Estreno en España: 8 Febrero 2008

Puntuación:


Sinopsis

La historia da comienzo cuando Llewelyn Moss encuentra una camioneta rodeada por varios hombres muertos. En la parte trasera hay un cargamento de heroína y dos millones de dólares. Cuando Moss coge el dinero, provoca una reacción en cadena de violencia, que la ley, representada por el desilusionado sheriff Bell, no consigue detener. Moss intenta huir de sus perseguidores, especialmente del misterioso cerebro de la operación.


Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

No es país para viejos ganó «Mejor película», «Mejor director», y «Mejor actor de reparto» en la última entrega de los Oscar, tres días atrás. Compitió con otra muy buena película, Pozos de ambición, que logró llevarse, merecidamente, el Oscar a «Mejor actor» para Daniel Day Lewis. No es un dato menor. Ambas son preciosas pinturas de eso que allá en el norte llaman «América». Las dos muestran territorios desolados, pero en tiempos bien distintos. Pozos de ambición se retrotrae a la gestación de la «América petrolera», mientras que No es país para viejos habla desde el presente, con el tráfico de drogas como centro de poder y violencia. Las dos muestran la decadencia de una sociedad, la primera explorando la consabida decadencia que lleva en sus genes el florecimiento económico, esta muestra la decadencia que genera la acumulación de dinero sucio. Hay dos diferencias fundamentales entre una y otra. Pozos… es de alguna manera víctima de su «ambicioso» argumento, que ya de por sí la ubica en un espacio discursivo determinado. No es país… llega a una reflexión similar con un relato en apariencia menor, menos «importante». P. T. Anderson, en Pozos… utiliza una música que va a contramano del resto de los elementos de la película, y su exceso produce un efecto abrumador, como mencioné en la crítica de aquella «le falta silencio». Los Coen, en No es país… hacen del silencio una biblia. Pocas palabras, nada de música, enfatizan la puesta en escena. Fieles a su exploración del habla en las distintas regiones, Joel y Ethan Coen vuelven sobre este aspecto, indagando en el profundo y oscuro sur de Estados Unidos, con un relato maduro, movilizador, de paso lento pero firme, y con Javier Bardem a la cabeza de grandes actuaciones. Lo criminal es nuevamente un tema central del cine de los Coen, recurrente hasta en sus mayores comedias. Sin embargo, No es país para viejos tiene desde el timing ideal hasta las justas dosis de entretenimiento y reflexión, adecuadas para una película mayor en una cinematografía algo despareja, pero siempre original, de dos hermanos que viven reinventando y cruzando géneros cinematográficos (suspenso, western, comedia, etc), mientras se hacen siempre la misma pregunta: «¿Cómo pintar con fidelidad la sociedad americana?»


Dirección: Ethan Coen y Joel Coen.

País: USA.

Año: 2007.

Duración: 122 min.

Género: Drama, thriller.

Elenco: Tommy Lee Jones (sheriff Bell), Javier Bardem (Anton Chigurh), Josh Brolin (Llewelyn Moss), Woody Harrelson (Carson Wells), Garrett Dillahunt (agente Wendell), Kelly Macdonald (Carla Jean Moss), Tess Harper (Loretta Bell).

Guión: Joel Coen y Ethan Coen; basado en la novela homónima de Cormac McCarthy.

Producción: Joel Coen, Ethan Coen y Scott Rudin.

Música: Carter Burwell.

Fotografía: Roger Deakins.

Montaje: Roderick Jaynes.

Diseño de producción: Jess Gonchor.

Vestuario: Mary Zophres.

Estreno en USA: 21 Noviembre 2007.


Biofilmografía de Joel y Ethan Coen

Joel y Ethan Coen, conocidos como los hermanos Coen, son directores de cine estadounidenses. Autores de comedias como Arizona Baby o El gran salto, de películas de cine negro como Muerte entre las flores o El hombre que nunca estuvo allí, y también de películas en las que mezclan ambos géneros como Fargo, El gran Lebowski o Barton Fink. Ambos colaboran en la escritura, producción y dirección de sus películas, si bien es frecuente que Joel aparezca como director y Ethan como productor en los títulos de crédito. En la industria cinematográfica, de hecho, se les conoce por el apodo de «el director bicéfalo» (the two-headed director). Muchos actores que han trabajado con ellos cuentan la anécdota de que al estar tan compenetrados, al hacer una pregunta, sobre el guión o sus personajes a cada uno de ellos, reciben exactamente la misma respuesta de cada hermano.

Crecieron en St. Louis Park, Minnesota, en los arrabales de Minneapolis. Su padre era profesor de economía, y su madre profesora de historia del arte. Los hermanos Coen se han convertido en los mayores exponentes del cine independiente norteamericano. Capaces de hacer películas que entusiasman a los críticos, ofrecen, también, una vertiente de atracción del gran público.

Para sus películas cuentan con cierto equipo y actores que los acompañan frecuentemente, entre ellos se incluyen John Turturro, Michael Badalucco, Holly Hunter, Steve Buscemi, Frances McDormand, John Goodman, Jon Polito y Stephen Root, cada uno ha aparecido en al menos tres producciones de los Coen.

Joel Coen (n. 29 de noviembre de 1954) y Ethan Coen (n. 21 de septiembre de 1957), crecieron en St. Louis Park, Minnesota, un suburbio de Minneapolis. Sus padres, Edward y Rena Coen, ambos judios, fueron catedráticos, su padre un economista de la Universidad de Minnesota, y su madre una historiadora de arte de la Universidad St. Cloud State.

De niños, Joel ahorró dinero cortando cesped para comprar una camara Vivitar Super-8. Juntos, lo hermanos hiceron películas que veían en TV, junto a un vecino, Mark Zimering («Zeimers»), como actor. The Naked Prey (1966) de Cornel Wilde, se transoformó en una versión hecho por los Coen titulada Zeimers in Zambia, la cual también tenía a Ethan como un nativo.

Ambos se graduaron en Simon’s Rock Early College (ahora Bard College at Simon’s Rock) en Great Barrington, Massachusetts. Luego Joel pasó cuatro años en un programa de cine universitario en la Universidad de Nueva York, donde realizó una película de 30 minutos llamada Soundings. La película mostraba a una mujer involucrada sexulamente con su novio sordo mientras fantaseaba verbalmente sobre tener sexo con el mejor amigo de su novio, quien escuchaba en la habitación de al lado. Ethan fue a la Princeton University y ganó un titulo de filosofía en 1979.

Joel Coen nació el 29 de noviembre de 1954, está casado con la actriz Frances McDormand desde 1984. Han adoptado un hijo originario de Paraguay llamado Pedro McDormand Coen (Frances y todos sus hermanos tambien son adoptados). McDormand ha trabajado como actriz en 5 de la películas de los hermanos Coen, incluyendo una pequeña aparicion en Muerte entre las flores, un rol secundario en Raising Arizona, y como protagonista en Blood Simple, The Man Who Wasn’t There y Fargo (con la que ganó el premio Oscar).

Ethan Coen nació el 21 de septiembre de 1957, está casado con la editora Tricia Cooke.

Viven en la ciudad de Nueva York.

Con mucha influencia del cine negro y otros estilos de cine del pasado, las películas de los hermanos Coen combinan el humor seco con la ironía fina y visuales escandalosas. Prefieren no poner los creditos de presentación al principio de la película. Los hermanos Coen son algunos de los directores contemporaneos que han mostrado afecto por las comedias de los años 30 y 40 («Screwball comedies»), y han incorporado algunos de sus elementos introduciendo variantes ingeniosas y sutiles, como en El gran salto y Intolerable Cruelty, y en ocasiones colocando a excentricos personajes habladores como Steve Buscemi en Muerte entre las flores. Su estilo de caracterización crea un mundo en el cual incluso personajes con poca participación, y que hablan poco, parecen tener exagerados razgos o caracteristicas. Esto puede estar adtribuido a los escenarios de muchas de las películas (por ejemplo los raros y maravillosos personajes de El gran Lebowski no parecen estar por fuera de la realidad de muchas comunidades de Los Angeles).

Ganadores del Oscar como mejor guión por Fargo, los hermanos Coen son conocidos por los dialogos de sus películas. Por momentos escasos (El hombre que nunca estuvo allí; Fargo; No Country for Old Men), por momentos inusualmente locuazes (The Big Lebowski, Raising Arizona), sus guiónes tipicamente presentan una combinación de ingenio, agudeza, lenguaje exagerado y deslumbrante ironía. Además de Fargo, muchos de sus guiónes han sido nominados (El hombre que nunca estuvo allí, O Brother).

Estilisticamente y argumentalmente, las películas de los Coen muestran una gran influencia del cine de gangsters del cine negro. Los Coen, que raramente admiten alguna de sus influencias, reconocen libremente el impacto que novelistas clásicos del cine negro han tenido en sus trabajos más oscuros. En particular, Muerte entre las flores esta basada en novelas de Dashiell Hammett, particularmente en The Glass Key y Cosecha roja; El gran Lebowski en novelas de Raymond Chandler y El hombre que nunca estuvo allí en novelas de James M. Cain.

Sus películas también presentan un contraste inhóspito y austero, y temas sobre personas elaborando planes y confabulando, como por ejemplo los secuestros. En los argumentos de sus películas usan la confusión como mecanismo: confusión acerca de quien mató a Rug Daniels y las causas de fricción entre los diferentes bandos mafiosos en Muerte entre las flores; confusión de la copia del plano de Norville que luego le causará dolor en El gran salto; El gran Lebowski comienza con una alfombra estropeada como causa de una confusión de identidad. El hombre que nunca estuvo allí rinde homenaje al cine negro, con un argumento que parece una versión actual y distorcionada de El cartero siempre llama dos veces. La película es en blanco y negro, y ha sido mencionada por varios criticos por su fotografía y sus compasivos personajes, mientras otros criticos hacen mención al filoso cambio en el argumento hacia el final de la película. Los Coen ha descrito esos giros como un intento de imitar los inesperados terceros actos de las novelas de Cain.

El dinero esta involucrado en muchas de las películas de los Coen. En Fargo, el dinero fue la razon para todos los eventos sucedidos durante la película. El gran Lebowski tiene dinero, siendo robado o perdido, lo que es causa de varios problemas y situaciones comicas de los personajes. O Brother, Where Art Thou? consiste en tres convictos que escapan para tratar de encontrar un tesoro escondido. En El hombre que nunca estuvo allí, el personaje principal chantajea a la esposa de su jefe para obtener dinero. El quinteto de la muerte trata sobre un excentrico profesor sureño y su equipo planeando el robo a un casino. La historia en No Country for Old Men gira en torno a un cazador que se fuga con dos millones de dólares robados y es perseguido por un asesino psicopata que reclama el dinero.

La mayoria de las películas de los Coen son bastante violentas. En cada una hay por lo menos una muerte y, en muchos casos, multiples muertes. En El gran salto, el argumento es desencadenado por el suicidio del presidente de una compania. Y en El quinteto de la muerte todos los personajes principales mueren en su intento de eliminar una vieja. En algunas de sus películas más gráficas como Fargo, muchos de los personajes principales mueren o son agredidos, los cuales con mostrados en pantalla, como el cuerpo de uno de los personajes que es intrudicido en una trituradora de madera.

La mayoria de la violencia en sus películas entra en la categoría de humor negro. Un ejemplo notable es No Country for Old Men, en el cual mucha de la violencia es representada con austeridad, severos matices y algunos efectos de comedia negra, para representar de forma efectiva y fiel, la historia original de Cormac McCarthy. Los Coen muchas veces usan la violencia para hacer avanzar la historia; por ejemplo en Fargo, el ataque de Shep Proudfoot a Carl Showalter hace que este último llame de inmediato a Jerry para que le entregue el dinero.

Varios de sus películas cuentan con personaje que personifica el arquetipo de «diablo imparable» («unstoppable evil»). En muchos casos, indirectamente esos personajes son inhumanos o presentan matices demoniacas. Por ejemplo, el Sheriff Cooley en O Brother, Where Art Thou? encaja en la descripción de demonio dada por uno de los personajes. Él indica su inhumnidad cuando, aconseja que sería ilegal colgar fujitivos perdonados, sarcasticamente opina que «la ley es una institución humana». Otros ejemplos que encajan dentro de este arquetipo son Eddie Dane, el asesino a sueldo en Muerte entre las flores, Leonard Smalls en Raising Arizona y Charlie Meadows en Barton Fink. En No Country for Old Men, Anton Chigurh personifica la violencia y la muerte en el mundo en el cual el Sheriff Bell intenta dar sentido.

Filmografía

* Sangre fácil (1985)

* Arizona Baby (1987)

* Muerte entre las flores (1990)

* Barton Fink (1991)

* El gran salto (1994)

* Fargo (1996)

* El gran Lebowski (1998)

* O Brother! (2000)

* El hombre que nunca estuvo allí (2001)

* Crueldad intolerable (2003)

* El quinteto de la muerte (2004)

* Paris, je t’aime! (2006)

* No es país para viejos (2007)

* Burn After Reading (2008)

* Hail Caesar (2009)


CÓMO SE HIZO «NO ES PAÍS PARA VIEJOS»

1. El proyecto

  El autor Cormac McCarthy, disidente literario que ha alcanzado el nivel de leyenda moderna, ya era muy conocido por sus extraordinarias historias con el cambiante Oeste estadounidense de telón de fondo cuando publicó No es país para viejos en 2003. La novela, una de sus historias más viscerales, se convirtió en un éxito instantáneo. Es una dura historia llena de suspense y de humor acerca de la huida de un hombre honrado que encuentra 2,4 millones de dólares en la zona fronteriza de Texas. También medita acerca del bien y del mal en el moderno Oeste, que se ha convertido en una tierra más violenta y anárquica que la mítica frontera de antaño. La historia se basa en algunos de los temas más evocadores que Cormac McCarthy ha explorado en diez novelas que ya se consideran clásicas: el final del estilo de vida del Lejano Oeste; el último enfrentamiento del honor y de la justicia contra un mundo roto; la lucha del hombre con fuerzas siniestras; la oscura comedia de violencia de los tiempos modernos; el encuentro entre la tentación, la supervivencia y el sacrificio, y para completar la mezcla, un toque de amor y un resquicio de esperanza en medio de la oscuridad. Los complejos personajes y temas simbólicos típicos del novelista pueblan No es país para viejos, y era obvio que Joel y Ethan Coen deberían recurrir a sus dotes para transformar el poder de la palabra escrita en imágenes brillantes y diálogos concisos. Es difícil encontrar a dos cineastas más capaces de llevar con éxito a la gran pantalla el humor desolador y la austeridad de los personajes de Cormac McCarthy. Se dieron a conocer con la comedia negra Sangre fácil, a la que siguieron algunas de las películas contemporáneas más ingeniosas: Arizona baby, Muerte entre las flores, Barton Fink, la oscarizada Fargo, El hombre que nunca estuvo allí y O Brother, entre otras. En esta película, los hermanos Coen han sabido unir la voz compleja, matizada, a menudo humorística y de varias lecturas de Cormac McCarthy con su particular visión. El resultado es una película increíblemente convincente llena de acción. Los hermanos Coen conocieron la novela de Cormac McCarthy a través del productor Scott Rudin. «Nos la trajo porque pensaba que podía gustarnos», recuerda Ethan Coen. «Y así fue. También se nos ocurrió que podríamos hacer algo con la historia».

  «Es lo más cerca que estaremos nunca de hacer una película de acción», añade Joel Coen. «Es una historia de persecución en la que Chigurh persigue a Moss, y el sheriff les sigue a los dos. Y eso se traduce en una gran actividad física para conseguir un objetivo. Nos interesó desde el punto de vista de película de género, pero también porque subvierte lo que se espera del género».

  Los hermanos Coen se pusieron manos a la obra para adaptar la historia a una tensa estructura cinematográfica, subrayando el humor negro y desarrollando la trama a partir de la interacción entre Llewelyn Moss, que encuentra dos millones de dólares entre los restos de un trato que salió mal, y los personajes antitéticos que van detrás de él: el escalofriante psicópata Chigurh, en un extremo, y el sheriff Bell, un hombre profundamente honrado, en el otro. La película llevó a los hermanos Coen a un nuevo territorio.

  «Hay mucho humor en la novela, aunque no puede considerarse humorística», dice Joel Coen. «Sobre todo, es muy negra, y esa fue la característica que adoptamos. El libro también es violento, sangriento. Es posible que sea la película más violenta que hayamos rodado. En ese aspecto, creo que refleja fielmente la novela».

  La visión recogida en el guión de los temas tan americanos de Cormac McCarthy, su ritmo rápido y el tono de humor negro no tardó en atraer a algunos de los mejores actores del momento.

  Tommy Lee Jones, que da vida al sheriff Bell, leyó la novela poco después de su publicación. Le atrajo entonces, y su curiosidad aumentó cuando se enteró de que los hermanos Coen la adaptarían para el cine. «No cabe duda de que Cormac McCarthy es el mejor novelista vivo de Estados Unidos», dice el actor. «Sus obras plantean cuestiones que pueden intrigar a las personas que hacen cine».

  Josh Brolin es otro fan del autor y leyó la novela mucho antes que el guión. «Es una de las historias más asombrosas, violentas y con la jerga más perfecta que leí en mucho tiempo», dice. «A pesar de ser una historia lineal, tiene una estructura increíble. Me encanta el trío formado por Moss, Chigurh y Bell; es como si fueran una única persona dividida en tres».

  En cuanto al guión, Josh Brolin dice: «Es un viaje emocional muy básico que también trata de los principios humanos del bien y del mal, de la tentación y del honor».

  Josh Brolin interpreta a Llewelyn Moss, el veterano del ejército estadounidense que se mete en un auténtico lío cuando decide apoderarse de una importante suma de dinero perteneciente al negocio de la droga. «Me parece que Moss lo hace por su esposa Carla Jean», dice el actor. Siente un profundo amor por ella y quiere ofrecerle una vida mejor, hacerla feliz, por eso coge el dinero».

  El aclamado actor español Javier Bardem encarna a Chigurh, el asesino que simboliza a los siniestros personajes que pueblan el mundo de la droga en las zonas fronterizas. No había leído el libro, pero reconoce que el guión se apoderó de él inmediatamente: «Me pareció una historia muy poderosa acerca de la violencia, de cómo controlar y detener la enorme oleada de violencia que asola al mundo».

  Al leer el guión, la reacción de Kelly Macdonald, que interpreta a Carla Jean, la joven esposa de Moss, fue muy similar a la de su compañero de reparto, aunque también le atrajo el humor: «Me pareció realmente divertido», dice: «Los personajes estaban tan vivos que parecían salir de las páginas. Me gustó ese humor sarcástico, es lo que me convenció».