Estreno en España: 21 Diciembre 2007

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Sinopsis

Grant y Fiona Anderson han estado casados durante muchos años. Ahora jubilados, viven confortablemente en una casa en el campo, pero su felicidad se ve afectada por los problemas de deterioro de memoria de Fiona. Para no cargar a su marido con más trabajo y cuidados, ella insiste en ingresar en una residencia. A partir de ese momento, el universo de Grant también se desestabiliza, llevándole a una vida nueva en todos los sentidos.

 

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

Habría que plantearse recurrentemente cuál el rol que se les da a los veteranos en Hollywood. Un actor mayor morirá haciendo papeles como “el abuelo sabio”, “el maestro”, “el viejo agónico”, y si alguna vez ostentó el papel de galán, a los setenta se afianzará en el papel de galán maduro, conquistando jovencitas. Si tan pocas opciones se le aparecen a un actor, imaginemos lo que sucede con las actrices, humilladas, despreciadas y olvidadas en cuanto empiezan a florecer sus arrugas. Caso aparte fue, este año, El atardecer, donde un grupo de enormes estrellas de edad avanzada se dieron cita para interpretar papeles escritos para su lucimiento. Lejos de ella es una película distinta a aquel drama, pero esta introducción vale para referirse a Julie Christie, actriz británica y estrella de Hollywood, con memorables papeles como el de Lara Antipova en Doctor Zhivago, o el de Diana Scott en Darling, por el cual ganó un Oscar a Mejor Actriz. Christie participó recientemente en películas importantes como la tercera entrega de Harry Potter, o Descubriendo Nunca Jamás. Participar, se sabe, no es brillar, y era necesario que alguien se anime a desempolvar su brillo de antaño. En Hollywood le hubieran aplicado una vieja receta, la habrían convertido en una anciana enferma y desvalida. Lejos de ella no es distinta por ser canadiense. Es, en todo caso, distinta porque cuenta con una directora que conoce y confía en los actores que ha convocado, y porque todos saben hacer lo suyo sin cargar demasiado las tintas. Julie Christie no hace de anciana, porque aun la edad no se lo permite, y tampoco hace de enferma y desvalida, aún interpretando a una víctima del mal de Alzheimer, que lentamente va olvidándose de todo, incluyendo a su marido, cuya devoción por ella lo obliga a aceptar la situación y acompañarla en ese doloroso proceso. Christie encarna el papel de Fiona con dulzura y calidez, acompañada por una cámara que le regala los mejores planos que le han hecho en años. Gordon Pinsent (Grant, el abnegado marido), actor canadiense con amplia experiencia en cine y televisión, no necesita apoyarse en el texto para su papel. Su rostro, como pocos, llena todo vacío, y poco se necesita para comprender su personaje, cuando se tiene un actor de su categoría. Dejando de lado la conciliadora escena final, Lejos de ella es un conmovedor drama que avanza sin estridencias, sin regodearse en las aristas más duras y complejas de su relato, mérito principal de su directora y de los brillantes actores que acompañan y se lucen en esta película.

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Dirección: Sarah Polley.
País:
Canadá.
Año: 2006.
Duración: 110 min.
Género: Drama.
Elenco: Julie Christie (Fiona Anderson), Olympia Dukakis (Marian), Gordon Pinsent (Grant Anderson), Michael Murphy (Aubrey), Kristen Thomson (Kristy), Wendy Crewson (Madeleine).
Guión: Sarah Polley; basado en el relato «The bear came over the mountain» de Alice Munro.
Producción: Daniel Iron, Simone Urdl y Jennifer Weiss.
Música: Jonathan Goldsmith.
Fotografía:
Luc Montpellier.
Montaje: David Wharnsby.
Diseño de producción: Kathleen Climie.
Vestuario: Debra Hanson.
Estreno en Canadá: 4 Mayo 2007.

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Biografía de Sarah Polley

Sarah Polley nacida el 8 de enero de 1979 en Toronto, Ontario. Es una actriz, cantante y directora de cine canadiense, ha participado en películas como El Dulce Porvenir (1997) de Atom Egoyan (donde colaboró en algunas canciones como vocalista), Guinevere (1999), Viviendo sin límites (1999), Mi vida sin mí (2003) y Las aventuras del barón Munchausen (1988) de Terry Gilliam.Sarah es la más joven de los cinco hijos de Michael Polley, un actor británico (asistió a clases de interpretación con Albert Finney en Inglaterra antes de mudarse a Canadá), y la actriz y directora de casting Diane Polley, que murió de cáncer poco antes del undécimo cumpleaños de Sarah. A pesar de ser una estudiante magnifica no se graduó en la Earl Haig Secondary School.Su primera aparición cinematográfica fue a los cuatro años, en el papel de Molly en Navidades mágicas (1985) una película de Disney. Mas tarde hizo el primer episodio de la famosa serie friday the 13th (Misterio para tres).A los ocho años, se presentó al papel del título en la serie “Ramona” en televisión, basada en los libros de Beverly Cleary. Aunque seria un año más tarde cuando saltó al gran público como Sara Stanley en la popular serie de televisión de la CBC “Road to Avonlea”, producida por Kevin Sullivan. La serie la hizo famosa y económicamente independiente, y se gano el cariño de la prensa de Canadá.Después de siete años con el programa, Sarah se puso furiosa por la americanización de la serie después de que fuese comprada por el canal de Disney para su distribución en los Estados Unidos, por lo que dejó la serie temporalmente. Poco más tarde, la serie fue cancelada (por falta de audiencia), aunque ella volvió como Sara Stanley para el episodio final.Su desencanto con Disney se arraigó en un incidente durante la Guerra del Golfo, cuando Disney la invitó a que apareciera en un Children’s Awards Show en Washington DC, la joven de doce años usó un símbolo de la paz en el acontecimiento desoyendo a los productores. Disney la ha puesto en su lista negra desde entonces.Después del problema con Disney, Polley centró sus esfuerzos en la política de izquierdas, convirtiéndose en un miembro prominente del nuevo partido democrático, donde tuvo como mentor político a Peter Kormos. Económicamente independiente desde los catorce años, en 1993 la joven inconformista de izquierdas comenzó a vivir con un hombre veinte años mayor que ella en su propia casa. (Sobre esto, ella dice que su padre debería haber tratado de detenerla)En 1995, perdió varios dientes en un enfrentamiento con la policía mientras protestaba contra el gobierno conservador de Mike Harris en Queen’s Park, Toronto. Posteriormente se implicó con la Ontario Coalition Against Poverty.Después del incidente en Ontario volvió a la actuación con “El dulce porvenir” (1997) que atrajo una atención considerable en USA; este papel la convertiría en una de las favoritas del Festival de Cine de Sundance.Se presento para el papel de Penny Lane en la mega-producción “Casi famosos”, pero abandonó el proyecto para volver a Canadá y rodar una película de bajo presupuesto, “The Law of Enclosures” (2000). El papel recayó en Kate Hudson.En 2003, era parte del equipo consultivo del re-elegido alcalde de Toronto David Molinero, y ese septiembre se casó con David Wharnsby, con el que llevaba saliendo un total de siete años.Hizo su debut en la dirección con la película Lejos de ella (2006), basada en la historia corta de Alicia Munro “The Bear Came Over the Mountain”. La película, con ella y Julie Christie como protagonistas, fue estrenada en el festival internacional de Toronto del 11 de septiembre de 2006.La película gusto mucho en Variety, the Hollywood Reporter, y en los tres diarios de Toronto, que destacaron las actuaciones de Christie y de su compañero el canadiense Gordon Pinsent, y la dirección de Polley.«Lejos de ella» fue adquirida por Lionsgate para su lanzamiento en los Estados Unidos por la suma de $750.000. Se espera que la distribuidora, que planea lanzar la película en 2007, lance una campaña importante para los premios de la academia, para la actuación de Christie y para Polley como escritora-directora.

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CÓMO SE HIZO «LEJOS DE ELLA»

Sarah Polley volvía en avión de Islandia, donde había estado trabajando para la película No Such Thing, de Hal Hartley, cuando leyó en la revista New Yorker el relato The Bear Came Over the Mountain, de Alice Munro. «La historia me conmovió muchísimo. Acababa de trabajar con Julie Christie, y, mientras la leía, no podía dejar de ver su rostro en el personaje de Fiona», explica Polley. «No soy el tipo de persona que va barruntando la forma de adaptar historias; prefiero dejar como están las cosas que me gustan. Pero aquello me fascinó. Leí el relato y enseguida vi la película, y supe cómo iba a ser». En aquel momento de su carrera, Polley llevaba actuando desde los seis años, y había escrito y dirigido dos cortos, Don’t Think Twice y The Best Day of My Life. «Pasé dos años sin poder quitarme aquella historia de la cabeza, y por fin le pedí al productor Danny Iron que intentara conseguir los derechos. Me lancé a escribir, aunque resulta difícil adaptar el trabajo de alguien a quien admiras tanto. Alice Munro es una de mis escritoras favoritas, porque ve a través de las cosas. Sus personajes son muy imperfectos, unas veces adorables y otras detestables. La adaptación no me resultó tan difícil, pues podía ver la película inserta en la historia». Junto a Polley trabajaron las productoras Jennifer Weiss, con quien había ganado un Premio Genie por el corto I Shout Love, y Simone Urdl (ambas socias en la productora The Film Farm), y Daniel Iron, de Foundry Films, que había producido el primer corto de Polley, Don’t Think Twice. Atom Egoyan fue el productor ejecutivo. Daniel Iron, que conocía a Polley desde hacía mucho tiempo, nunca dudó de su capacidad para dirigir un largometraje. «Sé perfectamente lo brillante y diligente que puede llegar a ser. Lleva en los escenarios desde niña, y conoce el oficio mejor que ningún director novel. Ella elaboró el guión preliminar con una escaleta de planos de rodaje». Egoyan corrobora esta afirmación: «Durante el rodaje de El dulce porvenir, me di cuenta de que Sarah se fijaba mucho en todo. Ha sido una progresión natural. Tiene una portentosa madurez que impregna todo el guión. En él hay austeridad, claridad y una coherencia dramática. Ha respetado el original y a la vez lo ha expandido con decisión. Ha conseguido algo que el cine hace a la maravilla, que es trasportarnos, a través del rostro humano, a sitios a los que no esperamos viajar». «No cabe duda de que Sarah está preparada para hacer un largometraje», explica Jennifer Weiss. «Si ves sus primeras obras, te das cuenta de que encaja bien en el estilo de Alice Munro: tiene sutileza y simplicidad, y sabe cómo trabajar con los actores para que interpreten todos los matices igual que Alice Munro lo hace con los personajes.» Aunque Munro no participó en la adaptación, se mostró satisfecha con el resultado: Polley lo descubrió a través de un halagador mensaje de voz que Munro le dejó el 23 de diciembre de 2005. LEJOS DE ELLA, una historia de amor sobre la lealtad, resulta una apuesta audaz no sólo por el hecho de que su directora tenga 27 años, sino también porque, a pesar de que estar viviendo los primeros años de su matrimonio, ha sabido entender a una pareja que lleva diez lustros casada. «Es una historia que te conmueve», explica Weiss. «La ves desde tu propia perspectiva y proyectas en ella tus propias experiencias. Es una confirmación de que la vida es cíclica, y de que todos nos enfrentamos a los mismos desafíos en el amor, el matrimonio y el compromiso». Los fallos de memoria de Fiona Andersson perturban la tranquilidad del matrimonio. A pesar de la necesidad de Grant de negarlo, Fiona está enferma. Aunque al principio apenas es perceptible, la enfermedad de Alzheimer va borrando, recuerdo a recuerdo, toda una vida. Lo que primero se olvida es el pasado más reciente, que en el caso de los Andersson es una época feliz. Pero sin la protección de su paz tácita, el pasado salta al primer plano y, con él, algunas emociones que ambos preferirían que siguieran enterradas. «El papel del Alzheimer en la película es una metáfora de la importancia de la memoria en una relación duradera: lo que elegimos recordar, lo que elegimos olvidar. Revela la madurez de Sarah, ya que es un camino que aún no ha recorrido», comenta la productora Simone Urdl. Oscar Wilde escribió, en La importancia de llamarse Ernesto, que la memoria es un diario que todos llevamos con nosotros. A diferencia de un documental, el diario está personalizado por la alegría y el sufrimiento. La memoria es selectiva. De hecho, Polley quería explorar cuánto tiempo puede sobrevivir un matrimonio, pero sin volver la vista a un pasado más romántico, una táctica en la que se basan muchas películas. Polley explica: «Las historias de amor sobre personas mayores tienden a ser demasiado sentimentales, o están justificadas por un millón de escenas retrospectivas de la juventud de los protagonistas, y eso me parece mucho menos interesante». El amor nuevo es un torrente químico de hormonas, embravecido por la fusión de dos vidas, pero en todos los casos los amantes llegan a los brazos del otro con una hoja en blanco. De haber algún lastre, siempre es de una relación anterior. Pero el momento que interesa a Polley es cuando la joven pareja lleva medio siglo rindiéndose cuentas, porque entonces cada uno ya tiene sus propias cicatrices emocionales, que, al ser las más dolorosas, son las que se recuerdan durante más tiempo. Lo que Grant le hizo a Fiona pudo ser para él una locura de juventud, pero se equivocaba si pensaba que el tiempo la borraría. «Quería que ésta fuese una relación real, cuyos protagonistas hubieran pasado por cosas increíbles y hubieran salido a flote. Una relación llena de experiencia, emoción y trasgresión». El gran atractivo de LEJOS DE ELLA radica tanto en su argumento como en su reparto. La oscarizadas actrices Julie Christie y Olympia Dukakis trabajan junto a Gordon Pinsent y Michael Murphy, ambos actores de merecido reconomiento. «Contar con unos actores a los que todos conocemos ha sido crucial para la historia, porque el espectador tiene que sentir la conexión con ellos desde el principio», aclara Weiss. La llegada a la madurez de estos hijos del baby boom ha reinterpretado el significado de cada década, y Christie, Pinsent, Dukakis y Murphy encarnan la nueva definición de persona mayor con cualidades como la vitalidad y el dinamismo. Murphy, actor veterano que ha protagonizado películas como Annie Hall, Manhattan, M.A.S.H. y Los vividores (McCabe and Mrs. Miller), recuerda: «Una vez le dije a Candice Bergen: cuando eras joven, entrabas en una habitación y la sexualidad flotaba en el aire. Ahora es como si alguien hubiera encendido la luz y de repente todos te miran como si fueras la tía de alguien. Cuando llegas a determinada edad, te crees que todo eso se ha acabado, y no es verdad. Yo no me siento diferente de cuando tenía 30 años. Hay una parte de nosotros a la que el tiempo no le afecta. Es cosa del espíritu». Lejos De Ella se centra en Fiona Andersson, una mujer que de joven fue «etérea, ligera y astuta», encanto que el tiempo no ha conseguido apagar. Parte de su atractivo está en su vulnerabilidad, que se ve acentuada cuando empieza a fallarle la memoria. Julie Christie ha sido la primera (y única) candidata a encarnar a Fiona Andersson. «Julie es cautivadora, magnética y de una belleza impresionante», dice Polley, recordando lo que le hizo imaginar a Christie en aquel papel. «Tiene una mente muy aguda y una mirada diseccionadora. Es muy vital, entusiasta y curiosa, es imposible no rendirse ante ella. Pero siempre tienes que estar detrás de ella, porque un momento está a tu lado y al siguiente ya no está. Esa fue precisamente la impresión que tuve con el personaje de Fiona al leer el relato. Te basta ver a Julie en cualquier película, desde Darling hasta Afterglow, para darte cuenta de q

ue es una actriz brillante, pero quería verla en un papel más complejo. Sentía una verdadera fascinación por ella, y eso es ideal a la hora de hacer una película. Quieres sentirte fascinada por la persona que tienes frente al objetivo». «Fiona tiene que ser un personaje vibrante, con carisma, y luego tienes que poder ver su deterioro. Julie tiene la capacidad de hacerlo sin que quede forzado. Está muy presente y al mismo tiempo hay algo efímero en ella, y Sarah conocía esas cualidades. Julie ha superado todas nuestras expectativas», explica Urdl. El segundo ingrediente es el discreto encanto del actor, guionista y director Gordon Pinsent, toda una referencia del cine canadiense. En lo que un periodista describió como un «papel que marca toda una carrera», Pinsent, de 75 años, interpreta a Grant Andersson, un ex profesor universitario de Mitología que ahora vive en un bucólico paraíso con la que ha sido su esposa durante 50 años. El carisma que solía utilizar en su provecho con sus jóvenes alumnas durante su docencia sigue siendo evidente, aunque templado por la comprensión de que su verdadera riqueza es la mujer que siempre ha tenido: Fiona. «Gordon es un hombre circunspecto, y al mismo tiempo sencillo y formal», explica Polley. «Me encanta lo distintos que son él y Julie. Resulta muy inspirador ver parejas que llevan juntas mucho tiempo pero que conservan sus identidades diferenciadas, y a veces contradictorias. Son ese tipo de personas que no se han mezclado para convertirse en una pareja monstruo». «Grant intenta ser fuerte, pero también se siente débil y culpable, y no puede hacer nada por salvar a la mujer que ama. Expresa todas estas emociones a la vez, y es fascinante», señala Urdl. A Pinsent le va muy bien el papel de marido, ya que lleva casado 43 años en la vida real. «La primera razón por la que me sentí atraído por el proyecto fue porque Sarah me llamó», explica Pinsent. «Haría cualquier cosa por ella. Luego está lo material, el papel en sí. Es fantástico. Hay muchas cosas en el guión, aparte del tema del Alzheimer. Y encima están Julie Christie y Olympia Dukakis. ¿Quién pondría pegas a eso?» Hablando sobre el pasado de su personaje, Pinsent explica: «Grant vivió unos años frívolos, en los que se relacionaba con otras mujeres, sus alumnas y las drogas, pero al final se dio cuenta de que Fiona era el verdadero amor de su vida». «Fiona siempre esperó a que él madurara, a que sentara la cabeza», continúa Pinsent. «Llega un punto en la edad adulta de Grant en el que su vida conyugal no puede ser mejor. Cuando Fiona se pone enferma, desprenderse de ella le parte el alma. Ella siempre ha sido un poco extravagante, y él se niega a aceptar su enfermedad. No puede creer lo que está sucediendo. Todo ha terminado. ¿Qué le queda? Sólo visitarla, porque la enfermedad va a peor. Aunque a la vida de Grant lleguen nuevas personas y energías, nada podrá, jamás, compararse a ella, y que se la arrebaten es algo que lo destroza. Llega un momento en el que a Grant no le quedan más respuestas». Lo que llega a su vida son tres mujeres: Madeleine, la directora de Meadowlake, interpretada por Wendy Crewson, Kristy, la enfermera jefa de la residencia, interpretada por Kristen Thomson, y sobre todo Marian, la mujer de Aubrey, el paciente de Meadowlake que se convierte en el objeto del afecto de Fiona. El personaje de Marian lo interpreta Olympia Dukakis, y el de Aubrey, Michael Murphy. Olympia Dukakis, que fue portavoz de la Alzheimer’s Association de Estados Unidos, considera Lejos de ella como una historia de amor duradero de las que no suelen verse. «Es un enfoque poco convencional sobre el amor y la maleabilidad de la vida», explica. «Nos creemos que las cosas se acaban, pero la vida sigue reinventándose. Mi personaje, Marian, tenía un matrimonio con altibajos. No creo que fuera una relación fácil, pero de algún modo ella y Aubrey consiguen mantenerse juntos. Cuando él se pone enfermo, ella se convierte en su principal cuidadora, sin amargura ni resentimiento. Sus problemas económicos le impiden ingresarlo a tiempo completo en una residencia, pero lo hace por temporadas cortas, para disfrutar de unas vacaciones. Y es entonces cuando la historia cambia, porque su marido conoce a Fiona. Movido por su amor a ella, Grant se las ingenia para darle a su esposa lo que necesita, que es otro hombre, y al hacerlo comienza a encontrar un nuevo futuro junto a mí. Es algo tan inesperado para mí como lo es para él. Marian puede seguir enfadada con lo que la vida le ha ofrecido o aceptar lo que se le presenta. A veces, simplemente tienes que tomar la decisión de ser feliz». La elección de Dukakis para el personaje de Marian aportó audacidad a un reparto ya de por sí distinguido. «La Marian de Olympia es un contrapunto tan fuerte de Fiona que Grant no da abasto con las dos. Lo importante era que Marian no fuera víctima del encanto de Grant, y sabíamos que con Olympia en el papel eso sería imposible. Aquello era fundamental para el equilibrio de la historia. De no haber sido así, el público perdería respeto por Grant. Marian le planta cara de una forma que Grant nunca había experimentado. Los dos están en una situación en que necesitan apoyo, sin que eso qiera decir que no amen a sus respectivas parejas. La vida es como es, y te da lo que te da. Tienes que vivirla lo mejor que puedas, y ellos lo hacen», explica Urdl. Dukakis ya conocía a Polley antes del rodaje, pues habían trabajado juntas en The Event, de Thom Fitzgerald. Incluso había visto sus cortos. «Aun así, no me esperaba la madurez de este guión, su complejidad y su lucidez. Es un trabajo muy logrado». En el papel de Aubrey, el marido incapacitado de Marian que acapara toda la atención de Fiona, está Michael Murphy. En 1971, Murphy trabajó con Julie Christie en Los vividores, de Robert Altman. Desde entonces, ha trabajado a las órdenes de directores como Woody Allen, Paul Mazursky, Peter Weir, Tim Burton, Oliver Stone, Elia Kazan, Orson Welles y Paul Thomas Anderson. «Away From Her es muy vanguardista», opina Murphy. «Es uno de los guiones más interesantes que he leído en mucho tiempo. Sólo tengo palabras de admiración hacia Sarah. He trabajado con muchos grandes directores en este mundo, y ella se encuentra entre los mejores». Para una persona tan habladora como él, encarnar al silencioso Aubrey ha supuesto un reto interpretativo impresionante. «Aubrey contrajo una enfermedad en el tercer mundo que lo confinó a una silla de ruedas, y nunca habla. Él y Fiona sintonizan de una forma extrañamente romántica, y Grant se convierte en el intruso. Expreso toda la emoción con la cara, algo que me encantó, porque no tuve que memorizar ni una palabra», bromea. «Así que mi interpretación es toda psicología. Me siento un poco mal por los compañeros que han trabajado conmigo, como Gordon. Ha debido de ser como actuar junto a un trozo de piedra. Gordon es un actor formidable. Julie y yo trabajamos juntos hace 35 años, y nos hicimos muy buenos amigos. Ella sigue siendo igual que entonces. Hemos retomado la relación en el mismo punto en que la dejamos, sólo que mejor. Me resultan facilísimas las escenas con ella. Respecto a Olympia, a la que no conocía, es fantástico trabajar con ella. Todo el mundo se ha entregado completamente a su personaje». Rematando el reparto principal están Kristen Thomson, en el papel de Kristy, y Wendy Crewson, en el de Madeleine. Thomson, que trabajó en el galardonado corto de Polley I Shout Love, y que estaba deseando volver a trabajar con ella, declara: «Para mí, Away From Her es una historia sobre un amor prolongado, profundo y de toda una vida, por lo que está despojada de todas las trampas que caracterizan al género romántico. Trata de dos personas al final de su romance, cuando tienen que vivir separadas por primera vez, que es un momento tan importante como cua

ndo conoces a alguien. Mi personaje es la confidente de Grant. Yo le ayudo con parte de la transición de estar con su mujer a sobrellevar el Alzheimer. Gordon es un actor muy sincero, su Grant se abre poco a poco, asumiendo paulatinamente la información, aceptando lo que le está pasando a su esposa. Hace que ese sutil cambio tenga encanto y dramatismo. No es una historia sobre el Alzheimer en sí, que sin embargo impulsa el drama que Fiona y Grant tienen que vivir juntos». Y, finalmente, llegó Wendy Crewson para interpretar a la directora de Meadowlake. Crewson, que está casada con Michael Murphy en la vida real, disfrutó interpretando a un personaje que hablaba en círculos alrededor del silencioso Aubrey, interpretado por Murphy. «Es el primer largometraje de Sarah, ¡y me siento muy orgullosa de estar en él! Creo que es una mujer con mucho talento, fácil de tratar. Ha escrito a mi personaje como una supervisora eficaz y detallista que tiene que encajar la ira de Grant. «Esa ira», observa Crewson, «es más bien respecto a la situación. Los directores de residencias de este tipo suelen ver mucho resentimiento de las familias y muchos cónyuges que se sienten culpables, y Grant es un marido que se siente culpable».