mundo, esto cuatro amigos de Nueva York, más conocidos como Alex, Marty, Melman y Gloria, se convirtieron en el cuarteto más famoso de la temporada. El escritor y director Eric Darnell recuerda haberse sentido aliviado ante la recepción de «Madagascar», pero no muy sorprendido. Dice que «‘Madagascar’ fue un éxito porque contaba con esos personajes agradables y entretenidos con los que la gente se podía identificar, pues se conectaban con ellos también a un nivel humano. Y a pesar de sus defectos, sus manías, sus ansiedades, o de cualquier problema al que se enfrenten, uno siempre simpatiza con ellos y quiere que salgan adelante». El escritor y director Tom McGrath continúa: «Sencillamente, nos enamoramos de los personajes que creamos junto con Ben Stiller, Chris Rock, David Schwimmer y Jada Pinkett Smith, y está claro que el resto de la gente también se enamoró. Teníamos ese estupendo reparto coral que nos encantaba. Tomamos el tema de la civilización contra el salvajismo, y lo convertimos en una historia sobre la amistad de estos animales del zoo, en la que sus vínculos son puestos a prueba en cuanto llegan a la selva. Cuando terminamos la primera película (antes de que tuviera este enorme éxito), ya pensábamos que podíamos hacer muchas más cosas con estos personajes». También la productora Mireille Soria aduce: «Hay algo en su diseño que le encanta a la gente. Y creo que es parte de ello, ya que son muy gráficos, y a la vez son inteligentes y graciosos. La primera película era sobre la importancia de la amistad y lo que significa ser un buen amigo. Una de las cosas que pienso que enaltecen a Nueva York es su diversidad, y eso se ve reflejado en nuestro grupo: un león, una jirafa, una cebra y una hipopótamo que son muy amigos. Y eso era algo que creíamos que podíamos seguir explorando. Y también podíamos celebrara eso».

  Fue ese deseo de continuar la exploración de los cuatro habitantes del zoo lo que llevó en un avión a los realizadores de «Madagascar» y al director general de DreamWorks Jeffrey Katzenberg rumbo a su estreno europeo. McGrath explica: «Antes incluso de que la película tuviera tanto éxito como tuvo, ya queríamos hacer otra película con los personajes. Íbamos de camino a Europa, y en ese avión empezamos a hilvanar una historia: ¿Qué tal si nuestros personajes viajasen a África, la tierra a la que supuestamente pertenecen? Era una forma estupenda de continuar esa historia estilo ‘pez fuera del agua’: cuatro neoyorquinos en las llanura de África».

  Mientras los directores originales y el productor comenzaban a explorar esta nueva línea argumental, «Madagascar» seguía recibiendo la respuesta entusiasta de los espectadores de todo el mundo. A medida que el nuevo proyecto comenzaba a tomar forma, el productor Mark Swift se unió al equipo.

  Dice Swift: «Mientras Mireille estaba ocupada rodando ‘Madagascar’, yo trabajaba en el corto de los pingüinos llamado ‘Una travesura de Navidad’. Así que supongo que los pingüinos me metieron en la segunda película».

  Para Darnell y McGrath suponía la continuación de una relación profesional que ya había demostrado ser buena. Según Darnell: «Creo que la razón por la que Tom y yo trabajamos tan bien juntos es porque podemos tomar las ideas del otro, darles la vuelta y llevarlas a un nivel superior: las hacemos rebotar una y otra vez y al final obtenemos algo que es más fuerte que la suma de los aportes de ambos. Intentamos reunirnos tan a menudo como sea posible, aprobar juntos las cosas, y trabajar como una sola mente en la medida de lo posible. Sabes, a menudo las necesidades de la producción nos separaban, uno de nosotros a la animación, y el otro a las sesiones de grabación, y lo hacemos así cuando tenemos que hacerlo. Pero francamente, cuanto más tiempo pasamos juntos en el mismo lugar, mejor para nosotros».

  Los dos se conocieron en DreamWorks hace más de ocho años, y sintieron una instantánea conexión artística. «Madagascar» les dio la oportunidad de trabajar en equipo. Dice Tom McGrath: «A menudo nos intercambiábamos los papeles (mientras trabajábamos en lo dramático de la escena o lo cómico de la escena) e intercambiábamos las tareas. Puesto que colaboramos escribiendo, nos ayuda el crear una visión singular de la película. Y luego, en nuestras tareas en la película, intentamos acerarnos uno al otro lo más que podemos, dividiéndonos las tareas cuando hace falta, pues hay cientos de personas trabajando en la película y no siempre podemos estar los dos en el mismo lugar. Pero cuando llega el momento del montaje, es cuando al fin podemos sentarnos juntos y concentrarnos en nuestra película, y tenemos la fortuna de haber hecho ya dos películas juntos».

  Para Soria, el trabajo en equipo era esencial: «Al ser los escritores y directores, ambos personifican «Madagascar». Cada uno aporta una sensibilidad diferente, y nosotros teníamos que aprovechar el enorme talento de ambos. Una de las cosas buenas de esta secuela es que pudimos contar con Tom y Eric, y muchos de nuestros responsables estaban ya en la primera película (los escritores y directores Darnell y McGrath, el diseñador de producción Kendal Cronkhite, el supervisor de efectos visuales Philippe Gluckman, el director de animación de personajes Rex Grignon, el responsable de supervisión de animación Denis Couchon, el productor musical Sunny Park y la propia Soria). Teníamos la oportunidad de volver a algo que nos encantaba y continuarlo. Y ya teníamos experiencia, en el sentido de decirnos: ‘¡Oh, vaya, perdona si te piso el terreno!’ ¡Ya habíamos pasado por eso, ya lo habíamos hecho antes!»

  Aparte de quién estuviera en el equipo, los realizadores sabían que, sin una buena historia en la que trabajar, continuar con la experiencia iba a ser bastante infructuoso. Observa Mark Swift: «La historia es siempre lo primero. Y en ‘Madagascar’, a todo el mundo le encantan esos personajes, así que había que hacer volver a esos personajes. Son como una familia. No sería lo mismo si no estuvieran ahí. Así que teníamos que concentrarnos en una historia que fuera integral. Y Tom y Eric y Etan Cohen escribieron un guión maravilloso».

  El escritor y director Darnell añade: «Es algo así como una reacción en cadena. Cuando los neoyorquinos se suben en Madagascar al avión que va a despegar, ¿quién va a bordo? Bueno, es Aerolíneas Pingüino, así que son ellos quienes tienen que arreglar el aparato y pilotarlo. Así que los pingüinos siguen. No se puede dejar atrás a Julien, Maurice y Mort. Son graciosos. Son parte del grupo, como los chimpancés Phil y Mason. Y de golpe, se tiene un séquito formidable. Así que necesitábamos servirnos de estos personajes, pero también de los personajes que iban a conocer en África, y eso requiere un gran equilibrio».

  Así pues, era precisamente la popularidad de esos personajes (no sólo los del zoo, sino también Julien y su cohorte, los pingüinos, los chimpancés) la que presentaba uno de los mayores retos. El escritor y director McGrath explica: «Puesto que uno quiere a esos personajes, uno quiere pasar un rato con todos ellos, pero es muy difícil hacer malabarismos con líneas argumentales independientes. Así que eso era siempre un reto. Y creo que lo conseguimos. Todas nuestras historias secundarias apoyan la historia principal, lo cual es difícil de conseguir con un reparto de, ¿cuántos, 13 personajes?»

  Los escritores pusieron a Alex en el núcleo de la película, junto con su historia de encontrar a sus padres, que resultan ser completamente diferentes. Alex es el rey de Nueva York, un hombre-espectáculo, una estrella: cualidades con las que probablemente no llegará muy lejos en las inmensas llanuras africanas. En cuanto a Marty, que siempre ha soñado con correr con la manada, ¿qué se siente al ser parte de un enorme grupo de cebras que son… exactamente iguales a ti? Gloria, ya un poco más crecida, siente llegado el momento de intentar tener una relación sentimental, y justamente tiene esa ocasión. Melman no sólo se ve incluido en una torre de jirafas (¡sí, ése es el nombre oficial del grupo!), sino que también ha de enfrentarse a sus auténticos sentimientos hacia Gloria… justo a tiempo para ver cómo ella es cortejada por otro.

  Los escritores pensaron que, mientras que la primera película tenía abundantes momentos generales, tenía también instantes sutiles y tranquilos, en los que los personajes descubrían cosas en su interior. Con esa línea argumental por explorar (el formar parte de una familia, de un grupo), había más oportunidades para momentos así. Cada miembro del zoo pasa por una especie de exploración interior (¿Quién soy en realidad? ¿Qué es lo que quiero en realidad? ¿Es amor, o se trata sólo de un encaprichamiento?) que implicaba mayores retos para los animadores: plasmar esas búsquedas emocionales para que se vieran desde fuera. En resumen, los miembros del zoo tendrían que mostrar a fondo sus cualidades interpretativas, por cortesía de sus creadores.

  McGrath lo remata así. «Son retos muy diferentes, pero eso es lo que nuestros animadores están acostumbrados a hacer. En realidad, todos son actores en el fondo, pero que puede que no quieran salir a escena, sino que lanzan ahí a sus criaturas animadas para ver lo que son capaces de hacer».

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