Estreno en España: 11 Abril 2008

Puntuación: 82.jpg

labandanosvisita1.jpg

  

Sinopsis

“La banda nos visita” sigue las desventuras de una banda de músicos egipcios que por un malentendido acaban perdidos en un pequeño pueblo israelí en medio del desierto. La rutina diaria de los habitantes de este pueblo se verá completamente trastocada.

labandanosvisita2.jpg 

Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

La banda nos visita responde coherentemente a la leyenda que aparece al inicio, es la historia de una anécdota mínima e insignificante, explotada a través de situaciones cargadas de más comicidad que drama. El humor de la película se desarrolla con la misma timidez que muestra
la Alexandria Ceremonial Police Orchestra frente a los habitantes del lugar al que, por error, fueron a parar. Tanto por la forma, que constantemente apela a los planos enteros frontales, como por el tipo de humor, resulta fácil asociar la película de Eran Kolirin con el cine de Wes Anderson. De hecho, podríamos estar ante un intento de emular el estilo de películas como Los Tenembaums o La vida acuática. De todas maneras, la forma y el tipo de humor se integran con facilidad a esta pequeña y simpática historia, que evita cualquier discurso político, para describir un simple encuentro de personas que, más allá de la diferencia de origen, tampoco intenta representar un choque cultural. Kolirin podría haber aprovechado para explorar gran parte de las historias de los miembros de la banda, entre ellas el dramático pasado de Tewfig que le revela a Dina poco antes de marcharse. Sin embargo, elige pasar por alto el verdadero peso de esas historias, deja que estas apenas se asomen, y prefiere quedarse en la sencilla, pero no por ello menos interesante (y mucho más tierna), anécdota que da pie a la película, contando con momentos hilarantes, como la escena en la que el joven e inexperto Papi recibe asesoramiento para acercarse a una mujer.

labandanosvisita5.jpg 

Dirección y guión: Eran Kolirin.
Países:
Israel y Francia.
Año: 2007.
Duración: 85 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Sasson Gabai (Tewfiq), Ronit Elkabetz (Dina), Saleh Bakri (Haled), Khalifa Natour (Simon), Imad Jabarin (Camal), Tarak Kopty (Iman), Hisham Khoury (Fauzi), François Khell (Makram), Eyad Sheety (Saleh), Shlomi Avraham (Papi).
Producción: Elion Ratzkovsky, Ehud Bleiberg, Yossi Uzrad, Koby Gal-Raday y Guy Jacoel.
Música: Habib Shehadeh Hanna.
Fotografía:
Shai Goldman.
Montaje: Arik Lahav Leibovitz.
Diseño de producción: Eitan Levi.
Vestuario: Doron Ashkenazi.
Estreno en Israel: 13 Septiembre 2007.

eran-kolirin.jpg 

Biofilmografía de Eran Kolirin Nacido en 1973, el primer trabajo para el cine de Eran Kolirin fue el guión del film Zur – Hadassim (1999) por el que logró el Premio “Lipper” al mejor guión en el Festival internacional de cine de Jerusalén, en 1999. En 2004, Eran Kolirin escribió y dirigió el telefilm The Long Journey (2004).
La Banda Nos Visita es el primer largometraje del realizador. Actualmente, está escribiendo su segunda película, que se titulará Pathways in the desert.

labandanosvisita4.jpg 

Notas del director

 Cuando era niño, los míos y yo solíamos ver películas egipcias. Se trataba de un hábito bastante frecuente en las familias israelíes allá por inicios de la década de los 80. Los viernes, la tarde acabándose, veíamos con aliento entrecortado aquellas tramas enredadas, los amores imposibles y la pena desgarradora de Omar Sharif, Pathen Hamama, I’del Imam, y el resto de aquella gente en el único canal de televisión que el país tenía. Realmente, eso era raro en una nación que llevaba la mitad de su existencia en estado de guerra con Egipto, y la otra mitad en una especie de paz fría, distante, con sus vecinos del sur. A veces, tras el film árabe, emitían la actuación de la orquesta de
la Autoridad para las emisiones israelíes (IBA). Era una típica orquesta árabe compuesta casi en su totalidad por judíos árabes procedentes de Irak y Egipto. Cuando uno piensa en la orquesta de
la IBA, acaso la costumbre de ver películas egipcias parezca algo menos inaudito.
Hace mucho que la película árabe ha desaparecido de nuestras pantallas. La televisión se ha privatizado, y hay una maraña de quinientas cincuenta y siete, o quién sabe cuántos canales que se ciernen sobre nosotros. La orquesta de
la IBA se desmanteló. Ahora tenemos
la MTV, y
la BBC, y
la RTL, e “Israeli Idol”, y canciones pop, y anuncios de 30 segundos. De tal modo que ¿a quién importan ya las canciones de cuarto de tono que duran media hora?
Luego, Israel levantó el nuevo aeropuerto, y se olvidaron de traducir al árabe los carteles de la carretera. Entre los miles de tiendas que construyeron allá, no hallaron sitio para esa escritura extraña, ensortijada que es la lengua madre de la mitad de nuestra población. Es fácil olvidar las cosas que H&M, y Pull and Bear, y Levi’s, etc… nos hacen olvidar. Con el tiempo, hemos llegado a olvidarnos de nosotros mismos. Se han hecho muchas películas refiriéndose a la cuestión del porqué no hay paz pero, al parecer, son pocas las que se han hecho hablándonos del porqué necesitamos la paz por encima de todo. Ya no vemos lo obvio en medio de conversaciones que se centran en las ventajas económicas y en los intereses. Acabada la jornada, mi hijo, y el hijo de mi vecino se encontrarán —estoy seguro de ello— en cualquier gran área comercial de neones parpadeantes, bajo el cartel gigante de McDonald’s. Puede que haya cierto bienestar en ello, no lo sé. Pero de lo que no hay duda es que hemos perdido algo por el camino. Hemos trocado el amor auténtico por el sexo de noche única; el arte por el comercio; y el contacto humano, la magia de la conversación por la cuestión de cuan grande es el trozo de pastel que podemos agenciarnos.

Noticias relacionadas:

Olga Kurylenko, de chica Bond a asesina