corrupcionenmiami0613Te metiste con los de la droga, nene…

Publicado originalmente en “Yo Soy George Clooney”

Te quiero, Mann. Te fuiste al carajo. Me sorprendiste la primera vez que te vi, con El informante y esa steady que le imponía vértigo a la trama. Después te vi en “Heat”, tu anterior obra, y lamenté no haberla visto en cines cuando niño, aunque no la hubiera valorado tanto. Me enamoré de vos en esa pequeña maravilla llamada “Colateral”. Pensé: “Qué tipo este, te hace amar el cine con una película de acción”. Ahora confiaron en vos para otra megaproducción, como en “Heat”, pero esta vez una remake, una remake de una serie de la que fuiste productor ejecutivo. No tenés ni a De Niro, ni a Pacino, ni a Cruise, ni a Russell Crowe, tenés a Colin Farrell, que no es un punto a favor, pero tenés de nuevo a Jamie Foxx, esta vez mejor que nunca.

Y te saliste con la tuya. Primero la steady, luego el HD, la cámara en mano. Tenías que hacer una remake y no les diste el gusto. Los que quieren un entretenimiento lo tendrán, los que esperan mucho más también, no así la gran mayoría que espera ver a los Sonny Crockett y a Rico Tubbs de “División Miami”. Están, pero nada que ver. Se te pondrá en contra el público, te criticarán (y te critican) los estúpidos críticos que de cine no entienden nada. Vos seguí la tuya.

Viste cómo se gestó la serie, y te diste cuenta que no hay nada de nuevo y de bueno en copiar lo que ya hiciste. Pensaste en cine. Estás más visceral que nunca, empezás tu película partiendo de una escena que ya hiciste en tu film anterior, y ahí les mostrás a todos: “No esperen ver la serie en el cine, esto es cine, mi cine, como yo lo entiendo y lo se hacer”. Y bien que lo sabés hacer. Te movés por arenas movedizas, las mismas arenas de Ciudad del Este que desconocías pero que antes de conocerlas las habías imaginado a la perfección. Confiás en el poder de la imagen cinematográfica, forzando la imagen, ganancia al mango, cortes sobre el eje, cámara en mano, el poder y la confianza que merece el montaje.

Sabés lo que es el riesgo, te endulzás hasta empalagarte con planos y encuadres que nadie haría, planos que amé y también otros que odié (eso es lo que me gusta, no te limitaste esta vez como en otras ocasiones, no lo hiciste compacto, te desbordaste, hiciste lo que quisiste, te desafiaste a vos mismo). En Heat demostrabas que sos un gran director de acción, y con el transcurso de las películas, como en esas escenas de salsa de Colin (¡qué mal bailás, negro!) con Gong Li, te fuiste soltando cada vez más y te volviste anárquico, dueño de una destreza única, más ambicioso que nunca.

Agarrás ese género, el de Acción, y lo moldeás de a poco hasta apropiarte de él, hasta volverlo tuyo. Sos cool. Sos super cool. No sos un cineasta clásico que intenta aggiornarse (ahora me viene a la memoria Richard Donner y “16 calles”, pero hay tantísimos ejemplos). Sos un cineasta cool, moderno, fresco, que nace y crece en la médula de este tipo de cine, pero bien podría haber nacido en otro tiempo, y haber crecido con otro estilo, porque sabés ir desde adentro. Te queda lo mejor del cine clásico, la confianza en esos personajes, héroes solitarios, “machos” que cuidan o quieren cuidar a sus mujeres, que hacen bien su trabajo, que creen que las cosas pueden cambiar (Pacino y Crowe en “El informante” eran así, Cruise y Foxx en “Colateral” también, y hasta “Ali” es así, aunque esa aún debo verla). Y en el fondo, y al final, una conciencia de lo que es el amor, como ya nadie lo entiende. Vos sí que sabés lo que es el amor, y qué bien lo narrás, como los de antes, pero ahora.

No se si das clases, pero si no, deberías hacerlo. Deberías darles cátedra a los cientos de pendejos cancheros que se creen con derecho a aggiornar obras de tipos como Carpenter y otros. Yo por ahora, me contento con escuchar tu comentario de audio de “Colateral”, y volver a ver tu primera gema, “Thief” para seguir aprendiendo un poco de tu maestría. Es que vos sabés de esto, vos todavía podés y creés en la innovación, en el cine más que en productos facilmente digeribles, carentes por completo de cerebro. Hasta sos capaz de poner un plano casi extraido de una peli de Wong Kar Wai o Assayas (me refiero al último plano de Gong Li, que aquí está sexy, aún para mí, que a diferencia de muchos, no me atrae en absoluto). Vos sí haces cine, no sos como esos Eurofans que quieren hacer cine y saben menos de cine y más de pretexto. Vos sos todo un cosmopolita, ves y hacés cine del bueno. Como pocos. Como nadie.

Te volviste loco, Mann. Ya sabía que estabas loco, cuando le pintaste el pelo a Tom Cruise y
 lo volviste malo. Le pusiste el mismo look que ya tenían De Niro y Pacino en “Heat”. Y acá les ponés lo mismo a Farrell y a Foxx (de veras no extraño el traje blanco y la sonrisa de Don Johnson, pero muchos ya lo están extrañando). Si hasta ponés temas musicales que ya habías puesto en “Heat” y en “Colateral”. ¿Te copiás? No, sólo que sabés que ya fuiste super cool, y hay cosas en las que no se necesita comenzar de cero.

En fin, esta vez te fuiste de boca, te metiste con los que tienen el poder. Te dieron toda la guita y te cortaste solo. Te van a poner contra las cuerdas, como a Spielberg, te van a expulsar, como a De Palma. Vos seguí así, seguí haciendo cine como nadie, pisando el acelerador allí donde otros no saben ni arrancar. Reinventando todo de nuevo. Creyendo aún que las cosas, y hasta las imágenes, pueden cambiar. Dale para adelante, seguí a tu ritmo. Nosotros, los pocos, los que creemos entenderte, te seguiremos disfrutando. Como Tubbs le dice a Crockett en un rapto de fraternidad clasicista, nunca desconfiaríamos de vos.