Publicado originalmente en “Yo Soy George Clooney”

Amigos:

Les cuento que tratando de cargar pilas nuevamente, he pasado mis vacaciones entre libros para mi tesis y para Pensamiento II, algunos proyectos personales que vuelven a aflorar y a plasmarse en palabras, escenas, escaletas, etc, y muchas pelis en dvd, algunas vistas junto a mi hermano, y otras que estoy viendo ahora. De las mismas voy a plasmar breves (espero) reseñas personales, aquí van las primeras, y prometo un nuevo post con más películas en breve.

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Los intocables, de Brian De Palma:

Dentro de lo mejor entre los greatest hits de De Palma (por mi parte aún veo con cariño “Doble de cuerpo”, que no será un hit pero es De Palma puro). Gran guión de Mamet, enormes actuaciones, duele la muerte de Connery, pero bue… Así es la lucha contra los gangsters. Da ganas de hacer cine con sólo verla, como todo film depalmiano.

Scarface, de Brian De Palma:

No es Los intocables ni pretende serla, no es la Scarface de Hawks ni pretende serla (salvo por algunas frases). Aunque es conocida por sus escenas “hiperviolentas”, no me pareció tan así (quizás porque hoy uno está acostumbrado a ver cada cosa). Enorme película, final inolvidable que da ganas de verlo muchas veces. De las mejores sobreactuaciones de Al Pacino. “The world is yours, De Palma”. La edición aniversario incluye buenos extras, como todo el back, muy interesante, y sobre todo una pequeña comparación entre la versión censurada para televisión y la versión cinematográfica.

The hustler, de Robert Rossen:

Interesante. Por momentos, tan divertida y dinámica como jugar al pool (hacia la mitad tiende al fastidio, pero repunta). Aplicando la máxima “Todo Hollywood pasado fue mejor”, Paul Newman es la evidencia pura, diez veces más sexy y mejor actor que el Leo Di Caprio de las últimas películas. Nos quedamos con ganas de ver una peli que reuna a Mr. Newman con Mr. Clooney.

Por un puñado de dólares / Por unos dólares más, de Sergio Leone:

¿Qué decir? Obras maestras ambas, da placer verlo a Eastwood, cigarro en la boca, sombrero, rifle en mano… “This poncho belongs to the man with no name”, como dice el trailer de “Por un puñado…” Arte y disfrute puro, si a “Por unos dólares más” se la tomara como la segunda parte de la anterior (como así se la toma), habría que decir que traiciona la ya vieja idea de que segundas partes no fueron buenas. Maravilloso Eastwood en la segundo como “El manco”, con el poncho cubriendo el brazo que sólo se descubre para apuntar y disparar. Maravillosa música la de Morricone (la segunda con tema más popular que la primera, y “El bueno, el malo y el feo”, la tercera, con tema más popular que el resto). Maravillosas las escenas de duelo. Maravilloso todo. Me falta ver la obra magna de la trilogía, “El bueno, el malo y el feo”, que la dejé por otras películas por haberme empachado con spaguetti western. Pronto la veremos.

Hellboy, de Guillermo Del Toro:

Un buen comic bien adaptado. Va al grano, sin estridencias. Acción pura. Buenos personajes. Interés amoroso introducido correctamente. Eso. Me gustó.

V de venganza, de James McTeigue:

Otra que va al grano, pero con fuerte carga alegórica proveniente de un comic británico de los ochenta que funciona como respuesta al fascismo en el gobierno de la señora Thatcher. Muy buen comic, muy buena película. Perdón, pero me gustó más que Matrix y su sobreabundancia de explicaciones filosóficas/new age. Escenas que dan verdadero placer.

Yo, robot, de Alex Proyas:

Vale por el mensaje de tono moral que nos da Asimov con respecto al futuro y la robótica. Excesivo uso de lo digital, genera escenas demasiado virtuales para ser ciertas. Prefiero la técnica visual de “V de venganza”, sin abuso del digital. Will Smith está bien, pero está mejor en “Hombres de negro”. De Proyas, prefiero esa muy buena película “Dark city (ciudad en tinieblas)”, que vale una segunda visión.

Pecados de guerra, de Brian De Palma:

Interesante film antibélico de Vietnam, con Michael J. Fox en el protagónico, y Sean Penn en una actuación muy desaforada por momentos, como el Scarface de Pacino. Si se hubiese hecho antes que “Pelotón” se la recordaría más, pero así parece una simple imitación, con momentos sacados de “Apocalipsis now” y otros de la ya nombrada, Fox parece Charlie Sheen, y Penn vendría a ser una mezcla de Tom Berenger con Willem Dafoe. La inclusión de la vietnamita violada, torturada y masacrada es lo más original (y violento) de la película. Está muy bien, pero hacia la mitad, opta por quebrarse y empieza a narrar el viaje de Fox tratando de hacer justicia con los soldados salvajes, y eximir su respectiva culpa, por ende el final cae un poco. Aún así está muy bien, como todo lo que hace este genio excluido de la comunidad de Hollywood.

El lobo, de Miguel Courtois:

Thriller político español sobre un agente que se infiltra en ETA, en los setenta. Formidable reconstrucción de época, buenas actuaciones, en especial de Noriega, acción bien filmada, con momentos dignos de superproducción, y escena de sexo gratuito. Suerte que es española.

Acción mutante, de Alex de la Iglesia:

Ópera prima de de la Iglesia, tipo único y brillante, que ahora está filmando la adaptación yanqui de “Crímenes imperceptibles”, la novela del bahiense Guillermo Martínez. Película que a uno le pone las pilas, indudablemente, con su tono de comedia constante, su ambientación futurista, y con el grupo que le da nombre a la película, que extrañamente termina autodestruyéndose hacia la mitad de la película (la otra mitad es aún mejor que la primera, con varias vueltas de tuerca bien hechas). Excelentes escenas, como la masacre final en el bar, y la muerte de Manitas. La edición aniversario trae infinidad de extras (me hace acordar a la edición doble de Hellboy, pero en aquella quise ver el documental detrás de cámaras, y duraba más de dos horas, más que la película, y resultaba siendo algo aburrido). El backstage de Acción mutante trae entrevistas con un irreconocible (por lo joven, por lo flaco, y por lo parecido a Mega Díaz) de la Iglesia, que parece divertirse mucho en su primera película, a la vez que expone lo que va aprendiendo durante el rodaje, y entrevistas con Don Pedro Almodóvar, productor de la película. Imperdibles los momentos que comparten delante de cámaras ambos directores juntos.

Batalla real, de Kinji Fukasaku:

Enorme película. Única. Formidable. Alegoría de la sociedad moderna con su violencia juvenil, excelente pintura del fascismo futurista (por momentos me hace acordar a la novela de Filloy La purga, por el tema del encierro en la isla, y las muertes), desaforadamente inverosímil y, sobre todo, altísima comedia. Con un Kitano quizas solo menos gracioso que en Takeshis, pero gracioso al fin, con su pistolita de agua al final. Única (perdón, lo repetí). Brillante. Me encantó. Qué puedo decir… Pronto vendrán más reseñas. Nos vemos…