Estreno en España: 7 Marzo 2008

Puntuación:


Sinopsis

La Guerra Civil ha terminado, pero el coronel Morsman Carver (Liam Neeson) tiene una última misión: matar a Gideon (Pierce Brosnan) cueste lo que cueste. Impulsada por la propia furia, la persecución les lleva a ambos lejos de las comodidades y las convenciones de la civilización, y les adentra en los rincones más sangrientos de sus propias almas.


Crítica de Cine.com
por
Leo Aquiba Senderovsky

Pierce Brosnan y Liam Neeson se “enfrentan” en esta suerte de western, que hábilmente da vuelta el juego del “héroe” y el “villano” en cada escena. Un sufrido (e inmejorable) Brosnan es perseguido por Neeson y su banda, quien busca por todos los medios consumar su venganza. De los bosques nevados al árido desierto, ambos juegan a cambiar constantemente los papeles de vencedor y vencido. Todo sucede con el tono contemplativo característico de las obras contemporáneas que buscan evocar el clima del western clásico. Y Enfrentados consigue dar con el tono adecuado, pero pierde los estribos cuando, en medio de la primera escena de duelo entre ambos, la película apela a un flashback inserto con el solo objeto de explicar el origen del enfrentamiento, que, lejos de servir a la narración, termina por resentirla. Allí donde la película se vuelve más interesante, David Von Ancken no tiene mejor idea que hacer presente ese pasado que atraviesa a ambos, derribando torpemente el tamiz mítico que se pretende construir alrededor de ese pasado. En síntesis, un intento de western violento, tan loable como fallido.


Dirección: David Von Ancken.

País: USA.

Año: 2006.

Duración: 115 min.

Género: Acción, thriller.

Interpretación: Liam Neeson (coronel Morsman Carver), Pierce Brosnan (Gideon), Anjelica Huston (madame Louise), Michael Wincott (Hayes), Ed Lauter (Parsons), Kevin O’Connor (Henry), Tom Noonan (Abraham).

Guión: David Von Ancken y Abby Everett Jaques.

Producción: Bruce Davey y David Flynn.

Música: Harry Gregson-Williams.

Fotografía: John Toll.

Montaje: Conrad Buff.

Diseño de producción: Michael Hanan.

Vestuario: Deborah Scott.

Estreno en USA: 26 Enero 2007.


CÓMO SE HIZO “ENFRENTADOS”

  “Quería hacer una película primaria, una persecución básica, elemental” comenta el director/guionista David Von Ancken. “Además tenía que tener elementos de acción auténticos y específicos, sin que por ello dejara de ser una película de actores y de emoción. Se trata de una entretenida historia de persecuciones, pero también versa sobre averiguar qué es lo realmente importante, y cuándo abandonar antes de que las cosas te destruyan”. David Von Ancken trabajó el guión durante seis meses antes de escribir la versión definitiva junto a Abby Everett Jaques. Para darle más dinamismo a la persecución épica entre Carver y Gideon, era necesario un elemento catalizador para este entorno de batalla primaria, así que decidieron situar Seraphim Falls en el período posterior a la Guerra Civil. “¿Por qué habría de haber una persecución? ¿Cómo conducir algo así? Sería una crueldad obligar a un hombre a estar tan consumido por el odio en una persecución contra otro hombre,” comenta Von Ancken. “Necesitaba que el momento histórico fuera cuando se estaba construyendo el gran ferrocarril intercontinental, cuando el Oeste aún no había sido conquistado.” El período de la Guerra Civil y el género de los westerns facilitaron el contexto histórico para la película. “Para mí, los mejores westerns tienen una naturaleza mítica,” continúa. “Siempre que tomas a dos hombres y los dejas en lo más esencial y primario, tienes un mito. Lo que hemos hecho en esta película es llevarlos a un entorno salvaje. En ese contexto solamente te queda la persona desnuda – tú mismo, y eso tiene una cierta cualidad mítica”. “Hemos tomado los westerns como un repositorio de mitos americanos,” comenta el co-guionista Abby Everett Jaques. “Seraphim Falls está muy inspirada por todo eso: el poder primario y universal del paisaje, que lo desnuda todo menos las propias almas de estos dos hombres. Queríamos mostrar un mundo en el que reina la escasez y todo cuesta algo, nada es gratis, y no hay donde esconderse de tus enemigos o de ti mismo. A David (Von Ancken) y a mí nos encanta la forma en la que un mundo así nos permitía la oportunidad de una acción descarnada, profundamente psicológica en vez de gratuita”. Hay un cierto tema antibélico subyacente en Seraphim Falls que se centra en el aspecto destructivo que sobre el individuo tiene la guerra. Para Von Ancken, en cierta forma, esto supone un reflejo de nuestro presente y lo que ocurre con las guerras actuales y en las que estamos comprometidos, así como la futilidad de dichos conflictos que se revela una vez que se miran con cierta perspectiva.

  “A cada lado de la Guerra Civil americana, o de la guerra de Irak, da igual, los individuos implicados no son los responsables últimos de su presencia allí. En Seraphim Falls los individuos pueden cometer actos horribles sobre unos y otros, a pesar de que ello sea por circunstancias, coincidencia o por accidente, y no por ello dejar de ser buenas personas. La lucha de voluntades es una construcción humana. Si quitas eso, al final se trata de dos hombres que probablemente podrían llevarse bien”.

  “En definitiva, Carver y Gideon son ambos buenos hombres. Uno está en el Norte, otro en el Sur, y cada uno podría ser el otro perfectamente. Lo único que los separa son las circunstancias. Son mitades del mismo individuo,” concluye.

  Jaques ve la historia de Seraphim Falls como una manifestación de la persistencia de la sangre. “Nuestro mundo moderno está trágicamente lleno de ejemplos de cómo los derramamientos de sangre, por muy justos que sean, solamente conducen a más violencia. Una vez que comienza la sangría, no queda sino más de lo mismo. Da igual que se tuviera la razón inicialmente, la violencia destruye y crea un ciclo de destrucción, y para ser libre no hay otra alternativa que salir de dicho ciclo. Cuando nos atamos a una idea de venganza o castigo, sólo se es un prisionero del pasado, un cautivo de la cosa misma que se quiere vengar”.

  Al escribir el guión, Von Ancken y Jaques tuvieron mucha oportunidad de reflexionar sobre el tipo de actores que podían necesitar para los papeles protagonistas de Carver y Gideon. El guión es parco en diálogos, con una historia alimentada por las acciones de los personajes, más que por sus palabras. “Algunos actores tienen un lado emocional que este guión necesitaba para contar la historia, ya que el diálogo es bastante escaso, eliminando el ruido blanco de la conversación. Carver y Gideon como personajes no son individuos charlatanes,” comenta Von Ancken.

  El guionista/director encontró un “Carver” perfecto en la figura del nominado actor Liam Neeson, para dar vida a un ex-coronel confederado decidido a completar su última misión: encontrar y matar al hombre que él considera responsable de una atrocidad en la localidad de Seraphim Falls, en Georgia, que cambió su vida para siempre.

  “Liam fue mi primera opción como Carver desde que terminé de escribir el guión,” comenta Von Ancken. “No lo escribimos pensando en un actor en concreto, pero cuando lo terminamos, tanto Abby como yo pensamos que él era el más indicado para interpretar a Carver. Como hombre, Liam es una figura mítica e icónica, y además se trata de un actor muy empático, con un público entregado. Como persona y como personaje, uno quiere saber qué es lo que siente. Al elegirle para el papel de Carver, quería ir precisamente contra eso mismo, contra el personaje que el público podría esperar de él. Partir de una persona empática como Liam y ponerle en un papel como el de Carver, motivado y conducido por la ira, hace que todo sea mucho más interesante”.

  El productor David Flynn, que representaba a David Von Ancken, a quien conoció durante el rodaje de la galardonada película de Ancken, Bullet to the Brain, concertó una reunión con Liam Neeson, en Nueva York. “David y yo sabíamos qué papel le íbamos a ofrecer,” comenta Flynn. “Cuando nos sentamos con Liam, dijo que siempre había querido hacer una película sobre el tema de la venganza. Habiendo crecido en Irlanda del Norte, había visto a mucha gente vivir con ese sentimiento y siempre pensó que algún día le llegaría el guión de un western sobre la venganza. Le preguntamos en qué papel se veía mejor, e inmediatamente respondió ‘Carver'”.

  “Siempre he querido hacer un western,” comenta Neeson. “Desde pequeño me gustaban los western y tengo gratas memorias de cuando pasaba los lluviosos domingos de mi tierra viendo viejos westerns en blanco y negro, normalmente de John Ford, con toda mi familia. Esas viejas películas me marcaron para siempre”.

  “Cuando leí el guión de Seraphim Falls resultó ser muy adictivo,” continúa. “Carver ha sobrevivido a la Guerra Civil, en la que 623,000 personas perdieron sus vidas. Era un coronel, un hombre que ha guiado a sus hombres en la batalla y que ha visto la guerra de cerca. Se embarca en una cruzada de venganza por algo que le ha sucedido a su familia. Hay algo en la naturaleza de esa venganza y esa obsesión por el odio que le lleva casi hasta el punto de perder la vida. En cierta forma es como Ahab en Moby Dick”.

  “Carver y Gideon son dos hombres reducidos hasta lo más esencial de lo que, como seres humanos, le impulsa,” continúa Neeson. “Finalmente, llegan a un punto en el que la venganza no es una respuesta; perdonar requiere un gran gesto y un gran esfuerzo por parte de tu alma. Mi ciudad natal estaba muy próxima a Belfast y yo crecí en medio de todos los problemas y revueltas civiles que hubo allí. Recuerdo una historia en el Belfast Telegraph sobre una madre que perdió dos de sus hijos en un atentado del IRA. Tras el veredicto que condenaba y encarcelaba a los culpables, la madre fue entrevistada, y dijo, ‘Se que se ha hecho justicia, pero eso no llena el vacío que siento.’ Esa frase se me quedó grabada y la he recordado muchas veces haciendo esta película. Ciertamente crecí en una situación en la que conocía a mucha gente que había perdido familiares e hijos a causa de la violencia, y esto me sirvió para hacer esta película”.

  Poco después de asegurarse la participación de Liam Neeson, Pierce Brosnan se unió al proyecto como Gideon, una elección que hará que el público admire aún más el destacado talento y rango del actor en un papel muy diferente a sus registros habituales.

  Al igual que Liam Neeson, hacía mucho que Pierce Brosnan quería trabajar en un western. Brosnan comenta que su fascinación con el Viejo Oeste se remonta a los días de su niñez, cuando hacía colas en el cine en su Irlanda natal. “Tengo recuerdos borrosos de películas en blanco y negro en el Palace Cinema de Navan,” recuerda Brosnan. “Pero supongo que Clint Eastwood en películas como Man With No Name, Por un puñado de dólares o El bueno, el feo y el malo, era lo más atractivo para mí como espectador. Por aquel entonces, el rumbo del cine western ya había dejado atrás a los tipos de sombreros que nunca se caían. Las películas de John Ford y John Wayne como Centauros del desierto también me impresionaban”.

  Con este amor por el género no sorprende oír a Brosnan admitir que hacer un western siempre ha sido una de sus prioridades. “Siempre he querido hacer uno y qué mejor que hacerlo con alguien como Liam Neeson,” comenta. “Tanto Liam como yo queríamos hacer westerns. Ambos nos habíamos criando viéndolos, y el guión de David Von Ancken tenía una elegancia real. Algo que decir por sí mismo. En ciertos aspectos es una película en contra de la guerra”.

  “Fue una decisión creativa el acudir a Pierce,” recuerda Flynn. “Llamé a su agente para ofrecerle el guión. Tres días después, David volaba hacia Hawai para reunirse con el actor. Lo que más nos atrajo de Pierce para el papel de Gideon es que nunca le hemos visto en un papel como ése. David y yo estábamos muy emocionados con la idea de tener a un gran actor que normalmente no hace este tipo de papeles”.

  “Recuerdo la primera vez que vi a Pierce en televisión, transformándose en el personaje de James Bond. Sus personajes tienen un cierto aspecto de autocontrol,” comenta Von Ancken. “No es una coincidencia que él resulte tan creíble como James Bond, ya que se trata de un actor muy controlado. Pero cuando te acercas más a él, sus ojos delatan que hay algo más. Sabía que sería Gideon desde el primer momento”.

  “Nunca he visto a Pierce en un papel que se parezca a éste,” prosigue Von Ancken. “Es un actor muy intuitivo, y quería darle la oportunidad de dejarse ir. La interpretación de Pierce en Matador le abrió la puerta de una nueva fase de su carrera, y en Seraphim Falls directamente hemos quitado la puerta. Es muy interesante y fascinante para mí ver a Liam como un personaje controlado, malvado y poseído por la furia, y ver a Pierce desmadrarse. Cuando se lo expliqué a cada uno de estos caballeros, ambos estuvieron de acuerdo,” concluye el director.

  Con el guión completo y el compromiso de Liam Neeson y Pierce Brosnan, David Flynn y David Von Ancken llevaron el proyecto a Bruce Davey de Icon Productions para que lo dirigiera el propio Von Ancken.

  “Había recibido ofertas por el guión pero quería dirigirlo yo mismo,” comenta Von Ancken. “Algunas de estas ofertas llegaron a ser bastante altas pero con la premisa de que yo no dirigiría la película, y decidí no seguir ese camino. Me sentí muy afortunado de que un productor que ya ha ganado un Oscar® como Bruce Davey, pudiera entender la energía que pondríamos en Seraphim Falls para hacer del proyecto una película acción de alto impacto y que además cuenta algo”.

  David Flynn ya había colaborado anteriormente con Icon habiendo trabajado en la premiada y celebradísima Braveheart, ganadora del Oscar® a la Mejor Película. “David y yo nos reunimos con Bruce y él se comprometió a hacer la película con David al mando. Desde ese punto, nunca flaqueó. Leyó el guión y le impactó mucho. A Bruce le gustaron los actores que habíamos escogido y pudo poner la financiación para hacer la película.” Poco después, Stan Wlodowski se incorporó al proyecto como productor ejecutivo.

  “Había hecho otra película hace un par de años para Icon Productions y Bruce Davey me llamó para preguntarme si estaba disponible. Tan pronto como leí el guión, supe que quería trabajar en este proyecto con Icon. Es una gran empresa y dan a los directores una gran libertad para hacer las películas a su manera”.

  El rodaje de Seraphim Falls comenzó en Octubre de 2005 localizado casi completamente en distintos emplazamientos de Nuevo México. Aparte de que la película supusiera un proyecto diferente para ambos actores, también presentaba algunos retos: unas interpretaciones muy físicas en entornos naturales y con poco diálogo – un reto que ambos actores superaron con resultados notables.

  Von Ancken comenta, “Liam y Pierce tienen la capacidad de decir mucho sin abrir la boca. No habiendo demasiado diálogo en esta película, ambos actores resultaron muy expresivos con su lenguaje no verbal y su mirada. Incluso su forma de respirar – el dolor y las fuerzas de la naturaleza son el vocabulario con el que estos dos hombres se comunican entre sí”.

  “Pienso que ambos estaban interesados en este proyecto porque hay pocas palabras,” continúa. “Para un actor, incluso para un gran actor, eso puede ser un desafío porque no tienes la comodidad de tener todo preparado. Me encantan los diálogos, pero en este caso, el diálogo lo ponen el viento, las rocas y el frío, su respiración, su sufrimiento, su lucha interna”.

  “El cine nació sin sonido, y ese es el poder de las imágenes. Para mí el sonido es algo secundario,” comenta Neeson. Hay que confiar en que como actor, eso basta – estás en tu caballo en lo alto de una montaña y te tienes que concentrar en los pensamientos que se supone que debe tener tu personaje en ese momento, no pensar en nada más y que la cámara vea eso. Sé que a ciertos actores y actrices eso les puede resultar intimidatorio porque su trabajo se basa en la voz y en la comunicación basada en el diálogo. Con Seraphim Falls el diálogo es escaso, lo que es bueno. Yo creo firmemente en eso de que una imagen vale más que mil palabras”.

  Seraphim Falls ha exigido un gran nivel físico de los actores, especialmente al rodar en exteriores en invierno con temperaturas bastante frías. “Liam y Pierce trabajaban sin nada a su alrededor – solamente ellos y su voluntad,” comenta Von Ancken. “Y sus voluntades se enfrentan como fuerzas en oposición”.

  La oportunidad de cabalgar en Seraphim Falls fue bienvenida por Pierce Brosnan, un jinete experto. “Solía cabalgar mucho y siempre me han gustado los caballos. No hace falta que diga que no me he subido a un caballo en diez años,” admite. “Pero los animales eran magníficos, bien cuidados y respondían muy bien. Así que una vez que monté y me sentí cómodo, era como volver a los viejos tiempos, y aquellas praderas son un gran sitio para montar a caballo”.

  Aparte de las horas montando a caballo, el rodaje de Seraphim Falls fue muy exigente. “Siempre estábamos en movimiento,” comenta Brosnan. “Empezamos en la nieve, luego en la pradera y al final en los desiertos de sal. Hacía mucho frío. En la escena inicial, nos metemos en una cascada con un frío brutal. Fue muy intenso. Pero hacer una escena como esa es parte del encanto. Tienes que estar listo porque has leído el guión y has firmado. Así que lo haces. No hay que lloriquear…siempre hay un buen whiskey esperándote, o quizás más de uno”.

  Von Ancken ya había informado a sus estrellas que el rodaje sería arduo. “Parte de mis reuniones iniciales con Liam y Pierce eran para explicarles que rodaríamos en sitios lejanos ajenos a las comodidades de un set de interiores. Les daríamos apoyo y confort, pero cuando estuviéramos rodando, serían ellos dos los que estarían pasando frío entre rocas, agua y los elementos de la naturaleza,” continúa.

  “Al final se reduce a la cuestión de por qué hacer un western,” continúa. “Un western es una de esas pocas situaciones en las que te puedes encontrar rodando exteriores casi todo el tiempo. Coges un actor, lo pones en un exterior salvaje y, automáticamente, se convierte en un personaje mítico. Liam y Pierce se han puesto siempre a la altura del entorno – y hemos tenido localizaciones estupendas en esta película,” concluye el director/guionista.

  La Naturaleza, diversa y dura, juega un papel intrínseco en la historia de Seraphim Falls, a la manera de un Coro Griego, comentando sin palabras y de forma intemporal los actos de los personajes. “Como en cualquier Coro Griego, la futilidad de las acciones humanas se pone de manifiesto. Eso es lo que la Naturaleza hace en esta película. Actuar a cero grados vale más que mil conversaciones con los actores – si es que están predispuestos a la aventura, y Liam y Pierce lo estaban – es algo muy reconfortante”.

  “Los elementos naturales suponen un obstáculo para los actores, que deben superar un listón muy alto en la película,” continúa. “Estar en exteriores es muy incómodo. Para mí, cuando un actor hace algo más que lo que está expresamente en el guión, supone algo muy interesante. Muchas veces se trata de algo consciente, pero a veces es algo que sale de forma inconsciente, casi como si de supervivencia se tratara. Pierce desnudo en la nieve – eso es dolor, y es algo que se puede apreciar en los planos abiertos, no hace falta estar cerca, es algo real. No solamente es un actor haciendo un papel, también es un hombre en la nieve pasando frío. Se necesita un carácter especial como hombre y como actor para embarcarse en esta aventura”.

  “Liam y Pierce son individuos con gran talento y dedicación, así como presencia en la pantalla,” comenta Von Ancken. “Han entrado en este proyecto con un grado increíble de devoción sin otra razón más que el proyecto en sí mismo. Cada uno de ellos se alimenta del otro, al ver el compromiso adquirido con la película. Sus interpretaciones demuestran concentración y dedicación. Trabajar con ellos ha sido un verdadero sueño”.

  Si bien se trata del debut de David Von Ancken como director de una película, Ancken fue capaz de generar un gran nivel de confianza durante toda la producción, tanto con el equipo como con los actores, haciendo que estos explorasen las emociones primitivas y profundas que experimentarían sus personajes.

  “Él confía en lo que puedes aportar en la pantalla. Confía en ese espíritu, y eso hace que yo también confíe en él,” comenta Neeson. “A David le encanta hablar del guión, y hemos discutido largo y tendido sobre la naturaleza de la venganza y de los grandes temas de la vida – muerte, inmortalidad, dolor y odio. Respeto su guión tanto que, si quisiera cambiar alguna cosa, siempre me sentiría obligado a hablarlo con él primero, aunque fuera una sola palabra. Como director, es muy bueno y sabe bien lo que quiere, aunque no deja de estar abierto a sugerencias e ideas. He disfrutado mucho trabajando con él”.

  Para Pierce Brosnan fue igualmente una buena experiencia trabajar a las órdenes de un director novel como David Von Ancken. “He trabajado con alguna gente que son los mejores guionistas/directores porque consiguen un análisis muy rico del material y de las interpretaciones que buscan,” comenta Brosnan. “El guión de David decía mucho sobre la madurez de su escritura y su equilibrio. Había hecho ya un corto llamado Bullet In The Brain, que pude ver y que realmente me sorprendió. Era una pieza sólida. Pero al final no deja de ser una apuesta, embarcarse en esto con alguien relativamente nuevo, aunque David ha cumplido perfectamente, y tenía un gran equipo, desde el departamento de arte a John Toll. Así que en ese aspecto, todo fue genial”.

  Para completar el reparto de Seraphim Falls hay toda una panoplia de actores de talento que aportan un retrato vívido de sus personajes: la oscarizada Anjelica Huston como “Madame Louise”; Michael Wincott, Ed Lauter, Robert Baker y John Robinson, que dan vida a la camarilla de Carver, contratada para dar caza a Gideon, y también Tom Noonan (que ya había trabajado en Bullet in the Brain) y Kevin J. O’Connor.

  Además de dos de los actores más famosos del mundo como protagonistas, Seraphim Falls ha atraído al mejor talento detrás de la cámara también. “Pudimos reunir un grupo de gente de primer nivel para nuestro equipo,” comenta David Von Ancken. Decidir un director de fotografía para una película casi íntegramente rodada en exteriores, en ocasiones localizaciones remotas, requiere escoger bien a la persona. Los responsables del proyecto decidieron correctamente reclutar los servicios de John Toll, ganador de dos Oscars® consecutivos por Braveheart y Leyendas de pasión.

  “Hacía tiempo que conocía y admiraba el trabajo de John, sus películas tienen algo sorprendente y muy visual,” comenta Von Ancken. “Lo que buscaba en esta película era exactamente eso, así que su interés por el proyecto fue algo maravilloso para mí. John sabe sacar partido perfectamente al material, mejor que otros directores de fotografía que están acostumbrados a los estudios. Es un maestro con la luz natural y ha hecho que la película sea realmente hermosa”.

  Flynn comenta que, “si tuviera que quedarme con una sola película de John Toll, me quedaría con ésta. Es un guión épico en el paisaje, que realmente es el tercer protagonista. Estuvimos rodando en exteriores a plena luz del día 42 de los 45 días del rodaje, así que para eso él era la persona ideal”.

  “Recibí el guión de David Von Ancken y disfruté mucho de su lectura, así como de conocer a su autor,” dice John Toll. “La consideraba una gran historia, una intensa historia personal sobre dos personajes – y además me encantan los westerns. También me comentó que Liam Neeson y Pierce Brosnan iban a hacer la película. Siempre he querido trabajar con ellos, así que fue fantástico. Fue como una combinación de todos los elementos que hacían que la idea fuera particularmente atractiva”.

  Continúa, “Es una película sobre planos de cerca y grandes paisajes. Creo que el verdadero desafío era el de conseguir un sentido real de estos personajes y un sentido de la interpretación, sin perder el control. Esencialmente, se trata de planos abiertos que usan el paisaje como un elemento de la historia que casi es un personaje, y sirve de marco para poner a estas dos personalidades, percibir las emociones y, fundamentalmente, dejar que sus interpretaciones sean las que nos cuenten la historia”.

  Al ser casi todo el rodaje de la película en exteriores, los elementos naturales como telón de fondo de la historia presentaban un reto especial para la producción – integrar el paisaje y que éste no pareciera haber sido diseñado. Michael Hanen fue el encargado del diseño de producción.

  “Siempre hay un equilibrio en una película como ésta entre lo práctico y lo estético,” comenta Hanan. “John Toll es un director de exteriores fenomenal, así que buscábamos lugares con gran potencial. En segundo lugar, intentábamos que estos sitios estuvieran próximos entre sí, y en ciertas ocasiones, los creamos, como la cabaña y el campamento de los obreros del ferrocarril. Nada debía parecer artificial; todo lo encuentran los personajes en su devenir por la historia. Y cuando quitas el diálogo, es importante tener un background y un escenario natural que te sirva bien. La dirección de arte, en este caso, es muy importante para todo lo demás. El diseño es la película en sí misma”.

  Para el diseño de vestuario, era necesario alguien que pudiera dar forma al concepto del Salvaje Oeste. La ganadora de los premios de la Academia® Deborah L. Scott (Titanic) sería la persona elegida.

  “Deborah ha aportado un nivel de autenticidad a los personajes que no se puede expresar con palabras,” comenta Von Ancken. “Encaja perfectamente con el entorno. Hemos intentado que todo se integre armoniosamente. Mis investigaciones apuntaban a un mundo con enfermedades, hambre y la total carencia de cualquier tipo de higiene. Si tenías algo de ropa y podías conseguir algo más, te lo ponías encima. Al estar en un entorno salvaje en aquella época, ibas tan vestido como pudieras. Ella entendió esta visión perfectamente: el vestuario debía complementar a los personajes en un entorno auténtico, alejado de cualquier tipo de confort o cualquier tipo de civilización”.

  “He hecho muchas películas de época y he tenido la suerte de explorar muchas áreas diferentes,” comenta Scott. Este proyecto en particular me resultaba fascinante porque no es la típica película de vaqueros. Se trata de la posguerra, el tema de la Frontera, pero no es lo que la gente tiene en la cabeza como un western típico”.

  “Hay muchos testimonios fotográficos desde la Guerra Civil en adelante. Muchas de estas fotos son de tipos que partían a la frontera. Hay innumerables retratos de Billy el Niño, Jesse James y otros, que parecen preparadas. Tienes que ver qué es real y qué es lo que prepararon para la foto. Realmente fue interesante poder explorar los personajes de forma diferente a partir de estos testimonios”.

  “También quería que los personajes formasen parte del paisaje de la película,” comenta Scott. “El vestuario se hace monocromo si miras al cielo y los árboles. Además, como los personajes pertenecen y vienen de distintos orígenes, no era necesario ser tan preciso como en otras películas de época, lo cual fue liberador y divertido; sabíamos las reglas y podíamos expresarnos libremente. Creamos los diseños desde cero más que crear un diseño para imponerlo a los personajes,” concluye.

  Otros miembros clave del equipo incluyen al montador, ganador del Premio de la Academia®, Conrad Buff (Titanic y nominado a los Oscar® por Terminator 2), los ganadores por dos veces del Premio de la Academia® Christina Smith (La lista de Schindler y Hook) y Bron Roylance a cargo del maquillaje, Peter Chesney como supervisor de efectos especiales, Bud Davis como coordinador de especialistas, y Mali Finn como responsable del casting.

  El paisaje y los elementos naturales son intrínsecos a la historia y la acción de Seraphim Falls, jugando un importante papel en la persecución sin tregua de Gideon, desde las cordilleras nevadas al tórrido desierto. Era necesario encontrar las localizaciones adecuadas del guión.

  “Cuanto más lejos de la civilización nos llevemos a los personajes, mas relevancia cobra la Naturaleza y el entorno como personaje,” comenta Von Ancken. “El tercer protagonista en esta película es el mundo en el que se mueven y caminan los actores”.

  “Una de las cosas que diferencia Seraphim Falls de casi todos los demás westerns recientes es el paisaje salvaje,” continúa. “Muchas de las últimas producciones del género se sitúan en ciudades o comunidades, pero para mí la esencia del western están en el propio paisaje del Oeste. Nuestros personajes nunca están en una ciudad o comunidad; nunca llegan a ninguna avanzadilla de la ‘civilización’. Están atrapados allí donde no hay escapatoria para esconderse de sus propias almas”.

  Inicialmente la historia fue escrita, según nos cuenta Von Ancken, pensando en la cordillera Ruby, en Nevada. “Estuve allí hace unos 10 o 15 años, y en un sitio desolado, inaccesible, donde jamás se podrá hacer una película”.

  El diseñador de producción Michael Hanen y el supervisor de localizaciones Michael Dillheim exploraron multitud de posibles localizaciones en Nuevo México, Utah, California y Alberta (Canadá). Necesitaban además tres tipos de clima: cálido, helado y moderado. El frío y el calor lo encontraron en el desierto y las montañas pusieron la nieve y el agua helada. Nuevo México fue un sitio ideal ya que tiene de todo: estupendas localizaciones con gran variedad de temperaturas y hábitats muy diferentes apenas unas horas entre sí.

  “Éste es un western que comienza en unas montañas heladas para terminar en el desierto, y ambas cosas están a cinco horas de coche en Nuevo México,” comenta el productor ejecutivo Stan Wlodowski. “No se puede conseguir esta variedad de hábitats en otros sitios”.

  La secuencia inicial de Seraphim Falls tiene lugar en lo alto del monte Taos, a 11.800 pies y bajo cero, en la parte norte del estado. Subir y bajar de la montaña fue un desafío para la producción. Un teleférico llevó al equipo hasta un campo a mitad de camino donde 18 moto nieves se encargaron de trasladar a los miembros uno a uno hasta la cima de la montaña. Trabajar a esta altura también exigía mucho esfuerzo físico al equipo, ya que respirar a estas alturas puede hacerse difícil. Igualmente, la producción tenía que cerrar cada día con tiempo de bajar con seguridad de la montaña antes de la puesta de sol.

  Otras localizaciones en Nuevo México incluyen La Bajada, San Cristobal Ranch, Zia Pueblo, Hyde State Park y la Reserva Nacional Valles Caldera (un antiguo cráter volcánico de 89.000 acres, formado hace 1,2 millones de años, a 15 kilómetros de Los Alamos). Para las espectaculares escenas de la cascada, la producción se trasladó unos días a las cascadas Koosah y Sahalie Falls y a McKenzie Bridge en Oregon.