Estreno en España: 3 Agosto 2007

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Sinopsis

Remy sueña con convertirse en un gran chef francés a pesar de la oposición de su familia y del problema evidente que supone ser una rata en una profesión que detesta a los roedores. El destino lleva a Remy a las alcantarillas de París, pero su situación no podría ser mejor, ya que se encuentra justo debajo de un restaurante que se ha hecho famoso gracias a Auguste Gusteau, una estrella de la cuisine. A pesar del peligro que representa ser un visitante poco común (y, desde luego, nada deseado) en los fogones de un exquisito restaurante francés, la pasión de Remy por la cocina pone patas arriba el mundo culinario parisino.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

Ratatouille, detrás de la simpleza infantil de su argumento, esconde un producto digno de la factoría Disney, y digno de la mente de un creador que sobresale del resto de los animadores, como es Brad Bird. El director de El gigante de hierro, y de la exitosa Los increíbles, regresa, luego de esta última, a trabajar bajo el ala de Disney y Pixar. Los resultados no podrían haber sido mejores. La narrativa de Bird se concentra en historias destinadas claramente a un público infantil, a priori algo naïves, pero con un sustento y una coherencia ajena a la multiplicidad de guiños “para adultos”, que a esta altura representan el mayor lugar común de la animación actual. Y es que, si Los increíbles jugaba a ser una sátira del mundo de los superhéroes, lo hacía desde un lugar honesto y por fuera del humor soberbio, que acostumbra a actuar desde el doble sentido. Detrás de estas tres películas hay algunos elementos comunes, que las inserta dentro de un universo alejado del animación de hoy. Por empezar, las tres trabajan muy fuerte sobre la cuestión familiar. En Los increíbles, la familia es una pieza clave, sin la cual no habría héroes, a diferencia del superhéroe tradicional, solo pueden funcionar como grupo. En Ratatouille, la familia de Remy es la que termina potenciando su éxito, su triunfo se da solo si cuenta con el apoyo y la colaboración de su comunidad. Este elemento, que podría ser analizado como producto de una mentalidad conservadora, se encuentra fuertemente potenciado en el cine de Bird, sin por ello constituirse como un factor propagandístico o apologético. En todo caso, es una vuelta de página consciente y astuta sobre la clásica resolución que indica que, en todo film americano, debe haber un héroe sobre el cual pese la acción, y sea capaz de enfrentarse a todo mal con tal de lograr su objetivo. El héroe aquí siempre necesita de un grupo para poder actuar, y por sobre todas las cosas, de un “otro” al cual asociarse. De alguna forma, Linguini y Remy son como Hogarth y el robot gigante (en aquella preciosa ópera prima de Bird), ambos necesitan del otro, no solo para actuar, sino, antes que nada, para tener un verdadero socio, cómplice o amigo, alguien que entienda y comparta los intereses de uno. Remy se camufla en Linguini, como el robot detrás del niño Hogarth, y ambos quieren ser aceptados en un mundo distinto al de ellos. Las intenciones de Brad Bird son siempre destacables, y a pesar de exponer una cantidad considerable de lugares comunes de la cultura francesa, Ratatouille logra ser un film cálido, emotivo, y por sobre todo, dueño de toda la nobleza que su director ha sabido desplegar en tres películas, aparentemente tan sencillas como el resto del cine animado, aunque con intenciones y resultados que todo ese cine tranquilamente puede envidiar.

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Dirección: Brad Bird.
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 110 min.
Género: Animación, comedia.
Doblaje original/español: Patton Oswalt/Guillermo Romero (Remy), Ian Holm/Carlos Isbert (Skinner), Lou Romano/Fernando Cabrera (Linguini), Brian Dennehy/Juan Amador Pulido (Django), Peter O’Toole/Luis Mas (Ego), Brad Garrett/Héctor Cantolla (Gusteau), Janeane Garofalo/Inés Blázquez (Colette), Will Arnett/Jesús Carrasco (Horst), Julius Callahan/Álvaro Navarro (Lalo), James Remar/Abraham Aguilar (Larousse).
Guión: Brad Bird; basado en un argumento de Jan Pinkava, Jim Capobianco y Brad Bird.
Producción: Brad Lewis.
Producción ejecutiva: John Lasseter y Andrew Stanton.
Música: Michael Giacchino.
Montaje:
Darren Holmes.
Estreno en USA: 29 Junio 2007.

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Biografía de Brad Bird

Branden Bird (nacido en 24 de septiembre de 1957 en Kalispell, Montana) es un director de animación estadounidense, conocido sobre todo por crear la última película de Disney/Pixar’s Ratatouille (2007), también por Los increíbles (2004) y por dirigir El gigante de hierro (Warner Bros., 1999).

Bird empezó su primera película animada a la temprana edad de 11 años y la acabó a los 13. El film acaparó la atención de los estudios Walt Disney donde, a la edad de 14 años, Bird fue apadrinado por el legendario animador Milt Kahl, uno de los Nine Old Men (nombre que recibían los más veteranos animadores del estudio). Bird se graduó de CalArts cuando conoció al que sería el futuro cofundador de la Pixar y director de sus propias películas, John Lasseter. Finalmente consiguió un trabajo en la Disney, pero lo abandonaría tras trabajar en Tod y Toby en 1981. Bird fue contratado en 1989 por Klasky-Csupo y ayudó a desarrollar Los Simpson a partir de las historias de un minuto del Show de Tracey Ullman y a transformarlas en la serie de media hora de duración que finalmente sería. Allí trabajaría durante algunos años más como consultor ejecutivo. Posteriormente trabajó en otras series animadas, incluyendo El crítico, El rey de la colina, «family Dog», antes de ser contratado por Warner Bros. para dirigir la película animada El gigante de hierro. Aunque la película recibió halagos de la crítica, no fue tan bien recibida en taquilla, debido a la nula promoción de la propia Warner. Bird fue finalmente contratado por su viejo amigo John Lasseter para dirigir Los increíbles.

Bird es también el creador (guionista, director y co-productor) del episodio Family Dog de Cuentos asombrosos de Steven Spielberg. Además, co-escribió el guión para la película de acción real Nuestros maravillosos aliados, también producida por Spielberg.

En 2005, Bird ganó el Oscar en la categoría a la Mejor Película de Animación por Los increíbles.

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CÓMO SE HIZO «RATATOUILLE»

1. El proyecto

En muchas ocasiones, Pixar ha transportado al público a un mundo de aventuras totalmente original poblado de los personajes más asombrosos e inolvidables del cine. Desde juguetes que toman vida (“Toy Story [Toy Story. Juguetes]” y “Toy Story 2 [Toy Story 2. Los Juguetes vuelven a la carga]”), a un grupo de monstruos aterrorizados por una niña que se adentra en su mundo (“Monsters Inc. [Monstruos S.A.]”), pasando por un pez diminuto perdido en el inmenso océano (“Finding Nemo [Buscando a Nemo]”), superhéroes intentando vivir en la periferia de la ciudad (“The Incredibles [Los Increíbles]”), hasta un coche de carreras perdido en la Ruta 66 (“Cars”), este estudio de animación de última generación nos ha hecho disfrutar con unas fantásticas historias que cautivan la vista y el corazón. Este verano, con RATATOUILLE (Ra.ta.tui), esa tradición narradora se atreve a dar un paso de gigante y nos presenta una historia divertidísima que raya en lo inverosímil que además está repleta de acción. La película cuenta la historia de una jovencísima rata llamada Remy dispuesta a abandonar su antigua vida -que consiste en rebuscar en la basura algo comestible- y dedicarse a la cocina. Esto le lleva a un mundo en el que puede dar rienda suelta a su talento pero que al mismo tiempo encierra peligros de todo tipo, una circunstancia que da lugar a todo tipo de situaciones caóticas y de lo más cómicas que además están salpicadas de personajes absolutamente extravagantes. Remy aprovecha la única oportunidad que tiene y aterriza en la cocina de un restaurante de cinco estrellas que tiene problemas. Allí hará amistad con el pinche del restaurante y juntos diseñarán un inteligente plan que pone los pelos de punta -literalmente- y que permitirá que dos infelices hagan realidad el sueño de su vida.

Entre peligros y situaciones rocambolescas, la película también aborda temas universales como son los lazos de amistad y la lealtad; la batalla que libramos todos contra lo que espera de nosotros la familia y lo que queremos ser en realidad; y sobre todo, la importancia de ser fiel a uno mismo, incluso cuando te conviertes en alguien que nadie imaginaba.

Brad Bird, el director de la película afirma: «Creo que todos tenemos sueños imposibles y que hacemos lo que podemos para hacerlos realidad. Pero el sueño de Remy es sin lugar a dudas el más descabellado de todos”.

John Lasseter, consejero delegado creativo de Walt Disney y de Pixar Animation Studios, galardonado con dos premios de la Academia® al Mejor Director, afirma: “A Brad Bird le fascina la idea de tener una pasión creativa y luchar por ella contra todo y contra todos. Y lo demuestra creando una película fantástica muy divertida con un planteamiento original y un mensaje muy emotivo. Esta película destila profundidad, complejidad y humor como no se ha visto hasta ahora en ninguna cinta de Pixar”.

Para Bird, RATATOUILLE (Ra.ta.tui) era una oportunidad de poner en escena una especie de comedia física tipo Buster Keaton o Max Sennett, repleta de destellos, saltos, persecuciones y giros inesperados — pero que también esta imbuida con el espíritu de personajes con personalidades muy fuertes que luchan a brazo partido con la adversidad.

La historia, una mezcla muy original de ingenio, acrobacias, un ritmo endiablado y grandes y profundas emociones fue un maravilloso reto para Bird, que debutó en Pixar con “The Incredibles [Los Increíbles]”, premiada por la Academia y que es una película de animación increíblemente compleja y emotiva, y que estuvo en muchos Top Ten, junto con sus primos en la película de acción real, y que acabó con las barreras que existían entre las dos versiones.

“Estaba muy intrigado por las posibilidades que ofrecía RATATOUILLE (Ra.ta.tui)”, afirma Bird. “La historia cuenta con un héroe maravilloso y muy interesante llamado Remy. Remy está decidido a hacer lo que le gusta y para conseguirlo tiene que adentrarse en un mundo que siente una enorme hostilidad contra él. El quiere expresarse pero el mundo no espera eso de él, y estoy convencido de que mucha gente se identifica con esa sensación”, afirma Bird. “La pregunta está en saber lo inteligente y audaz que deberá ser este pequeño ser para conseguir lo que más quiere en el mundo y lo qué descubrirá durante el camino. La historia se enmarca en ese tipo de comedia física intemporal que se entiende en todas las lenguas y culturas, pero que hemos sazonado con un enfoque muy original”.

A Bird le fascinaba poder dotar a la película de giros y cambios descabellados, que van del suspense más terrorífico a la comedia desternillante, de navegar por las aguas bravas de la intrincada red de alcantarillas de París a la olla a presión que es un restaurante que sirve la cena con un crítico gastronómico a bordo. “Una de las cualidades de RATATOUILLE (Ra.ta.tui) es que nunca se sabe lo que va a suceder”, afirma Bird.

“Si hemos hecho bien nuestro trabajo, cuando creas que hay que ir por la izquierda, irán por la derecha y viceversa. Y espero que no sólo provoque la risa sino que también llegue al corazón”.

La magia de RATATOUILLE (Ra.ta.tui) empieza con el encanto que destilan sus personajes, desarrollados por Bird y Jan Pinkava, que concibió la historia de la película y cuyos personajes entran en el panteón de Pixar gracias a su expresividad y a su fuerza. Y en el centro de esta atractiva y emotiva historia nos encontramos con las numerosas y variadas relaciones de Remy, entre los que se encuentra el cariñoso pero desconcertado padre que no entiende el camino que ha elegido; con el fantasma del legendario chef francés que ha idolatrado durante toda su vida, a pesar de pertenecer a especies diferentes, y sobre todo con Linguini, con quien traba una amistad bastante extraña y simbiótica basada en la misma desesperación pero que se convertirá en una alianza que cambiará la vida de ambos.

A pesar de que los roedores han hecho una brillante carrera en el mundo de la animación, desde el mismísmo Mickey Mouse, las ratas suelen hacer de malos y en muy escasas ocasiones hacen el papel de héroes. Pero Remy se las arregla para romper con todos los tabúes y hacerse casi invisible dentro de la cocina, escapando por los pelos, mientras crea platos que se convierten en éxitos arrolladores. Demuestra su valor al utilizar una de las cualidades más humanas y maravillosas de su especie: su capacidad de adentrarse en un mundo mucho más grande que ellos sirviéndose de los métodos más imaginativos, que incluyen formar equipo con Linguini que causará estragos en la cocina.

Para Brad Bird, las numerosas barreras que se alzan entre Remy y el éxito y que van de las expectativas que tiene su familia a la visita inminente del inspector de sanidad- hacen que el argumento de la historia sea mucho más emocionante y humorístico. “Cuando cuentas con un protagonista que tiene que superar obstáculos de esta envergadura, los animadores se frotan las manos. Es un mundo lleno de posibilidades dramáticas y humorísticas», afirma el director. “Siempre me han gustado las historias que aprovechan al máximo las posibilidades del personaje, pero este caso rebasa todo lo conocido”.

Y tiene toda la razón, ya que con su endiablado ritmo cómico, sus descabelladas locuras y su maravilloso colorido, RATATOUILLE (Ra.ta.tui) nos ofrece una riqueza visual inédita hasta ahora en una película animada por ordenador, que supera todo tipo de escollos técnicos y marca un hito en la realización de películas de animación. Una de las cualidades más llamativas de la película es su maravillosa recreación de un París mágico. Y además está la comida.

Y no cualquier comida, sino los platos de alta cocina más deliciosos, más apetecibles y mejor presentados que se puedan imaginar. Todos estos ingredientes sumergen al público en un mundo de delicias visuales absolutamente sublimes que nunca se habían abordado en la animación por ordenador y contribuyen a crear un universo tan auténtico que el público casi llega a creerse que una rata puede convertirse en un chef.

Sin embargo, los logros tecnológicos de la película siempre están al servicio de un cuento cada vez más audaz y desternillante que ensalza los retos que conlleva ser leal con los amigos, con la familia y buscar la felicidad en la vida. John Lasseter declara: “Son unos personajes tan encantadores y con unos sentimientos tan sinceros y creíbles que a veces nos olvidamos que son fruto de la tecnología. Y eso se debe a que la historia engancha desde el principio”.

El productor Brad Lewis está convencido que Brad Bird era el hombre perfecto para llevar a cabo una misión que consistía en superar los límites de la comedia animada en nombre de una narración innovadora, sobre todo porque, al igual que Remy, cree firmemente que nada es imposible. “Brad Bird es un hombre tan apasionado y tan entregado como Remy en la película», afirma Lewis. “Nunca he visto a nadie tan obsesionado con la que hace que una película funcione a nivel creativo y emotivo. Tiene una extraña intuición que le permite hacer que las cosas parezcan más naturales, más divertidas o un poco más auténticas. Y es un verdadero genio de la comedia de acción”.

Bird espera que la película transporte al público a un mundo en el que pueden relajarse completamente pero en el que se identifican con las aspiraciones de Remy que intenta desesperadamente salvarse a sí mismo y a sus nuevos amigos del Restaurante Gusteau’s. Bird lo resume así: “Si logras que el público crea en algo que es absolutamente inverosímil, entonces habrás comprendido la verdadera magia del cine”.