Estreno en España: 17 Octubre 2008

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Sinopsis

La vida de Mary Haines (Meg Ryan) es aparentemente perfecta: una preciosa casa en Connecticut, una maravillosa hija de 12 años, un marido con éxito en Wall Street, un trabajo como diseñadora en la compañía de moda de su padre. Pero Mary no sólo aparenta tenerlo todo, sino que además lo hace todo: ya sea arreglar el jardín; seguir los pasos de su madre como miembro de una comunidad de mujeres de Central Park; u ocuparse personalmente de una comida benéfica, a pesar de poder contar con la ayuda de su devota ama de llaves Maggie, (Cloris Leachman) y la niñera, Uta (Tilly Scott Pederson). Una de las cosas con las que Mary siempre podrá contar es con la compañía de sus amigas, como la de su mejor amiga, la estilosa Sylvia Fowler (Annette Bening), una mujer impecablemente chic y con ingenio que disfruta de su soltería en su nuevo puesto de editora de la exitosa revista femenina Cachet. El grupo de amigas se completa con Edie Cohen (Debra Messing), una excéntrica madre, y la escritora Alex Fisher (Jada Pinkett Smith), una glamurosa lesbiana que tiene el don de decir siempre lo último que querrías oír. Pero todo está a punto de cambiar para estas viejas amigas. Los problemas empiezan cuando Sylvie, en el Salón de Belleza, se entera de que una de las dependientas de la sección de perfumería llamada Crystal Allen (Eva Mendes) está teniendo una aventura con un exitoso hombre de negocios: Stephen Haines, esposo de su amiga Mary.

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Crítica de Cine.com
por Leo Aquiba Senderovsky

The women es la remake de la comedia homónima de 1939 dirigida por el prolífico George Cukor, y protagonizada por Norma Schearer, Joan Crawford y la formidable comediante Rosalind Russell. En este caso, las protagonistas son Meg Ryan, Annette Bening, Eva Mendes y Debra Messing. En un momento de la película una le dice a otra que «parecen de una película de los ’30». Esta pequeña humorada despierta la notoria diferencia entre esta y su antecesora. Esta película es una versión remozada y aggiornada de la original. La adaptación a nuestros tiempos, sin embargo, se ve reducida a un par de ideas mínimas: El uso de celulares, la mujer lesbiana en un rol secundario, y poco más. Los pocos elementos modernos no la convierten en un producto añejo. Por el contrario, si la película apelara más al espíritu ligero y cómico del Hollywood de los ’30 y ’40, sería mucho más interesante. El conflicto no se produce en la mezcla de elementos propios de una comedia de los ’30 con elementos actuales, sino en las condiciones propias del Hollywood actual. Si las dos cabezas del elenco, Meg Ryan y Annette Bening, alguna vez fueron estrellas de la comedia romántica, hoy se ven presas de sus propios tratamientos quirúrgicos para rejuvenecerse, y aunque el guión no juega con sus respectivas edades, ellas ya hicieron lo suficiente en sus vidas para que sus intervenciones (mucho más las de Ryan que las de Bening) se noten y mucho. Si Ryan y Bening acompañaran con entusiasmo e inteligencia a la propuesta, nadie se detendría en sus cirugías. Lo cierto es que, contrariamente a lo que se esperaría, la única del elenco que realmente podría brillar es Debra Messing, y si no lo hace es porque el guión se olvida completamente de esta brillante comediante, y solo se acuerda de ella hacia el final, en la escena del parto, la mejor de la película, ya que le permite a Messing barrer al resto de actrices, incluyendo quienes encabezan el elenco. El propósito de desempolvar este guión también afecta notoriamente a la película. The women es una respuesta a la película de Sex and the city Una respuesta, por cierto, bastante descafeinada y de menor valor (teniendo en cuenta que el valor de este desprendimiento de la serie era de bastante bajo, el pronóstico aquí no es muy alentador). Más allá de la interesante idea de excluir a los hombres del universo que muestra la película, hasta el nacimiento del bebé varón al final, The women no escapa a los convencionalismos propios de una comedia dramática, que no funciona del todo bien ni como comedia ni en tanto drama, y solo logra fundir ambos géneros en la última escena, gracias al talento de la ex estrella de Will & Grace. Otro claro exponente que hoy la comedia americana esta comandada por las nuevas generaciones, y que al lado de Messing, Ryan y, sobre todo, Bening, ya se muestran más que veteranas. En suma, una comedia híper superficial, con algunas participaciones completamente innecesarias, como la de Bette Midler, que entretiene medianamente, y nos hace pensar el siguiente interrogante: ¿Todas las mujeres poseen este nivel de superficialidad y adicción al consumo, o solo es resultado de una muy buena posición económica? Seguida por la siguiente pregunta: ¿Puede acaso la pregunta anterior justificar el contenido de esta comedia tan pobremente realizada?

Lo mejor de la película: Debra Messing
Lo peor de la película:  Que en vez de aggiornar, retrasa.
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Dirección: Diane English.
País:
USA.
Año: 2008.
Duración: 114 min.
Género: Comedia dramática.
Elenco: Meg Ryan (Mary Haines), Eva Mendes (Crystal Allen), Annette Bening (Sylvia Fowler), Debra Messing (Edie Cohen), Jada Pinkett Smith (Alex Fisher), Carrie Fisher (Bailey Smith), Cloris Leachman (Maggie), Candice Bergen (Catherine Frazier), India Ennenga (Molly Haines), Joanna Gleason (Barbara Delacorte), Bette Midler (Leah Miller).
Guión: Dianne English; basado en la obra de Clare Boothe Luce y en el guión de Anita Loos y Jane Murfin para la película «The women» (1939).
Producción: Dianne English, Mick Jagger, Bill Johnson y Victoria Pearman.
Música: Mark Isham.
Fotografía: Anastas N. Michos.
Montaje: Tia Nolan.
Diseño de producción: Jane Musky.
Vestuario: John A. Dunn.
Estreno en USA: 12 Septiembre 2008.

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CÓMO SE HIZO «THE WOMEN»

  En 1994, Diane English, la creadora/escritora/productora de la exitosa comedia «Murphy Brown» leyó un artículo en Variety que hablaba de una posible nueva versión de MUJERES, la comedia clásica que George Cukor dirigió para la MGM en 1939. La película, que estaba basada en el éxito teatral de 1936 de Clare Booth Luce, contaba la historia de una mujer engañada de la alta sociedad y su círculo de amigas. Contaba con un reparto exclusivamente femenino encabezado por Norma Shearer, Joan Crawford, Rosalind Russell, Paulette Goddard y Joan Fontaine. El artículo despertó su interés y le hizo reflexionar. «Me acordé de la película y de lo estupendo que era ver a todas estas grandes actrices reunidas en la pantalla. Y de lo curioso que era que no hubiera ni un solo hombre a la vista,» comenta English. «Pero también recuerdo que la película tenía ideas muy pasadas de moda que era necesario actualizar». La película y la obra de teatro eran en gran medida productos de su época, cuando lo que principalmente se esperaba de las mujeres era que se casaran. Más específicamente, las obras originales se centraban en un ambiente concreto; el de la alta sociedad de Manhattan, que Luce satirizaba en sus columnas de la revista Vanity Fair. Luce, que en 1935 había contraido matrimonio con el poderoso publicista de la revista Time, Henry Luce, hizo su agosto con el lote indolente de «The Women», su segunda obra de teatro. El guión que Anita Loos (de la novela «Gentlemen Prefer Blondes») y Jane Murfin escribieron para la película conservó la perspectiva mordaz de Luce. «La obra de teatro y la película originales eran una crítica envenenada de las superficiales mujeres de la alta sociedad, que eran capaces de apuñalarse por la espalda por un hombre», dice English. «Era mordaz, tenía un ritmo increíblemente rápido y un ingenio verdaderamente afilado. Yo debía hallar el modo de desplazar el centro de atención. Quería celebrar a las mujeres, pero conservar el sello distintivo del original y su agudeza cáustica».

  Su estrategia fue conservar la historia subyacente sobre Mary Haines, una mujer felizmente casada que descubre que su marido le es infiel con una dependienta llamada Crystal Allen. Pero amplió el espectro de las mujeres que componen el círculo de amigas y familiares de Mary, creando personajes de diferentes extracciones sociales, generaciones, profesiones, estados civiles y orientación sexual. La misma Mary es una mujer evidentemente contemporanea; inteligente y muy completa pero demasiado ocupada con su carrera de diseño a tiempo parcial, un destacado papel en eventos benéficos y su fuerte tendencia a querer complacer a todo el mundo. Edith Potter, la madre de seis hijos que dice detestar los cotilleos se convierte en Edie Cohen, una devota madre de cuatro con inclinaciones artísticas. La única soltera de la película original, la sarcástica feucha, la escritora Nancy Blake, se convierte en Alex Fisher, una famosa escritora de ensayos humorísticos, lesbiana, sexy y ligona.

  Tal vez el cambio más importante introducido por English sea la reinvención del personaje de Sylvia Fowler, la mejor amiga de Mary Haines. Según la interpretó Rosalind Russell en la película de Cukor, Sylvia era una mujer casada de la alta sociedad, mordaz y aficionada a propagar chismes. English transformó a Sylvia en Sylvie Fowler, una destacada editora de una revista, felizmente soltera, y amiga del alma de Mary desde la universidad. En el original, Sylvia no deja de echar leña al fuego en los problemas de Mary; en la versión de English, Sylvie traiciona la intimidad de Mary en un pacto Faustiano que hace de mala gana y del cual se arrepiente totalmente.

  Cuando English explica su enfoque dice, «quería que la película fuera una historia de amor entre dos mujeres heterosexuales. El original gira entorno a si Mary Haines se reconcilia o no con su marido, que ha traicionado su confianza. En mi versión, quiero que el público se preocupe más de si Mary Haines se reconcilia o no con su mejor amiga Sylvie Fowler, quien también ha abusado de su confianza».

  Pero había un aspecto original de la película y de la obra de teatro que English no quiso alterar: No aparecería ni un solo hombre en pantalla. Eso suposo un escollo importante a la hora de llevar el guión al cine. Según English «fue difícil hacer la película porque es un reparto solo de mujeres y el cine actual no va destinado realmente a un público femenino. La industria del cine tiene en mente un público de hombres jóvenes que han demostrado que están dispuestos a acudir al cine en masa, a veces para ver la misma película otra vez. De vez en cuando sale algo como SEXO EN NUEVA YORK y todo el mundo dice asombrado: «¡Vaya, también las mujeres van al cine en masa a ver una película!» Pero se les olvida muy rápidamente y hay que empezar de nuevo. Así que, se convirtió en una misión personal intentar cambiar esa manera de pensar. Cuanta más gente me decía que renunciara, más empeñada estaba en hacerla».

  Esa determinación finalmente tuvo sus frutos en 2003, cuando English organizó en su casa de Martha’s Vineyard una reunión solo de mujeres para ver en la tele «Sexo en Nueva York». Una de sus invitadas fue la productora Victoria Pearman, que acudió con una amiga de ambas.

  Pearman admiraba el trabajo de English y sabía que había escrito una versión actualizada de MUJERES, para la cual todavía no había encontrado productor. «Era un proyecto tan bueno que no podía entender por qué estaba parado», recuerda la productora. Pearman le pidió una copia del guión a English. «La leí y me encantó», dice Pearman. «Le pregunté a Diane, «¿puedo hacer yo algo?» Y ella dijo, «Bueno, ¿qué sugieres?» Le conté un par de ideas sobre financiación, lo que yo habría hecho. Y dijo, «Bueno, ¿lo harías tú?» Y dije, «Claro, como amiga». Y entonces me dice, «No, no, me refiero a oficialmente, ¿te apuntas a producirla?»

  Pearman y Mick Jagger habían formado Jagged Films varios años antes y realizaron SHINE A LIGHT, una película de los Rolling Stone y Martin Scorsese para la Paramount el mismo año que THE WOMEN. «Mick estaba entusiasmado con THE WOMEN», dice Pearman, «y se metió de lleno en el proyecto». Con el visto bueno de Jagger, Pearman llevó el guión a entidades financieras y a Inferno, la compañía de ventas internacionales, donde se mostraron igualmente interesados y los socios, Bill Johnson y Jim Seibel, se convirtieron en productor y productor ejecutivo respectivamente. «Ese verano», dice Pearman, «estaba en mi casa de Martha’s Vineyard, y con todo descaro le presenté el proyecto a Bob Berney, de Picturehouse, que había venido a la isla de visita para la fiesta de cumpleaños de una amigo común. Le encantó la idea». De vuelta a Los Angeles, tras una reunión con Diane English, Berney se comprometió a distribuir la película. «Fue todo un cúmulo de casualidades» añade Pearman, «ya que New Line era entonces la empresa matriz de Picturehouse, de manera que era perfecto y podíamos mantener la película dentro de la familia de la Time Warner. Bob Shaye y Michael Lynne, los fundadores de New Line, dieron su autorización. Carolyn Blackwood, de New Line, fue fundamental a la hora de poner en marcha el proyecto, dada la cantidad de factores complicados y multiplicidad de socios. No podríamos haber hecho todo esto sin ella ni sin el apoyo total de Jeff Berg y Hal Sadoff de ICM, que fueron cruciales para llegar a un acuerdo inédito con Dove, para que financiara conjuntamente la película, promocionando su «Campaña por la Belleza Real». Ya se podía pasar a la siguiente fase: La elección del reparto.

  A mediados de la década de 1990, surgió la posibilidad de realizar la versión de English de MUJERES y se discutieron varias actrices para los papeles principales. Entre ellas se encontraba Meg Ryan, cuya habilidad única para pasar fácilmente de la comedia al drama la convertían en una candidata natural para el complejo papel de Mary Haines. Más de una década después de las conversaciones iniciales, Ryan confirmó su disponibilidad para el papel. A la actriz le gustaba el enfoque de English de la película como una historia de amor entre dos mujeres heterosexuales, Mary y su mejor amiga, Sylvie. «Esta película trata de lo que sucede cuando dos amigas se enfadan», Ryan comenta. «Muchas veces es mucho peor que cuando se rompe una relación entre un hombre y una mujer. Me pareció interesante hacer una película sobre eso».

  Annette Bening fue elegida para el papel de Sylvie Fowler, la otra mujer en esta historia de amor. La combinación del guión de English, el tema y la oportunidad de trabajar con Ryan eran para Benning una ocasión que no podía dejar escapar. Bening afirma, «Me pareció que el guión de Diane era muy divertido, inteligente y muy perspicaz en cuanto a las mujeres: era una gran película. Sabía que Meg Ryan iba a hacerla, y me gustaba el personaje de Sylvie, que es una empresaria con un gran sentido del humor. Nunca había hecho nada igual y me apetecía mucho la idea. Está claro que es una comedia, pero trata de algo muy profundo, que es la manera en cómo las mujeres conectan entre sí y cómo se protegen unas a otras».

  Eva Mendes fue contratada para el papel de la dependienta Crystal Allen, la lagarta que atrapa en sus redes al marido, que nunca vemos, de Mary. Mendes admite haber tenido dudas a la hora de meterse en la piel de la devoradora Crystal. «Crystal es precisamente el tipo de mujer que me da miedo; emplea todas sus armas para conseguir lo que quiere», comenta Mendes. «Al principio me resultó un poco difícil meterme en el personaje. Y entonces Annette dijo, «Relájate y disfruta». Y pensé, «Pues, tiene razón». Crystal solo hace lo que cree que tiene que hacer para sobrevivir. Después de eso, disfruté mucho con Crystal y me enamoré completamente de ella».

  Debra Messing encarna a Edie Cohen, una devota madre con aspiraciones artísticas. Cuando vemos a Edie por primera vez está jugando con sus niñas. Messing aportó algo de sí misma en esa escena. «Tenía una nariz de payaso que llevé para enseñársela a Diane», la actriz recuerda. «Y dije, «sabía que no creerías que tenía una de verdad. Pero tengo una y mi hijo tiene otra. Y nos paseamos por nuestro piso de Nueva York con nuestras narices puestas» A Diane le hizo gracia y acabó incorporando la broma a la película».

  Jada Pinkett Smith interpreta a Alex Fisher, una mordaz y dogmática escritora que se queda sin palabras en el inesperado climax de la película. «Alex es muy dura por fuera pero a la hora de la verdad, como yo digo, pierde totalmente los papeles. En el fondo es una blandengue» dice Pinkett Smith. Al igual que sus compañeras de reparto, la actriz estaba muy interesada en participar en una película solo de mujeres y hecha por mujeres. «Conocí a Diane y a Victoria y me enamoré de ellas. Quiero animar a las directoras y a las mujeres que quieren dirigir; tenemos que tener más presencia detrás de las cámaras. La visión de Diane era maravillosa, el reparto, estelar, y era MUJERES. Así que dije, ¡Por supuesto, me apunto!»

  Una plantilla de maravillosas actrices cómicas en papeles secundarios completa el reparto. Cloris Leachman interpreta a Maggie, la seria ama de llaves de Mary que intenta (en vano) no implicarse emocionalmente durante la crisis que atraviesa su ama. Carrie Fisher retrata a Bailey Smith, una cronista de sociedad implacable que manipula a Sylvie para que traicione a su mejor amiga. Bette Midler interpreta a la super agente holliwoodiense, Leach Miller, «la Condesa», una mujer con muchos matrimonios a sus espaldas y ningún remordimiento. Debi Mazar encarna a la chismosa Tanya, una manicurista de Saks Fifth Avenue que es quien abre la caja de Pandora con sus cotilleos sobre su compañera Crystal.

  Mazar había hecho una audición para el papel de Tanya en 1995; y se maravilló cuando English la llamó más de una década después. «Diane English me ofreció el papel de la manicurista al cabo de todos esos años» dice sorprendida la actriz. «Mis dos embarazos me habían cambiado pero ella tenía fe en mí». El personaje de Mazar se ha hecho muy popular en los salones de belleza por sus exclusivos colores. En la vida real, Mazar y Madonna son buenas amigas desde que la cantante llegara a Manhattan siendo una joven artista desconocida. La conexión de Tanya con Madonna fue una feliz sorpresa para Mazar. «Para mí, interpretar a Tanya y hablar como una joven admiradora de Madonna me hizo mucha gracia y me pareció genial», dice entusiasmada. «Pensé en todas las chicas que conocía que eran como Tanya, ¡que como yo siempre consiguen entradas para los conciertos de Madonna desde hace dos décadas!»

  Hubo otra actriz que demostró su apoyo a English y a THE WOMEN desde el principio: Candice Bergen, la protagonista de «Murphy Brown» durante sus diez años de emisión. Bergen dispensa grandes dosis de ingenio y sabiduría irreverente en su papel de Catherine Frazier, la madre de Mary Haines. Curiosamente, Bergen, interpretó a la madre de Ryan en RICAS Y FAMOSAS, la última película de George Cukor, el director de MUJERES de 1939. Bergen comenta, «Fue el primer trabajo de Meg». Dice que estaba aterrada pero, claro, ¿quién iba a decirlo entonces? Y trabajar con Meg es maravilloso, es una mujer tan vital y tan meticulosa».

  Bergen felicita a English por crear una película que conserva la chispa del original mientras va dirigida a un público contemporáneo. Bergen dice, «Tenía grandes expectativas, porque es Diane. La cosa es ¿sigue siendo relevante la historia después de tantos años? Y por la forma en que está escrita, sí lo es. Diane ha hecho un maravilloso trabajo adaptando MUJERES al presente».

  Reunir el reparto para THE WOMEN no fue un proceso rápido, dada la complejidad de la agenda personal y profesional de las actrices. Pero todo salió a pedir de boca, afirma English. «No podía estar más encantada con el reparto. Meg estuvo en ello desde el principio. Annette era ideal para interpretar el papel de Roz Russell. Eva tenía unos buenos Manolos esperándole, ya que interpretaba el papel de Joan Crawford. Lo genial de todo es que está tan divertida que es imposible odiarla de verdad. Y para poner el toque cómico, no hay otra como Debra Messing. Un conjunto siempre necesita esa especie de aglutinante cómico. Con Jada, todo el mundo decía, «¡¿por qué no hace más comedia?!» Está super divertida en el papel. Candice, por supuesto, es mi musa. Le dije que no podía hacer la película sin ella. Cloris casi roba la película a sus 82 años. Debi Mazar hizo la audición para el papel hace diez años y ¡diez años después la llamamos! Carrie tiene una gran intervención como cronista de sociedad e interpreta toda su escena en una bicicleta elíptica. Y Bette simplemente pone la guinda. El público se parte nada más verla en pantalla».

  En THE WOMEN también aparecen dos jóvenes actrices de gran talento en el hogar de Haines: La joven India Ennenga interpreta a Molly, la hija de Ryan, una chica inteligente a las puertas de la adolescencia; y la actriz danesa, Tilly Scout Pederson, que interpreta a la niñera de Haines, Uta, adicta a la prensa amarilla de los supermercados. Completan el reparto con pequeños, pero fundamentales papeles, las aclamadas veteranas Joanna Gleason, una matrona de la alta sociedad, y Lynn Whitfield, una clienta de Saks Fifth Avenue.

  Antes de que diera comienzo la producción el verano pasado, English reunió a sus actrices principales, Ryan, Bening, Mendes, Pinkett Smith y Messing, en su casa para ensayar durante cinco días e ir de compras. «Quería que pareciera que las actrices se conocían de toda la vida. Quería que la relación entre ellas pareciera real, auténtica. Al final de esos cinco días nos habíamos contado nuestra vida y milagros y habíamos formado vínculos de amistad duraderos. El primer día, leimos el guión en alto y luego lo dejamos reposar mientras nos íbamos de compras. Al día siguiente, lo abordamos, escena por escena, discutiendo la intención, aportando cada una nuestro granito de arena, improvisando algunas cosas. El guión final es el resultado de ese periodo de ensayos. De manera que cuando empezó el rodaje y nos encontramos con un calendario de rodaje increíblemente corto, todas estábamos listas. Todo el mundo conocía su personaje, todas estaban entregadas a él y sabían lo que tenían que hacer. Fue genial».

  La producción de THE WOMEN comenzó el 19 de agosto de 2007 en Boston. Se filmó durante 36 días en Massachussets y Nueva York. El equipo de detrás de las cámaras incluye al gran director de fotografía Anastas Michos, ASC (LA SONRISA DE MONA LISA), quien contrató a un equipo principalmente de mujeres; la diseñadora de producción, Jane Musky (HITCH: ESPECIALISTA EN LIGUES), la editora Tia Nolan (EMBRUJADA), y el diseñador de vestuario John Dunn (I’M NOT THERE).

  Prevaleció una atmosfera de tranquilidad y camaradería, recuerda Pinkett Smith. «No hicieron falta muchas palabras para comunicarnos porque todas somos mujeres; estamos casadas, tenemos hijos. Fue un ambiente realmente enriquecedor; durante las sesiones de rodaje y en las caravanas de maquillaje nos contábamos historias de nuestros maridos y nuestros hijos. Nos lo pasamos muy bien».

  En parte, el tono relajado lo estableció English, quien se ganó el apodo de «la imperturbable». English atribuye a los rigores intensivos de la producción televisiva, la seguridad con la que abordó su primer largometraje «Ser la directora de una comedia televisiva de media hora es toda una prueba de resistencia; tienes que escribir guiones, dirigir, editar el episodio de la semana anterior y planear el de la semana siguiente, todo al mismo tiempo», afirma. «Y si tiene éxito, el programa sigue emitiéndose durante diez años y no hay manera de parar». Así que, fue una preparación realmente fantástica. Se trata fundamentalmente de tomar de desiciones y de confiar en esas decisiones. O en tener la suficiente confianza para decir, no lo sé, necesito ayuda. Eso es probablemente lo más importante».

  Leachman, que ha trabajado con directores como Mel Brooks, Peter Bogdanovich y James L. Brooks, alaba el talento y la ecuanimidad de English. «Diane estuvo excepcional. Es una mujer super amable y relajada» dice Leachman. «Me lo pasé estupendamente haciendo la película. La primera escena que hice, éramos unas seis, y solo estar ahí con todas estas extraordinarias actrices (y mujeres extraordinarias) fue tremendo. Y trabajamos muchísimo; queríamos que saliera maravillosamente, porque el material que nos había dado Diane era maravilloso».

  Los admiradores de la película original verán que ciertos toques entrañables han permanecido intactos, por ejemplo, una laca de uñas mítica, una discusión en el tocador, y un elegante pase de moda, en este caso del celebre diseñador Narciso Rodríguez, con zapatos exclusivos de Manolo Blahnik. «Los admiradores de la película de Cukor decididamente reconocerán ciertos elementos clave», promete English, que hace hincapié en que lo novedoso de su película es el enfoque. «La coletilla de la antigua película es que «¡todo gira en torno a los hombres!» La nuestra, «todo gira en torno a las mujeres».

  Mendes aplaude este énfasis. «Me encantan los hombres, Dios los bendiga, pero creo que nada puede sustituir a la amistad entre mujeres» dice la actriz. «Tengo las mismas amigas desde los 12, 13 años y hemos pasado por todo juntas. Y eso es invaluable».