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Sinopsis

Blake (Michael Pitt) es un artista introspectivo que sufre el peso de la fama, las obligaciones personales y un profundo sentimiento de aislamiento. Llevado por los impresionantes árboles, Blake se adentra en el denso bosque donde encuentra un manantial de agua. A la mañana siguiente vuelve a su casa, una elegante pero descuidada mansión. Mucha gente le anda buscando, pero él no quiere ser encontrado. En la bruma de sus últimas horas, Blake busca la inspiración en el bosque para su última canción. Finalmente encontrará una solución a su atormentada existencia.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

Desde Gerry, Gus Van Sant, que lleva más de veinte años como realizador, dio un giro completo a su forma cinematográfica. Sus películas, desde regulares hasta muy buenas, solían abordar historias con adolescentes como protagonistas, desde un plano narrativo convencional. En sus últimas tres películas, sin embargo, comenzó a trabajar con historias más concentradas, austeras, y con un manejo del tiempo más complejo. Sus personajes siguen siendo jóvenes en conflicto, en cuyo desplazamiento y divagar radica el peso de la película.

Last days es una versión libre de los últimos días de Kurt Cobain, el personaje, que aquí se llama Blake, se viste por momentos de un falso glamour para esconderse de la gente, su andar parece el de un extraterrestre, que divaga por zonas boscosas y se oculta en los límites de la casa que comparte con otros jóvenes, casi tan extremos como él.

Van Sant opera más que en el rostro de Blake, en su cuerpo, un cuerpo a punto de quebrarse en pedazos, que se mueve como un zombi y cae en varias oportunidades. La droga y el sexo son elementos ocultos, que amenazan aparecer en la narración, pero no es necesario mostrarlos. La música surge como aullidos en la historia, huellas de lobos que parecen haber estado allí alguna vez, y hoy agonizan.

Eso es Last days, una película de tiempos y personajes aparentemente muertos. Una película en la que predominan los planos fijos, cuyos mejores momentos se dan en planos generales, que muestran la acción como elementos casi insignificantes en el encuadre. Una película con un personaje estupendamente interpretado por Michael Pitt, y con secundarios que conforman un contexto perfecto para el accionar (o la inacción) de Blake. Una película con un trabajo muy inteligente sobre la música y los escenarios. Una película que demuestra el gran talento de Van Sant para moverse en narraciones menos convencionales y más complejas. Una película independiente que vale la pena ver.

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Dirección y guión: Gus Van Sant.
País:
USA.
Año: 2005.
Duración: 97 min.
Género: Drama.
Interpretación: Michael Pitt (Blake), Lukas Haas (Luke), Asia Argento (Asia), Scott Patrick Green (Scott), Nicole Vicius (Nicole), Ricky Jay (detective), Ryan Orion (Donovan), Kim Gordon (ejecutivo).
Producción: Dany Wolf.
Música: Rodrigo Lopresti.
Fotografía: Harris Savides.
Montaje: Gus Van Sant.
Diseño de producción: Sarah McMilan.
Vestuario: Michelle Matland.
Estreno en USA: 22 Julio 2005.

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Biofilmografía de Gus Van Sant

Gus Van Sant se ha ido ganando al público y la crítica por igual a lo largo de los años desde su irrupción en escena con su aclamada película «Mala Noche» en 1985, que ganó el Premio Los Angeles Film Critics Award a la mejor película independiente de 1987.

Van Sant fue nominado al Oscar como mejor director por «El Indomable Will Hunting» en 1997, que recibió un total de 9 nominaciones, incluyendo mejor actor secundario y mejor guión. Van Sant continuó con un polémico remake del clásico de Hitchcock «Psicósis», que fue una recreación toma por toma del original. El nuevo milenio trajo el estreno de la versión cinematográfica de la obra «Descubriendo a Forrester», con Sean Connery.

Durante su carrera Van Sant ha continuado realizando cortos que también han sido premiados. Entre estos destaca la adaptación del relato de William S. Burroughs «The Discipline of De», que se exhibió en el festival de Nueva York.

Nacido en Louisville, Kentucky, Van Sant estudió en la Rhode Island School of Design antes de trasladarse a Hollywood. Al principio de su carrera pasó dos años en Nueva York trabajando en publicidad. Más tarde se estableció en Portland, Oregón, dónde además de dirigir y producir, se dedicó a la pintura, fotografía y escritura.

En 1995 publicó una colección de fotografías, «108 Portraits», y dos años después «Pink», una sátira sobre el mundo del cine. Además ha dirigido videos para muchos artistas, entre ellos David Bowie, Elton John, Red Hot Chili Peppers y Hanson.

Filmografía

* Last Days (2005)

* Elefante (Elephant) (2003)

* Gerry (2002)

* Descubriendo a Forrester (Finding Forrester) (2000)

* Psycho (1998) (director y productor)

* El indomable Will Hunting (Good Will Hunting) (1997)

* Todo por un Sueño (To Die For) (1995)

* Ellas también se deprimen (Even Cowgirls Get the Blues) (1993)

* Mi Idaho Privado (My Own Private Idaho) (1991)

* Drugstore Cowboy (1989)

* Mala Noche (1985)

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CÓMO SE HIZO «LAST DAYS»

Con «Last Days», el premiado director Gus Van Sant lleva sus recientes experimentos cinematográficos a un nuevo nivel de refinamiento, creando una película que es a la vez poética y muy real, donde aparta la narrativa extraña para simplemente observar la experiencia desnuda de un músico joven acercándose al final de su vida. A través del manejo de elementos del cine (imágenes, sonidos y acciones), «Last Days» nos sumerge en un entorno que es tan emocional y sensorial como material. Hecha para la interpretación personal, «Last Days» es una reflexión íntima sobre el aislamiento, la muerte y la pérdida. Es un réquiem y un recuerdo. «Last Days» continúa el enfoque estético de las dos películas anteriores de Van Sant. Las tres usan una narrativa elíptica, escenarios fijos y técnicas de improvisación interpretativa para presentar personajes complejos aunque emocionalmente accesibles. En cada película, pasamos tiempo con los personajes en su entorno, y el gusto por el detalle de Van Sant nos permite sentir lo que sienten los personajes casi como si fuera algo nuestro. Como sus predecesoras, «Last Days» surge de una serie de hechos cubiertos por los medios de comunicación. «Hay una trilogía, películas inspiradas por historias que salieron en los periódicos», apunta Van Sant. «Gerry» se inspiró en la historia de dos chicos que se perdieron en el desierto. «Elephant» fue una manera de mirar a los tiroteos en las escuelas, como Columbine, que ocurrieron en América en los 90. Y «Last Days» se basa en la muerte de Kurt Cobain en 1994.

Esos incidentes fueron puntos de partida artísticos al poner en marcha la imaginación de Van Sant acerca de los misterios humanos de cada historia. «Creo que las tres películas fueron intentos de usar la ficción para aprender algo nuevo de esas situaciones. Las tres son historias en las que la gente no sabe realmente lo que ocurrió, porque faltan elementos. En el caso de «Gerry», sólo una persona regresó, así que sólo tenemos un lado de la historia. Con los tiroteos de las escuelas, siempre está el ¿por qué?. Y con Kurt Cobain, nadie sabe dónde estuvo esos dos últimos días, ni lo que le ocurrió en ese tiempo. La inspiración para «Last Days» no fue tanto el hecho inmediato, sino la fascinación intensa que aparentemente el mundo entero sintió por esos últimos días. Fue algo similar a lo que pasó con River Phoenix. Alguien tenía problemas y nadie les podía ayudar, ¿y dónde estaban y cómo fueron sus últimos momentos?»

Aunque no fue algo deliberado, «Last Days» es su tercera película consecutiva que se enfrenta a la muerte. Según el productor Dany Wolf, «es interesante, aunque casual, que todas estas películas traten un tema similar. Sean dos amigos perdidos en el desierto y sólo uno regresa o estudiantes que atacan a otros estudiantes o un artista que no puede seguir adelante. Pero no son tus últimos momentos lo que te define. Y estas películas no se definen por sus finales. Es la experiencia de vivir con estos personajes».

Aunque es la última de las tres historias, «Last Days» fue la primera en ser concebida. Desde el principio, el guión tomó una forma poco convencional al tiempo que las escenas describían una serie de actividades poco remarcables de un personaje en su casa. «Este era el personaje que se convertiría en Blake, en ese momento no tenía nombre. En cierto punto ni siquiera era joven. Era un chico solo en la casa. Preparaba pasta mientras veía la televisión y evitaba el teléfono. Salía durante cortos espacios de tiempo, escribía. Cuando el personaje era un chico, creo que simplemente era lo que hacía en el día, creo que no moría», comenta Van Sant.

Mientras, el director había empezado a trabajar en «El Indomable Will Hunting». «Last Days» se dejó apartada por el momento, pero no olvidada. En 1997, Van Sant conoció al actor Michael Pitt, un adolescente que entonces empezaba su carrera artística. Van Sant recuerda que «aunque era un poco mayor, parecía más joven de lo que era y pensé que quizá podría interpretar al personaje que tenía en mente».

Pitt había empezado a tocar la guitarra y a escribir música. Como resalta Van Sant, «creo que llevaba tocando unos seis meses, y ya era bastante bueno. Era intuitivo. La canción que canta en la película, «Death to Birth», es suya. Hablamos de hacer la película desde el 97. Siempre decíamos: «Hagámoslo, vamos a hacer la película», y entonces el guión empezó a tomar forma».

Van Sant también usó su propia experiencia para el guión. Como Blake, el director vivió en una gran casa muy vieja y muy grande que compartió con amigos. El director compró la casa, situada en Portland después de rodar «Drugstore Cowboy», película que le supuso reconocimiento y seguridad financiera tras años de lucha. Como los músicos de la escena de rock underground de Seattle que lideraron el paisaje musical en 1991, Van Sant y sus amigos en el mundo de cine en Portland quisieron quedarse en el noroeste. El director se vio inmerso en un mismo grupo de artistas de éxito, escritores, directores, músicos, etc. todos con una mentalidad parecida. Van Sant comenta: «Es duro jugar ese papel, ser un éxito popular dentro de tu comunidad creativa. Sin darte cuenta, las mismas cosas tienden a ocurrir. Compras una casa porque siempre has vivido en un apartamento y de repente tienes el dinero. Es como: «podemos comprar una gran casa vieja y vivir todos juntos y pasarlo bien», y eso es lo que haces, compras esa gran casa que nadie más pues pagar, simplemente porque puedes».

«Pero entonces te das cuenta de que no es tan fantástico, de hecho es un poco ridículo. La gente llama a tu puerta y te pregunta si puede vivir en el sótano o te pide dinero o un autógrafo. Cuando escribía «Last Days», pensaba en estas cosas, la casa, la gente gritando por la ventanilla de sus coches cuando salías a respirar».

Ocho años después de su concepción, «Last Days» encontró un hogar en HBO Films. La compañía se asoció primero con Van Sant en «Elephant», ganadora del premio al Mejor Director y la Palma de Oro en Cannes en 2003. «HBO Films es como un oasis después de haber hecho cine de manera independiente y tratar de encontrar distribución» dice Wolf, el productor. «Elephant» fue una maravillosa experiencia, y después de eso no hubo ninguna duda sobre volver a trabajar juntos».

Durante la larga gestación de «Last Days», Van Sant había seguido discutiendo el proyecto con Michael Pitt. En 2003, Pitt había actuado en «Descubriendo a Forrester» y también en «Hedwig and the angry inch» y «The Dreamers». Había seguido tocando música y cantando en su banda Pagoda. Se alegró de que «Last Days» saliera adelante y de poder volver a trabajar con Van Sant. «Creo que Gus es el mejor director americano con el que puedas trabajar, ha conseguido mantener su pureza creativa y a la vez afrontar grandes proyectos» dice Pitt. «Siempre he pensado que era un buen personaje, una buena historia y una historia que debía ser contada».

Pitt reconoce que tuvo algunas aprensiones al principio sobre el papel, y como enfocarlo. «Me di cuenta de que había muchas similitudes con mi vida y con mis amigos, la situación de un chico creciendo en cualquier parte, que no es comprendido y se sumerge en su guitarra y escribe sus canciones. No fue difícil meterme en esa situación y en ese estado mental. Eso es importante porque la película no es sobre hechos para nada».

Wolf está de acuerdo: «Simplemente estamos pasando un tiempo con una persona que está luchando con un montón de demonios. Sí, resulta que es músico y resulta que es famoso, pero no es algo en lo que hayamos centrado la película. Hay un viaje mucho más íntimo y personal que experimentamos junto a Blake».

Desnudando la historia de aparatos narrativos convencionales, Van Sant despliega sonido, imagen y muy pocas palabras para crear una película de paisajes emocionales. Van Sant comenta: «No es psicología a través del análisis de un personaje, de sus acciones y de sus palabras. Es más algo que se produce en la cabeza del espectador en vez de algo que salga de la película, no es la tesis de la película, algo que se le dice al público».

«Last Days» continua el enfoque no tradicional en cuanto al casting y la interpretación, que combina talentos profesionales y no profesionales con técnicas de improvisación. El reparto se formó a través de contactos personales, y sesiones más convencionales con el director de casting Mali Finn, que se encargó de reunir al reparto de «Elephant». En «Last Days», los papeles secundarios fueron hechos a medida de los actores. Por ejemplo, Lukas Haas, que es guitarrista en la vida real, retrata a un músico que vive en la casa de Blake y que busca su consejo. Como Haas, los otros actores que retratan a los bohemios personajes que viven en la casa, usan sus nombres reales. Asia es interpretada por Asia Argento, Scott es Scott Green, que fue ayudante de Van Sant, y Nicole es Nicole Vicius.

Según Wolf: «Creo que Gus es conocido por sus repartos y es muy instintivo. «Last Days» es una extensión de lo que experimentó en «Elephant». Gus crea la situación, pero la persona es la persona. Pienso que el periodo de ensayo y el proceso ayudó a la gente a comprender lo que se esperaba y cuál era la situación».

El instinto de Van Sant también funcionó en el caso de Thadeus A. Thomas, que interpreta a vendedor de Páginas Amarillas. Thomas apareció por las oficinas de producción en Cold Spring, Nueva York, un área con muchos mercadillos. «Como teníamos muchos percheros con ropa, nuestras oficinas parecían uno de los muchos almacenes de la zona», recuerda Van Sant. «Thadeus iba vendiendo espacio publicitario en Páginas Amarillas en el edificio y entró en nuestras oficinas. Le vi trabajar y me pareció tan real que le dije que debería aparecer en nuestra película».

Finn sugirió a Ricky Jay («The Spanish Prisoner») para el papel del detective privado que busca a Blake. Durante años Jay publicó «Jay’s Journal of Anomalies», dedicado a extrañas historias reales y cosas por el estilo. Van Sant se encontró con Jay en Nueva York y vio que tenía algo único que ofrecer. «Le expliqué el proceso de las otras películas y le dije que esta película sería similar, que habría partes donde podría improvisar. Él dijo: «Esta es una buena oportunidad para contar alguna de las historias con las que no he podido hacer nada hasta ahora, tengo un montón de ellas». La historia que cuenta en la película es real, y la eligió porque pensó que había resonancias de la historia de Blake».

Encontrar la propiedad adecuada para que fuera la mansión de Blake era una pieza crítica del proceso. «Buscábamos algo que fuera grande y que no estuviera perfecto» recalca Van Sant. «La razón para que no la quisiéramos en perfecto estado era la metáfora visual con la vida de Blake, descomponiéndose o rompiéndose».

En 2001, mientras Van Sant vivía en Nueva York, él y Wolf hicieron un viaje a Putnam County. El primer lugar que visitaron fue Castle Rock, también conocido como castillo Osborn, una mansión de piedra de 1881 construida en Garrison para el ejecutivo del ferrocarril William Henry Osborn. Sin embargo, para cuando «Last Days» estaba en fase de producción, el director se hallaba en Portland. Roger Faires, encargado de producción visitó cientos de mansiones y haciendas en Washington, Oregon y California, pero Castle Rock seguía siendo el ideal. Decidieron volver a Garrison. Como dice Wolf: «La mansión es un personaje más en la película. Era algo crucial para Gus. Cuanto más se adentraba en el proceso de la película y pasaba más tiempo con Michael Pitt, más claro estaba que esta sería la casa de Blake. Desde fuera, es un lugar fantástico y majestuoso en un sitio encantador. Pero dentro es un desastre. Pienso que Blake es así, un desastre en su interior».

Los muebles clásicos pero gastados de Castle Rock encajaban con la idea mental de Van Sant sobre la casa de Blake. «Creo que siempre concebí la casa como algo que Blake compró con el mobiliario» explica el director. Según Wolf: «Se cuidaron todos los detalles. En el dormitorio de Blake hay un cuadro que pedimos prestado a una importante familia de Aberdeen, Washington, un cuadro de principios de siglo sobre un incendio en el bosque. Hubo un montón de cosas que nos dieron ideas. Toda la búsqueda que hicimos al final nos ayudó».

«Last Days» se rodó en cuatro semanas en mayo de 2004 en Garrison y Cold Spring, en Putnam County, New York. Reunió a un pequeño grupo que había trabajado en «Gerry» y «Elephant», incluyendo a los colaboradores principales de Van Sant, Wolf, el premiado director de fotografía Harry Savides y la diseñadora de sonido Leslie Shatz.

Tener un equipo reducido se ha convertido en un elemento intrínseco en las películas de Van Sant. Aunque menos gente hace más cosas, el ambiente de trabajo es relajado y amistoso. Wolf, por ejemplo, fue productor, jefe de producción y ayudante del director. «Como actor, productor o electricista, en estas películas con Gus Van Sant, pones más, contribuyes más y participas a un nivel que no existe en el cine tradicional. Aquí todo el mundo tiene que ayudar y no tienes a una persona a cargo de las cosas en un sentido tan estricto. Lo que es fantástico de Gus es que escucha y es colaborador» apunta Wolf. «Pero al final, él es el pintor y él decide lo que sale en el cuadro. No hay otra prioridad que la visión creativa de Gus, y nosotros estamos ahí para ayudarle a conseguirlo».

Harry Savides describe sus colaboraciones con Van Sant como espontáneas y disciplinadas. «Nos lanzamos ideas el uno a otro, sobre el rodaje de una escena y siempre bajo un cierto esquema que Gus ha repetido en sus películas: cobertura simple, minimalismo en los diálogos y una presentación de la información sencilla».

La información se reduce a los elementos esenciales en «Last Days». Nuestro primer encuentro con Blake ocurre a lo largo de un tiempo indeterminado en los bosques. «Cuando le ves por primera vez no sabes realmente de dónde viene. Sólo vaga por el bosque. Quizá está perdido o viene de algún sitio donde podría llevar el pijama puesto. Podría ser cualquiera volviendo a casa. Es una imagen austera y elemental. Sólo un hombre caminando a través de los tres elementos de la tierra: tierra, fuego y agua».

El diseño visual de «Last Days» está elaborado para dirigirse a los catálogos de imágenes, recuerdos e ideas, individuales y colectivas, que cada uno de nosotros lleva en su mente. «Las imágenes intentan capturar algo que no es necesariamente original. La representación no es una fotografía de algo único, sino una fotografía de todas las cosas que se parecen a aquello que aparece en la fotografía. Estás condensando toda la información que tienes en ese momento único para que sea emblemática».

El director señala a la escena en que el vendedor de Páginas Amarillas y Blake se encuentran cara a cara mientras discuten sobre colocar publicidad. «Esa escena no es realmente creada, en un aspecto de energía visual o intelectual, como si se tratara de un hombre específico que habla con este vendedor de espacios publicitarios, sino que es el punto de vista genérico de un Hombre hablando a otro Hombre. Eso podría relacionarse con cualquier ocasión que hayas presenciado o vivido en la que dos personas estén frente a frente en una discusión. Es una representación de esa situación. Es algo que siempre intento en mis películas».

Van Sant eligió utilizar muy pocas canciones en «Last Days», y éstas están íntimamente entrelazadas con las experiencias de Blake y de la gente a su alrededor. Como Blake, Pitt interpreta dos canciones suyas, «Death to Birth» y una instrumental llamada «That Day». Van Sant seleccionó a la banda The Hermitt en la escena en la Blake entra en un club local.

Van Sant incluye en los créditos a Thurston Moore de Sonic Youth por ayudar a que la descripción de un músico fuera lo más auténtica posible. «Necesitaba tener a alguien que conociera la escena musical, que pudiera responder preguntas sobre el equipo o las bandas, y básicamente que comprobara que todo pareciera real. Thurston ha sido muy positivo y colaborador». Otro resultado de esta colaboración es la aparición de Kim Gordon, compañera de banda y mujer de Moore que interpreta a una ejecutiva discográfica.

El director eligió cuidadosamente la música de la película. En una escena, los cuatro amigos ponen el primer LP de Velvet Underground y escuchan «Venus in Furs»: «En el guión siempre apareció una escena en la que algunos personajes ponían música en un tocadiscos en el salón, que me parecía una imagen americana. Cuando era un crío, recuerdo ver a mis primos mayores poniendo a Elvis en el salón en una especie de fonógrafo. Ponían singles. Es algo que los chavales hacían» explica Van Sant.

El director continúa: «Escuchabas la canción completa. Y sólo era una canción, así que era importante. Empecé a pensar en términos de los primeros tiempos del punk rock y lo que escucharían. Una de mis canciones favoritas es «Venus in Furs», es como el «I Wanna Hold Your Hand» del punk rock».

«Last days» fue rodada a base de planos secuencia y Van Sant se encargó del montaje durante la producción, trabajando cada fin de semana en lo que se había rodado durante la semana. La decisión de filmar tomas desde ángulos únicos quería decir que todas las escenas se mostraban en su integridad. «Es un poco diferente a si ruedas distintos ángulos, porque entonces ves las escenas pero no ves necesariamente el conjunto» explica Van Sant. «Tras la primera semana, tenía prácticamente la primera media hora de la película, y la segunda semana tenía la mitad de la película montada y así en cuatro semanas. Lo iba viendo con Dany y Harris, así que veíamos dónde íbamos».

Como hizo en «Gerry» y «Elephant», Van montó la película física. Wolf remarca que es un método que cada vez es más raro y piensa que es significativo. «Creo que es una experiencia táctil para un director, cortar su propia película. Es algo propio del montaje y la edición, es una proceso artesanal a todos los niveles».

Tras la producción, Van Sant volvió a Portland para trabajar en el diseño de sonido con su colaborador de siempre Leslie Shatz. Lo que se escucha en «Last Days» es tan importante como lo que se ve. Shatz y el ingeniero de sonido Felix Andrew usaron micros estéreo, uno por encima de los actores y otro colocado para recoger el sonido de fondo. No es un método muy común en las grandes películas: «Normalmente lo que ocurre es que tienes todo apagado y el sonido de fondo se añade después. Intentas que no se escuchen coches en la calle, aviones, apagas neveras, etc., pero nosotros dejamos todo eso porque queríamos ese sonido de fondo. Cuando nuestra película pasa de una escena a otra, tienes la sensación de poder notar como toda la habitación cambia».

En «Last Days», los sonidos que escuchamos no siempre tienen que ver con lo que estamos viendo. Podemos ver coches, pero pasan sin sonido. Cuando Blake se sienta en el invernadero hacia el final de la película, oímos las campanas y las voces de «Doors of Perception» de Hildegard Westerkamp, Van Sant y Shatz usaron esa pieza también en «Elephant». Wolf comenta: «Esta no es una película con banda sonora, y los sonidos son a veces incongruentes con las imágenes, aun así ayudan a comprender la psicología. Es parte de la experiencia y es algo que Gus y Leslie tienen muy en cuenta cuando trabajan. No ven una escena en un bosque y piensan en poner sonidos de pajaritos».

Los que han trabajado con Van Sant en «Last Days» la describen unánimemente como una obra lírica e innovadora. Para Pitt, «es como un poema con dos o tres frases para contemplar y va a significar algo distinto para cada persona que lo vea».

Wolf afirma: «Creo que estas tres últimas películas de Gus son las visiones creativas menos filtradas que ha dado el cine moderno. Gus tiene una idea y termina en celuloide. Lo que hay entre la idea y lo que aparece en la película es una expresión tan pura como pueda ser posible».

Parte de esa visión es permitir a los espectadores traer sus percepciones a lo que ven en pantalla. Al final de «Last Days», sabemos sólo que Blake se ha ido, su muerte permanece como un misterio. Según Van Sant: «Pensé que el último momento cuando mira hacia arriba es como su revelación, cualquiera que sea. Fue otra decisión para dejar que el público usara su imaginación».