Estreno en España: 11 Enero 2008

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Sinopsis

Alex es una adolescente de 15 años que esconde un secreto. Poco tiempo después de su nacimiento, sus padres decidieron instalarse en una cabaña aislada en las afueras de Piriápolis. La historia comienza con la llegada de una pareja de amigos que vienen desde Buenos Aires con su hijo adolescente, Álvaro. El padre de Álvaro es un cirujano plástico que aceptó la invitación por su interés médico en la hija de sus amigos. La inevitable atracción entre sus hijos hace que todos se enfrenten a lo que más temían. En el pueblo, Alex es observada como si fuera un fenómeno. La fascinación que produce puede ser peligrosa.

 

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

Ópera prima de hija de famoso director, premiada en diversos festivales, seleccionada para representar a Argentina en los Oscar, todos estos elementos han convertido a XXY en la película argentina más “importante” de 2007. Si el término importante le calza como anillo al dedo a esta película, es por ser de esas películas que “hablan”. XXY no vocifera, no declama, solo habla. Y de lo que habla es de la sexualidad, de la (de nuevo) importancia de elegir con libertad, de la normalidad y la excepción. La película, sin ingenuidad ni facilismos, centra su atención en estos temas importantes, haciendo pasar todo a través de esa vara. La dirección, a cargo de Lucía Puenzo, muestra varios aciertos en la puesta en escena, y un cierto dejo de pretensión moderna, mezclado naturalmente con el polémico enfoque de la película. Sin embargo, más allá de los aciertos, es su propio punto de vista el que hace trastabillar a la película. El sexo, como es de esperarse, aparece a la par de la sexualidad, expuesto de un modo tan radical como el tema principal, particularmente en la escena de sexo en la que Alex (la joven de ambos sexos), penetra a Álvaro. Tanto Puenzo como los actores se encargan de manejar la escena de la manera más pertinente, para no caer en lo bizarro (elemento habitual en las obras de Sergio Bizzio, autor del cuento original). El resultado es un sexo atenuado, teñido por dos capas, la puesta moderna (cámara en mano, por ejemplo), y el apego a la gravedad, la solemnidad, y la “importancia”, elementos que revisten y afectan al tema y, consecuentemente, a la película. El sexo aquí es un elemento trabajado con la misma frialdad con la que la ciencia puede hablar de las personas que padecen lo que Alex, la misma anemia de la que padece todo el relato, sin la energía de la sexualidad femenina adolescente que el genio de Lucrecia Martel sabe plasmar como nadie. Las actuaciones, a su vez, se ven afectadas por el mismo tono. Darín y Bertuccelli no se han encontrado aquí con sus mejores papeles (y juntos no parecen hacer mucho esfuerzo por interpretar una pareja creíble), y tampoco Palacios o Peleritti hacen mucho por justificar su participación en la película. Solo el talento de Martín Piroyansky y, sobre todo, el de Inés Efron, consiguen despegarse del mal que afecta a la trama. La historia gira completamente en torno a la conflictiva personalidad de Alex, y con ello Inés Efron logra hacer que la película gire en torno a ella, a su magnetismo, calidez y misterio, que contrastan notablemente con todo su entorno. Uno se adentra tanto en las imprevisibles aristas de Alex y la sanguínea interpretación de Efron, al punto de lamentar profundamente que se haya entregado a la escena de humillación, la peor, la más innecesaria de todas las escenas de la película. XXY es de esos filmes generadores de debates sociológicos, cuyo problema radica en la manera como la producción impulsa y programa desde su génesis ese debate, nada peor para XXY que asumir la “importancia” de su función en ese debate, lo que la lleva de inmediato al cenagoso terreno de la gravedad y la solemnidad, dos enfermedades características del Nuevo Cine Argentino.

 

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Dirección: Lucía Puenzo.
Países:
Argentina, España y Francia.
Año: 2007.
Duración: 91 min.
Género: Drama.
Interpretación: Ricardo Darín (Kraken), Inés Efron (Alex), Martín Piroyanski (Álvaro), Germán Palacios (Ramiro), Valeria Bertuccelli (Suli), Carolina Peleretti (Erika), Luciano Nobile (Vando), César Troncoso (Washington), Jean Pierre Reguerraz (Esteban), Ailín Salas (Roberta), Lucas Escariz (Saúl).
Guión: Lucía Puenzo; basado en un cuento de Sergio Bizzio.
Producción: Luis Puenzo y José María Morales.
Música: Andrés Goldstein y Daniel Tarrab.
Fotografía: Natasha Braier.
Montaje: Alex Zito y Hugo Primero.
Dirección artística: Roberto Samuelle.
Vestuario: Manuel Morales y Luisina Troncoso.
Estreno en Argentina: 14 Junio 2007.

 

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Biofilmografía de Lucía Puenzo

Lucía Puenzo publicó las novelas «El niño pez» (Beatriz Viterbo, 2004), «Nueve minutos» (Beatriz Viterbo, 2005), «La maldición de Jacinta Pichimahuida» (Interzona, 2007). Ha escrito largos, documentales y miniseries.

Su proyecto XXY obtuvo el Grand Prix del Festival de Cannes 2007, Gran Premio otorgado por votación directa de los críticos internacionales al mejor largometraje en competición en la Semana de la Crítica. Además, recibió el apoyo del Fond Sud, del INCAA y del ICAA.

Guionista de

«The Merciful Women»

(Producida por Richard Rubinstein y Stephen King, Estados Unidos)

«La Puta y la Ballena» (Luis Puenzo, Argentina)

«La Mitad» (Marcelo Piñeyro, Argentina)

«No fumar es un vicio como cualquier otro» (Sergio Bizzio, Argentina)

«Lo que tiene el otro» (Miguel Perelló, España)

«A través de tus ojos» (Rodrigo Furth, Argentina)

«La Utopía» (Luis Puenzo, Argentina)

«(H) historias cotidianas» (Andrés Habbeguer, Argentina)

(Documentary on the sons and daughters of the desaparecidos)

«Agustín» (Wanda Visión, José María Morales, España)

«Sol Negro » (Adrián Caetano, Argentina)

Largometraje

«XXY»

Cortometraje

«Los Invisibles»

(30’, 2004)

 

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«XXY es la historia del despertar sexual de una adolescente intersexual. Empecé a trabajar con esa imagen en la cabeza: el cuerpo de una adolescente en el que conviven los dos sexos.»

La relación con Álvaro es su oportunidad de relacionarse con alguien. Porque Alex creció aislada. Sin demasiado contacto con otros chicos. Y de repente su madre trae un cirujano plástico a la casa. Trae las tijeras a la burbuja de su casa. Y con él a su hijo adolescente. Alex hace abuso de poder, lo tiene en su casa, tan tímido, tan frágil… »

«Nada es más inquietante que la pubertad. Ese momento en el que uno descubre el sexo. En el que nos transformamos en hombres y mujeres. Mucho más inquietante si uno ya es hombre y mujer.»

«Es como si yo viviera siempre con mis manos y un día decidieran cortármelas.»

Inés Efron

 

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«El padre de Alex es un biólogo que no está dispuesto a dejar que ningún médico le ponga una mano encima a su hija. Decide alejarse de Buenos Aires para proteger a su hija, con la certeza de que una cirugía no puede crear un cuerpo de apariencia normal… ¿Y las mutilaciones? ¿Las cicatrices? Las cirugías que se les realizan a estos chicos son cósmeticas. Hasta hace unos años muchos de estos chicos eran operados al nacer, se los sometía a los que se llama una normalización, que es en realidad una castración.»

«XXY es una historia que habla de algo muy importante para mí que es la libertad de elección.»

Ricardo Darín

 

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«Álvaro es un adolescente que a lo largo de la historia de choca de frente con su identidad. Tiene un padre al cual admira y teme, un cirujano plástico con quien la distancia es tan grande que ni siquiera se hablan. Y una madre sobreprotectora, retocada por el bisturí de su esposo. Con ella es tanta la cercanía que son casi una misma persona, tanto que a veces se le hace difícil enfrentarse al mundo solo.»

«Las provocaciones de Alex, todas las propuestas sexuales que le hace, lo descolocan. En esos días de Semana Santa que pasa en su casa, Álvaro descubre el mundo de la sexualidad. Descubre lo que quiere, por primera vez en su vida. A él no lo importa si es una chica o un chico, quiere estar con Alex. Por primera vez en su vida sabe lo que quiere.»

Martín Piroyansky

 

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